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El ciclo vicioso del monocultivo
La tragedia de los monocultivos se repite en Guatemala cíclicamente. Depender de los ingresos de un producto acaba por poner a la economía al borde del colapso.

Por: Francisco Mauricio Martínez
Fotografía: Cortesía Anacafé y Horacio Cabezas

El cacao y el café son las dos puntas de un círculo vicioso que viene desde la época Colonial. Desde entonces la economía del país ha girado en torno a monocultivos, cuya comercialización invariablemente desemboca en una crisis que coloca a la economía del país al borde del colapso.


Indígena en el proceso de recolección de la grana.

El primer producto que generó ingresos para Guatemala fue el cacao, pocos años después de la Conquista. Este era enviado a a México, Perú y España. A cambio “traían vino, telas finas, aceite, cierto tipo de papel y otros productos elaborados”, de acuerdo con el historiador Jorge Luján Muñoz.

El interés de los españoles por el cacao se hizo sentir de inmediato en la década de 1540, cuando Pedro y Jorge Alvarado, y los capitanes Sancho de Barahona, Hernando de Cheves y Juan Pérez Dardón se adjudicaron los pueblos cacaoteros de Atitlán, Sololá; Guazacapán, Escuintla, y Suchitepéquez. Además de cacao se exportó zarzaparrilla y bálsamo.

Sin embargo, la historia del primer monocultivo del país llegó a su final en la década de 1620, cuando principió a desaparecer de las tierras cultivables del país. Lo que provocó esta primera crisis fue la competencia de las producciones de cacao en Ecuador y Venezuela. “Aunque éste era de inferior calidad, los precios eran más bajos”, explicó Luján.


Principian los monopolios

A los años de gloria del cacao le siguieron los del añil, que fue el principal producto de exportación del Reino de Goathemala durante los siglos XVII y XVIII, aunque desde mucho tiempo antes se producía en Mesoamérica. Se empleaba en la escritura de códices, teñido de telas, rituales, pintado ornamental de cerámica, así como de telas y templos.

Las áreas de mayor producción de añil fueron las alcaldías mayores de San Salvador y San Vicente, y la Gobernación de Nicaragua. “En Guatemala, aunque en menor escala, las regiones añileras más importantes estaban en Escuintla, Santa Rosa, Chiquimula y Zacapa”, señaló el historiador Horacio Cabezas.

La exportación de este tinte ocasionó los primeros monopolios. “Los grandes comerciantes de Guatemala monopolizaron la exportación del añil mediante un tipo de transacción comercial conocido como habilitación, lo que a principios del siglo XVII generó el enriquecimiento de algunos de ellos”, dijo Cabezas.

Antonio Justiniano, regidor de Santiago; Tomás de Siliézar, Pedro de Lira, Antonio Fernández y Bartolomé Núñez fueron algunos de estos comerciantes, quienes, según Cabezas, movían capitales de aproximadamente 50,000 hasta 500,000 ducados.

El añil se exportaba a España, donde lo reexportaban a las fábricas de Francia, Holanda, Inglaterra, que lo utilizaban para teñir. Sin embargo, este ciclo fue concluyendo “cuando los ingleses y españoles se lo llevaron para cultivarlo en sus colonias de Asia y América, respectivamente”, indicó Luján Muñoz.


La grana

Al rescate llegó la grana. Este producto se cultivaba principalmente en Amatitlán y el valle de Antigua. Además, había nopaleras en algunas regiones de la zonas del Motagua, Zacapa, Chiquimula, Quezada, Jutiapa, y en los alrededores del lago de Atitlán, Sololá.

La cochinilla era un insecto que al crecer y reproducirse como parásito en las nopaleras almacenaba en su vientre un tinte color púrpura. Este era procesado y de allí se obtenía la grana.

El período de prosperidad de la grana, según Luján Muñoz, se inició aproximadamente en 1840. Su período fue corto debido a que los avances en la química estaban produciendo tintes artificiales, y aunque eran de menor calidad, eran más baratos. Esto provocó que los precios de la grana cayeran y ya no resultara rentable.


Finca cafetalera Ona, El Quetzal, San Marcos. Década de 1950.

El mercado mundial de la grana o cochinilla empezó a decaer en 1853, lo cual provocó crisis en Guatemala, pues en este producto se basaba la economía.


¿El fin del café?

La poca rentabilidad de la grana provocó que el café, que ya tenía años de estar en el país, se convirtiera en el principal cultivo del país. Las primeras plantas de café llegaron a Guatemala en 1773, por iniciativa de los sacerdotes jesuitas, afirma el libro Hombres de Café, editado por la Asociación Nacional del Café, Anacafé.

La primera exportación de café fue de 95 quintales oro en 1854. Sin embargo, su mayor impulso lo tuvo durante la Revolución Liberal (1871). En esta época inmigrantes europeos iniciaron la producción de las Verapaces y mejoraron la tecnología y organización existentes.

A lo anterior se agrega el apoyo que el Gobierno brindó a la caficultura. “Y desde esa fecha hasta el 2000 el café se convirtió en el principal generador de divisas y empleos en el área rural”, apuntó Fernando Montenegro, presidente de Anacafé.

Durante el siglo XX, la caficultura enfrentó varias crisis, debido, principalmente, a la fluctuación de los precios en el mercado internacional; sin embargo, la crisis actual parece anunciar el final de este monocultivo, ya que se ha sumado otro factor determinante: “la indiferencia del Gobierno”, enfatizó Montenegro.

Según el presidente de Anacafé, pese a la crisis, el café seguirá siendo uno de los principales productos de exportación por mucho tiempo más. “No tenemos alternativas viables”, aseveró. “Aunque hay otros sectores que pueden ser importantes para la economía del país, como el negocio forestal, el turismo o la siembra de verduras y frutas, es difícil sustituir el café de un año para otro”.


Otros cultivos

Algunos expertos consideran que a partir de la década de 1960 el café dejó de ser un monocultivo, pues también cobraron fuerza dentro de la producción del país otros productos como la caña de azúcar, el algodón, ajonjolí, banano, frutas, verduras y cardamomo. “Por eso, cuando cae el café ya no suceden las tragedias de antes”, aseguró Luján Muñoz.

El algodón ya desapareció de la lista de productos de exportación, pues la baja en los precios internacionales ya no permitió comprar los fertilizantes e insecticidas necesarios para la producción. Hace unos 30 años se cultivaba en Retalhuleu, Mazatenango y Tiquisate, Escuintla.

Cada experto tiene su versión de los monocultivos, pero coinciden en que los buenos tiempos del café terminaron y que actualmente Guatemala debe trazarse otra estrategia. “El café no debe ser sustituido, deben fomentarse otras opciones”, indicó Montenegro.

Opciones

Algodón

En 1950, el Gobierno importó semilla de algodón y ofreció ayuda financiera a los agricultores que quisieran dedicarse a este cultivo. Entre 1960 y 1978 el cultivo de algodón tuvo una rápida expansión. A partir de 1979 principió la crisis.


Banano

En 1945, las principales zonas productoras de banano estaban en el departamento de Izabal y en la parte occidental de Escuintla. La United Fruit Co. cultivó banano en ambas zonas hasta 1964, año en que suspendió la producción en la zona de Escuintla.


Caña de azúcar

En 1945, el cultivo de la caña de azúcar no era una actividad nueva en el país, y ya había alcanzado un cierto grado de desarrollo. Había un consorcio de productores que incluía 12 ingenios.


Cardamomo

El cultivo de cardamomo data de 1910 a 1912 cuando empezó a plantarse en el municipio de Chisec, Alta Verapaz. En 1945 se exportaron 900 quintales. En 1978 la producción local saturó la demanda internacional.

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