Claudia Mercedes Zapeta,
de 3 años, y su madre, Blanca Margoth, no se comunican como lo
hace la mayoría de personas. Cuando la niña siente hambre,
toca la mano de su madre y con el dedo índice de la mano derecha
le muestra lo que quiere comer. Aaa...aaa...aaa, es el único
sonido que logra emitir.
Ella no oye, ni habla. Empecé a darme
cuenta del problema cuando tenía un año. Todo lo hacía
mediante señas. Por eso, yo lloraba mucho. Ahora está
recibiendo terapia, y espero que algún día hable,
dice Blanca, quien igual que miles de guatemaltecos, vive el drama de
aprender a comunicarse con una persona que no oye.
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Claudia Mercedes Zapeta,
de 3 años, recibe terapia en el Hospital Rodolfo Robles.
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La sordera y la pérdida de la capacidad
auditiva afectan a individuos de todas las edades, y pueden ocurrir
en cualquier momento, sea en la infancia o en la vejez. Luis Vásquez,
presidente de la Asociación de Sordos de Guatemala, Asorgua,
explica que se desconoce la cantidad de sordos que existen en el país,
aunque considera que entre 80 y 120 mil guatemaltecos padecen algún
tipo de sordera.
A las personas que no tienen la facultad de hablar
se les llamaba antiguamente sordomudas. Actualmente se les considera
audiimpedidos, o solamente sordos, debido a que no hablan porque
no escuchan, pero su aparato reproductor de voz no tiene ningún
daño, indica Georgina de Jurado, del Hospital Prociegos
y Sordomudos.
Mamá... Ajú
Con mucha emoción, los padres esperan las
primeras palabras de sus hijos, las cuales son, generalmente, mamá...
papá. Pero esta experiencia no siempre llega, y eso es
motivo de dolor. Nos extrañaba que no dijera mamá,
papá, agua, ajú. Esto nos hacía pensar cosas,
relata Liliana de León, al recordar la forma en que empezó
a darse cuenta de que su hija Jennifer Barrios, de 2 años, no
podía hablar, debido a que era sorda.
Algunas reacciones y forma de comportamiento de
Jennifer hacían temer lo peor a sus padres. Se mantenía
muy quietecita. A veces hacíamos bulla o le gritábamos:
¡Nena... nena!, pero ella, ni en cuenta. Por
eso la llevábamos al IGSS de Amatitlán en febrero de este
año, donde me dijeron que estaba bien.
Los presentimientos se confirmaron el 5 de mayo,
cuando les revelaron los resultados de unos exámenes practicados
en el Hospital Roosevelt. Ese día nos dijeron que no tenía
nada de audición, y me hicieron la papelería para que
fuera atendida en en el hospital Prociegos y Sordomudos.
En esos días me sentí muy triste.
No comía. En mi desesperación, me preguntaba: ¿Será
que nunca va ha hablar? Ahora estoy un poco tranquila, porque está
recibiendo terapia en Prociegos, señala la madre.
Las malas noticias siempre llegan antes del diagnóstico
de un especialista. Ermis Johana Godínez, de 26 años,
y su hija Claudia Nikol Fuentes Godínez, de 2 , fueron invitadas
a la celebración de un cumpleaños cuando la niña
tenía un año y tres meses.
Todo era normal ese día. Las risas de los
invitados, las conversaciones de los adultos y los juegos de los niños
dominaban el ambiente. Cuando de pronto, los cohetillos empezaron a
sonar. Los bebés comenzaron a llorar y a abrazar a quien los
tenía abrazados. Pero la reacción de Claudia Nikol fue
diferente: no lloró, ni dio muestras de asustarse. No se dio
por enterada. Sólo se acurrucó un poco mientras
los demás lloraban, indica su madre.
Vidas diferentes
El problema de la audición tiene dos categorías.
Por un lado, está la sordera, que se registra cuando
la personas no escuchan absolutamente nada. El impedimento del oído
es tan severo que la persona no puede procesar información lingüística
a través del oído, con o sin amplificación.
Por lo tanto, la sordera puede ser vista como una
condición que evita que un individuo reciba sonido en todas o
en casi todas sus formas. Esto impide que quien lo padece pueda hablar.
La otra versión es la pérdida
auditiva. Esta no es total, y generalmente las personas pueden
responder a los estímulos auditivos, incluyendo el lenguaje.
La pérdida de la capacidad auditiva generalmente
se describe como leve, benigna, moderada, severa o profunda, dependiendo
de la forma como una persona pueda escuchar las intensidades o frecuencias,
mayormente asociadas con el lenguaje.
Siempre listos
La pérdida de la capacidad auditiva o sordera
no afecta la capacidad intelectual, ni la habilidad para aprender. Sin
embargo, los niños que tienen dificultad para oír generalmente
requieren educación especial.
Los niños con pérdida de la capacidad
auditiva encuentran más dificultad para aprender vocabulario,
gramática, orden alfabético, expresiones idiomáticas,
y otros aspectos de la comunicación verbal que los niños
normales.
Para los pequeños sordos, o que tienen severas
pérdidas de la capacidad auditiva, el uso consciente, temprano
y consistente de visibles métodos de comunicación (tales
como los signos manuales, el alfabeto manual y la Palabra Complementada)
y la amplificación y entrenamiento oral o rehabilitación
auditiva pueden ayudar a disminuir un atraso en el lenguaje.
Lucha diaria
Pese a las dificultades y a la marginación de
que son víctimas, la lucha diaria y el tesón con que se
enfrente el día a día ha permitido a muchos de estos discapacitados
triunfar en la vida. Algunos han logrado estudiar, lo cual les ha permitido
ocupar empleos que posiblemente estaban destinados a personas normales.
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Los vídeos son parte de
los recursos modernos
que se utilizan en la enseñanza y educación
de la población sorda.
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Vásquez es una muestra de ello. Al concluir el
ciclo de cultura general básica viajó a los Estados Unidos
a estudiar publicidad literaria en 1990, en Mount Aloysius Junior College,
y actualmente trabaja en una empresa aseguradora que funciona en un
centro comercial de la zona 11.
Entra a su trabajo a las 14:30 horas, y sale a las 21:30.
Durante siete horas se dedica a digitalizar información. Este
horario le permite dedicarle algunas horas a sus compañeros que
padecen este problema, ya que durante las mañanas, regularmente,
se reúne con autoridades y personas que están involucradas
en el bienestar de todos los discapacitados del país.
Por las mañanas cumple sus tareas como cualquier
persona. Se levanta a las 5 de la mañana y, junto a su esposa,
Angélica Leal, prepara a su hijo mayor de 8 años para
que se marche a un colegio ubicado en la colonia Quinta Samayoa. Algunas
veces él los va a dejar, otras, su esposa, antes de ir a su trabajo,
en MacDonals.
Haroldo Sánchez es otra persona sorda que ha logrado
salir avante. Haber aprendido a comunicarse a través del lenguaje
de señas le ha ayudado mucho. Durante 25 años se ha dedicado
a trabajar en el departamento de encuadernación de una imprenta
ubicada en la zona 14. Cuando niño, mi mamá me ayudó
como pudo, indica.
Aprender a comunicarse por medios alternativos es la
clave del éxito, y Otilia González lo sabe bien. Actualmente
cursa cuarto bachillerato en un colegio ubicado cerca del parque Colón.
Todo esto lo ha logrado después de haber estudiado en la Secsa.
Antes las personas me veían y trataban de esquivarme; hoy
es un poco menos, afirma González, quien dice que para
estudiar aprendió a leer los labios.
La sordera es una limitación que para muchos significa
el encierro, pero para otros se ha convertido en un reto que hay que
superar. Nosotros, los sordos, queremos que nos conozcan, porque
somos personas que tenemos derechos y merecemos oportunidades,
sentencia el presidente de Asorgua.
Entrevista a señas
Queremos que nos conozcan
Por medio del lenguaje de señas, el presidente
de la Asociación de Sordos de Guatemala, Luis Vásquez,
explicó la problemática que afrontan los sordos en el
país. El intérprete fue Guber Hernández.
¿Cómo es el trato que reciben
los sordos por parte de las personas que los rodean?
En cualquier lugar somos discriminados. Nos consideran
personas de menor valor, y siempre tenemos problemas para relacionarnos
con los demás.
¿Cuál es la dificultad más
grande que encuentran para subsistir?
Nos cuesta encontrar trabajo en las empresas, porque
nos consideran incapaces de poder ejecutar alguna labor. En este sentido,
el Gobierno no hace nada en beneficio de nosotros porque no tiene programas
ni escuelas para sordomudos.
¿Ser sordo significa no tener oportunidades?
No es fácil que nos brinden oportunidades, por
la discriminación que existe, pero nosotros, los sordos, queremos
que nos conozcan porque somos personas que tenemos derechos.
¿Cuántas personas sordas hay
en el país?
No hay un dato estimado, porque nunca se ha efectuado
un estudio. Lo único cierto es que el porcentaje es alto.
¿Cuántos centros de educación
y formación para los sordos hay en el país?
Hay como nueve escuelas privadas; el Gobierno no tiene
ninguno.
¿Qué población atienden
estos establecimientos?
La cobertura es poca, si se toma en cuenta que en el
país hay miles de sordos. A las escuelas asisten aproximadamente
700 sordos en todo el país.
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En la familia Marroquín
hay seis sordos. Ellos son atendidos por los Testigos de Jehová,
en el caserío Cujal, San Pedro Pinula, Jalapa.
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¿Es costosa la educación para
este sector de la población?
Cobran diferentes precios, pero, en promedio, Q25.00.
También existen becas, pero funcionan gracias a la ayuda de organizaciones
y aportes de otros países.
¿Qué sucede con los que no estudian?
Afrontan muchos problemas para poder relacionarse, y
también económicos. Además, se encierran en su
casa porque no pueden comunicarse. En el país no existe formación
para los sordos.
Causas: Cómo y cuándo ocurre
- La sordera puede ser congénita (si la persona nace
sin la facultad del oído) o adquirida. Esta última se
registra en cualquier etapa de la vida. Entre las causas más
comunes están: las enfermedades infectocontagiosas contraídas
por la madre durante el embarazo, como la rubeola, y el sufrimiento
fetal.
- Otras causas son las infecciones del oído, meningitis,
paperas y sarampión.
- Además, la exposición al ruido y traumatismos
craneales, especialmente en el área del hueso temporal.
Pérdida auditiva
- La pérdida de la capacidad auditiva conductiva puede
producirse por una disfunción del oído externo o del
oído medio. Este problema se corrige por medio de procedimientos
farmacológicos o quirúrgicos.
- En la pérdida neurosensorial, la lesión se
presenta en el oído interno, a nivel de la coclea o del nervio
auditivo. Esta no puede ser corregida, únicamente puede ayudarse
con el uso de amplificación, a través de audífonos,
para tratar de compensar la limitación auditiva.
- La pérdida mixta tiene un componente de la conductiva
y la neurosensorial.
Porcentajes
Un estudio efectuado en el 2001 por el Comité
Pro Ciegos y Sordos estableció que el 45 por ciento de los casos
de sordera en el país se deben a cuestiones genéticas.
Le sigue el sufrimiento fetal, el cual se registra cuando se complica
el embarazo o el parto.
La tercera causa de sordera son las enfermedades infectocontagiosas
contraídas por la madre durante el embarazo, con un 20 por ciento.
El 17 por ciento de los casos de sordera tienen como origen la rubeola
padecida por la madre durante el embarazo. El 10 por ciento nació
sano, y adquirió la sordera en algún momento de su vida.
Ayuda
Los Testigos de Jehová enseñan a cientos
de sordos a comunicarse por medio de señas, y a leer y escribir.
- Desde hace cinco años, la congregación
de los Testigos de Jehová se dedica a buscar sordos que quieran
aprender a comunicarse por medio de señas.
- Actualmente, tienen unos 300 alumnos en todo
el país, sobre todo en Guatemala, Escuintla, Mazatenango, Quetzaltenango,
Jutiapa y San Marcos.
- Jorge Mazariegos, uno de los líderes
de esa congregación, dice que el proceso de enseñanza
lleva unos dos años y medio.
- Primero aprenden a comunicarse por medio de
señas, luego les enseñan a leer y escribir, a la vez
que van conociendo el contenido de la Biblia.
- Esta tarea es una extensión del trabajo
que realizan Los Testigos de Jehova en todo el mundo. Por medio de
esta tarea llevamos el Evangelio, indica Mazariegos.