Tradición

Las huellas de la “Chalana”
El humor y la sátira de la Huelga de Dolores —a la que Asturias se refería como "la huelga es la voz de los sin voz"— ha degenerado en los últimos años en vandalismo, corrupción y muerte.

Por: Fredy López Yuman
Fotografía: Archivo

Hace más de un siglo nació la Huelga de Dolores para denunciar los desmanes de los gobiernos de turno y criticar los convencionalismos sociales. El primer gobernante que escuchó la crítica de los estudiantes universitarios fue el presidente Manuel Estrada Cabrera (1898-1920).

“Fue así como la Huelga de Dolores significó un giro político y revolucionario en sus primeros años de recorrido por las principales calles de la zona 1”, comenta Catalina Barrios en su libro sobre los 100 años de esta tradición.

El humor y la sátira de la Huelga de Dolores ha degenerado en los últimos años en vandalismo, corrupción y muerte.

“A esta actividad contribuyó el talento de personajes como Miguel Ángel Asturias (Premio Nóbel de Literatura en 1967) y los escritores Manuel José Arce y David Vela, entre otros. Cada uno aportaba lo mejor de su talento; millares de espectadores salían a las calles del centro histórico a presenciar esta actividad”, relata Barrios.

En los preparativos surgieron nuevas formas de expresión: en 1898, se publicó por primera vez el periódico estudiantil No nos Tientes y, en 1920, se escribió una canción de guerra sobre el personaje símbolo de la huelga, “La Chalana”.

De la tradición al desorden

A pesar de su origen casi legendario, durante la última década la llamada “Sagrada Huelga” ha pasado de ser una oportunidad de denuncia social y política a convertirse en un objeto más de crítica, debido a la conducta reprochable de algunos estudiantes que se escudan bajo el anonimato de una capucha.

“Los actos de desorden de los estudiantes de la Universidad de San Carlos son un reflejo del estado de la sociedad”, afirma el doctor José ‘El Sordo’ Barnoya, quien continuó la tradición de su padre (Joaquín ‘La Chinche’ Barnoya), al participar en esta actividad en sus años de estudiante en la década de 1950.

La muerte como símbolo

"Dios te salve por siempre Chabela inmortal pues en tí nuestra historia es verdadera" era una de las estrofas rezadas por los primeros huelgueros. Pero este año es justamente la muerte la que ensombreció los preparativos de la Huelga de Dolores: El miércoles 17 de marzo del presente año murió el ex-estudiante del Instituto Central, Raul Ottoniel Morales, de 15 años, mientras se dedicaba a la 'talacha' (recolección de dinero para la huelga). A pesar de no ser universitario, llevaba una capucha y una alcancía con el sello de autorización del “Honorable Comité de Huelga”.

José Fidencio Méndez, director del Instituto donde estudiaba el menor, hizo un llamado de atención a los estudiantes de nivel medio para que se abstengan de hacerse pasar por universitarios.

"Le ruego al Comité de Huelga de Dolores que controle la participación de los estudiantes ajenos a la universidad", dijo el educador.

Dos estudiantes de bachillerato de ese instituto dijeron haber sido invitados por huelgueros encapuchados a recaudar Q25 diarios, a cambio de quedarse con el resto. Ellos se negaron debido a la muerte de su excompañero.

El doctor Barnoya sugiere que los universitarios deben dejar de usar capucha y demostrar su identidad, para que no hayan infiltrados. “Los estudiantes sancarlistas deberían dignificar la huelga como una expresión auténtica del pueblo de Guatemala”.

En los últimos días, el presidente Oscar Berger se unió a la propuesta de no utilizar capucha y ofreció un donativo en dinero al Comité de Huelga de Dolores a cambio de no solicitarlo en las calles.

Desde sus inicios, en 1898, el desfile ‘bufo’ fue bien recibido dentro de la población y se convirtió en ”la voz de los sin voz”.

Una nueva visión

“Harry Potter”, portavoz del Comité de Huelga, afirma que están trabajando en un proyecto para devolverle el verdadero sentido a esta actividad: “Somos conscientes de que hay algunos problemas, pero estamos trabajando con varias promociones para recuperar la credibilidad de los sancarlistas”.

Para el próximo año asegura que ya no habrá “talacha”, porque es una actividad que ha generado problemas y malentendidos. “Lamentamos la muerte del estudiante del (Instituto) Central. Situaciones como ésta no contribuyen en nada al desarrollo de la huelga”, agrega.

Diferencias en Occidente

Mientras esto sucedía en la capital, se formó en Quetzaltenango, en enero de este año, el comité Contra la Pinta (integrado por la Asociación de banqueros, las Cámaras de Comercio e Industria, medios de comunicación y la Asociación de Gerentes de la ciudad), como consecuencia de los problemas que sucedieron hace 4 años, cuando los sancarlistas pintarrajearon paredes y vitrinas de los comercios.

"Sí a la huelga, no a las pintas", es el lema de este comité que pretende sensibilizar a la población para que se pronuncie en contra de las pintas que hacen supuestos estudiantes en las paredes.

A fin de cuentas, los actos de vandalismo finalmente parecen afectar a los mismos estudiantes por ejemplo, algunos comerciantes de Quetzaltenango comentan que se ha prohibido aceptar que en sus establecimientos realicen su práctica profesional los estudiantes de la universidad de San Carlos, por no mencionar las oportunidades de empleo fijo.

Para evitar estos sucesos, los líderes de la Santa Hermandad de la Huelga de Dolores tienen la intención de reencauzar esta actividad, y para ello han creado el proyecto Identidad de la Huelga de Dolores.

Este grupo está integrado por ex 'Reyes Feos', antiguos líderes estudiantiles. Uno de ellos dijo: “La huelga va a continuar, porque ésta no le pertenece a los sancarlistas, sino al pueblo de Guatemala”.

De no haber un proyecto de renovación para esta actividad anual, se perdería gradualmente una tradición única en América Latina que forma parte de la identidad guatemalteca.

Desórdenes

Algunos abusos cometidos por los estudiantes.

• En 1999 cinco estudiantes fueron baleados en el campus de la Universidad de San Carlos, por otros que habían ingerido licor, después de la convocatoria de Huelga.

• En Quetzaltenango dieciséis comercios fueron destruidos por estudiantes sancarlistas; los propietarios se negaron a pagar la contribución para la huelga.

La Huelga de Dolores nació para denunciar los desmanes de los gobiernos de turno y criticar los convencionalismos sociales.

• En el 2000, el presidente de la AEU, Fernando Sánchez, se comprometió a dejar de lado los abusos y extorsiones durante la huelga.

• El estudiante Walter Peñate Flores murio durante la declaratoria de huelga en el campus central.

• En el 2004, en Coatepeque, Quetzaltenango, dos estudiantes sancarlistas del subhonorable protagonizaron un enfrentamiento por el control de su territorio.

Rechazo

“Ellos no son estudiantes, si en verdad lo fueran no harían actos vandálicos, ni provocarían desórdenes en las calles”.

Lidia de Aragón, comerciante de la zona 1.

Abusos

“Los estudiantes deberían ser la voz del pueblo; la capucha no debe utilizarse para cometer actos vandálicos en las calles”.

José “el sordo” Barnoya, médico y ex estudiante universitario.

Desacuerdo

(La huelga) “Es una buena forma de expresarse, pero no estoy de acuerdo con los abusos de los estudiantes”.

Darwin Ortiz, comerciante del Centro Histórico.


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