Semanario de Prensa Libre • No. 06 • 15 de Agosto de 2004    


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D cultura

Presto non troppo
Dos guitarristas guatemaltecos

Por Paulo Alvarado
presto_non_troppo@yahoo.com

Al igual que en años anteriores, en este mes se volvió a presentar en concierto el guitarrista Antonio Cosenza. Nacido y crecido en Guatemala, pero con una carrera que se ha desarrollado y madurado en Alemania, periódicamente regresa para compartir su música con nosotros.

Esta vez ha vuelto a demostrar su perfecta compenetración con el instrumento —por cierto, un nuevo ejemplar construido por Gert Petersen, con quien lleva años de colaborar en el diseño y perfeccionamiento de la guitarra de caja— y nos ofreció un cautivador recital de obras propias y de algunos autores latinoamericanos. Con excepción de cuatro breves piezas renacentistas de Polonia (que, como contraste, pudo haber ejecutado de una manera más reservada y liviana), siempre guardó la claridad y la profunda percepción que ha llegado a caracterizarle en el abordaje de su repertorio.

Además, como un gesto amable, con un espíritu de gran sencillez —y porque no tiene nada qué envidiarle a ninguno—, a mitad del concierto Cosenza incluso se permitió invitar al joven guitarrista Joseaugusto Mejía, también guatemalteco, para que interviniera con dos números fuera de programa.

Muy recientemente Mejía publicó su primer disco, Obertura, en el cual están contenidos los dos valses que ofreció durante el concierto. A este respecto, es comprensible que haya tratado de agotar, en un solo disco, toda muestra posible de su juvenil trabajo hasta la fecha, a pesar de que con ello se extendió más de lo satisfactorio en su primer documento sonoro. Por otra parte, todavía está pendiente de encontrar el desahogo que le otorgue la fluidez necesaria para la ejecución de varias de las piezas. Su participación en el recital de Tono Cosenza puso de manifiesto el camino que le resta por recorrer, pero igualmente evidenció su enorme talento y las indudables condiciones que le acompañan para merecer todo el apoyo necesario a fin de continuar sus estudios en el extranjero.

Ojalá que así como un artista, tan cabal y con una musicalidad tan despejada como Cosenza, le abre las puertas y no exhibe reparos en compartir su espacio con este joven y diestro intérprete, que del mismo modo apoyen a Joseaugusto quienes cuentan con los recursos materiales, para ayudarle a costear los enormes gastos en los que tiene que incurrir con tal de completar esta etapa en su formación como otro gran artista guatemalteco.

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