El Cerro del Chapulín
Chapultepec es uno de los pulmones de la capital mexicana, santuario de la historia patria, punto de encuentro entre ecología y modernidad.
Por María Li Castillo
La travesía comienza al salir de la estación del metro donde nos dan la bienvenida los múltiples puestos de venta de comida cuyo principal ingrediente es el picante, ya sea en preparaciones saladas o dulces. El siguiente punto que atrae la atención es el Altar a los Defensores de la Patria, un monumento de gran tamaño elaborado en mármol rosado, inaugurado en 1952 y realizado por el escultor Ernesto Tamariz.

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Adentrarse a pie en el bosque de Chapultepec, es la única opción para conocerlo, aunque también es permitido el tránsito de bicicletas. Lejos de ser un sacrificio, la caminata por las 647 hectáreas del parque se convierte en toda una aventura pues, en compañía de pequeñas ardillas, el recorrido resulta ameno. El bosque cuenta con calzadas y plazas, además de numerosas fuentes, auditorios, monumentos y dos lagos artificiales.
Un sitio histórico
El castillo de Chapultepec, cuyo nombre en lengua náhuatl se traduce como “cerro del chapulín” (saltamontes), está ubicado en un área cuya historia se remonta a la época prehispánica, cuando este cerro fue morada de los toltecas y mexicas. Tras la Conquista, este territorio paso a ser parte de las propiedades de Hernán Cortés, pero en 1530, por decreto real, fue donado a la ciudad para recreo de sus habitantes.
Por órdenes del virrey Bernardo de Gálvez se construyó el palacio, entre 1785 y 1787, del cual solamente quedan los sótanos y los muros de la parte baja del lado norte. Algunos años después, el lugar fue sede del Colegio Militar, para luego ser habilitado como residencia oficial del emperador Maximiliano. Sería la residencia oficial de los presidentes hasta el año 1939, cuando finalmente se decidió convertirlo enMuseo Nacional de Historia.
Actualmente el Castillo cuenta con dos áreas: el antiguo Colegio Militar y el Alcázar. En la primera se narra una versión de la historia mexicana mediante una serie de murales, mientras que en la segunda se exhiben habitaciones características de la época cuando se usó como residencia.
Por cierto, cerca de Chapultepec está la residencia oficial de Los Pinos, el zoológico de la Ciudad de México, el jardín botánico y los museos de Antropología y de Arte Moderno, por lo que la visita puede extenderse durante todo un día.
Existe un área de reserva forestal en la cual se puede disfrutar del bosque templado que no sólo brinda un remanso espiritual a sus visitantes sino provee de aire puro a los habitantes del Distrito Federal.
Tips
- Horario: De martes a domingo de 9:00 a 16:30 horas.
- Costo de entrada: $38.00 pesos por persona.
- Vestimenta: Usar ropa fresca y calzado cómodo.
- Entrada gratuita: Niños menores de 13 años, personas mayores de 60 años, personas con discapacidad.
- Servicios gratuitos: Guardabultos, sillas de ruedas y visitas guiadas a grupos escolares.
- Cómo llegar: Dentro del Bosque de Chapultepec, en la primera sección, se encuentra el Museo Nacional de Historia, en el Castillo de Chapultepec.
- Estaciones de metro: Auditorio y Chapultepec.
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