¡Ah, un libro! Gracias...
Quizá al principio la reacción ante el obsequio será de extrañeza. Con el paso de las páginas, esto puede cambiar.
Por Gustavo Adolfo Montenegro
Fotoarte: Astrid Méndez
En lugar de ositos de peluche con ojos plásticos, mejor un libro. En lugar de un perfume de imitación (con nombre Chanel No. 55 u Oscar de la Venta), mejor un libro. En lugar de un set de (absurdas) pistolas y ametralladoras plásticas de 39.99, mucho mejor un libro. En lugar de un casete de Nintendo, mejor (y más barato) un libro. En lugar de una pulserita “bañada” en oro de siete kilates, mejor un libro. En lugar de una botella de etiqueta azul o de un encendedor de colección o de una pluma fuente, que al rato se perderá, ¿verdad que mejor un libro?

En lugar de una pulserita “bañada” en oro de siete kilates, mejor obsequie un libro. |
Si de todos modos quiere obsequiar el conejito felpudo de patas aguadas o el frasquito de 25 mililitros de perfume original, hágalo pues. Pero también piense en un libro.
¡Quién sabe! y a lo mejor termina también usted regalándose lo que (probable y tristemente) nadie más le obsequiará: un libro. El misterio de la vida
A la velocidad de la luz cruzamos por 56 universos encerrados entre dos pastas negras (una bella encuadernación) ilustradas por un Ultrasonido 4-D. Paolo Guinea muestra hasta qué altura puede llegar la sensibilidad del varón, usualmente confinado a los estereotipos. Si usted se casó recientemente o piensa hacerlo, aquí hay algunas ideas sobre el misterio de vivir. Editado por Magna Terra. Un cuento menos
En verdad hará falta leer ese cuento que no está en este libro ni en ningún otro lugar. Armando Rivera trató de reconstruirlo tras haberse arruinado la computadora donde lo tenía archivado. Quedan tres. Uno es tan corto que ni siquiera comienza. Quedan dos. El otro es un amor de esos que terminan mal, y sólo queda uno: un hombre de papel. Editorial Letra Negra. Para principiantes
No importa su edad o su escolaridad. Si considera que aún necesita práctica para entrarle a libros completos, consiga los folletos del Programa de Lectura que Óscar de León Castillo ha diseñado para estudiantes de básico y bachillerato. Un buen regalo para maestros que el próximo año podrían así animar a sus alumnos a leer. Por ahora sólo van 4 de 20: suficiente para comenzar. Editorial Óscar de León Palacios, 24 40 98 49. Pobre Collado
Retrato de muchos defectos del guatemalteco, narrado con algo de tragedia y mucho de la comedia cotidiana. La prosa de Víctor Muñoz es entretenida y sin rebuscamiento. Esta novelita se va en un solo párrafo, que no termina sino hasta el final de una sesión de colegio que le ha impedido a Collado ver el partido de la Selección de Fútbol. Si su amigo es aficionado al deporte, puede que con esta historia le esté regalando un espejo. Ganadora de una mención en el certamen de novela corta Luis de Lión. Editada por Magna Terra, 22 38 01 75. Poesía destilada
La asepsia domina las palabras de Alexander Sequén-Mónchez en su primer libro “Esto no puede escribirse en prosa”. No por ello deja de parecer apasionado, furioso, angustiado, sarcástico y a veces indefenso ante la vida (así como nos pasa a muchos). Con éste puede comprobar si su novio o novia tiene o no sentido común.
Editado por F&G, 24 33 23 61. Imaginación
Sin atenerse al molesto e inútil “qué dirán”, Carlos Seijas juega con las palabras, esas mismas con las cuales enamoramos a nuestra novia o convencimos a nuestra esposa de que lo fuera. Tan sincero es su esfuerzo que no teme caer en los lugares comunes ni en la simplicidad que es el patrimonio de quienes se expresan con franqueza. Editado por Palo de Hormigo 23 69 88 58. Atrévase a decirlo
Las mujeres son enigmas de apariencia hermosa que si no se tiene cuidado, se convierten en bombas de tiempo que estallan en la cara del descuidado. Alejandra Flores exprime las palabras que confiesan esa forma de amar, odiar o despreciar, que ellas no siempre se animan a revelar y que los hombres no necesariamente saben leer. Si usted, hombre, no entiende “por qué ella es así”, no pregunte: lea. Todo un safari
Toda una galería de animalitos aparece en esta antología de cuentos de Francisco Méndez. Lo mejor de todo es que son especímenes que reconocemos por las calles, en las casas, los autobuses y los almacenes. Quizá hasta hayamos formado parte del hábitat de alguno o seamos una de tantas criaturas. Sin duda la experiencia periodística de Méndez resulta cómplice en algunas de estas historias, pero también hay dejos de erudición y cromosomas de sensibilidad popular. Publicado por Letra Negra, 23 69 25 27.
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