Aguacatán, el nacimiento de la vida
El fuerte rumor del agua que brota a los pies de la montaña, amplios sembradíos de cebolla y una flora particular son el distintivo de Aguacatán.
Por: David Durán
Fotos: Jorge Morales
Si su viaje lo lleva al occidente del país y se encuentra cerca de Huehuetenango, aproveche y conozca un sitio diferente: Aguacatán.
La aventura comienza desde la cabecera departamental. La ruta que serpentea por la parte alta del sistema montañoso permite tener una visión poco conocida de la Sierra Madre y los volcanes Tacaná y Tajumulco que, aunque lejanos, se aprecian en su gran majestad.

Estampas como ésta son las que enmarcan el altiplano del país.
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El camino de terracería es exigente para los vehículos; es aconsejable utilizar de doble tracción. Otra alternativa son los buses que parten desde la 3a. calle y avenida del Mercado, en Huehuetenango.
Conforme el camino se adentra en la montaña debe tomarse siempre a la izquierda en las bifurcaciones. Cuando inicia el descenso se verá en el fondo del valle, dominado por bosques de pino y casuarinas, el pueblo de Aguacatán, cabecera de su municipio.
Marcado por sus calles de adoquín y casas de block, su mercado central siempre está surtido de verduras y artesanías de madera y palma, porque este lugar es el centro neurálgico hacia donde los agricultores llevan sus productos.
Desde la plaza se contempla el anuncio “Río San Juan”, principal atractivo turístico de la zona. Este nacimiento fluvial se ubica en la aldea Chalchitlán y es de mayor importancia para la actividad agrícola.
Para el turismo se ha construido un balneario que, gracias a un sistema de diques, aprovecha el agua del río para formar una piscina y un centro de descanso.
El sonido del agua que choca contra las piedras, trinos de una amplia variedad de aves y los sonidos del campo crean una atmósfera tranquila, ideal para descansar.
Los fines de semana y días de fiesta el lugar se llena de vendedores de comida. El platillo más apetecido es una tortilla con carne asada, preparada con un aguacate, que el mismo comensal corta de uno de los cientos de frutos del lauráceo que abundan allí.
A unos cuantos metros del área de descanso se encuentra una oficina de atención al turista. Allí es posible concertar visitas con alguno de los guías. Pueden observarse jabalíes, dantas, monos, tortugas y diversas especies de aves.
Entre dos ríos
Un poco más alejado se encuentra Cuilco, un pueblo bañado por dos ríos. Posee en su plaza una iglesia de estilo colonial de gran belleza arquitectónica, así como el sitio arqueológico Santo Padre. A ambos lugares se llega luego de un difícil camino a través de senderos que cruzan la selva, cuya trayecto a pie dura de hora y media a dos horas.
Finalmente, le recomendamos que en cualesquiera de estos lugares tenga en cuenta el tiempo que le llevará ir y venir desde la cabecera de Huehuetenango, pues no encontrará hoteles donde pernoctar.
Sin embargo, la sensación de paz y tranquilidad que lo envolverá hace que valga la pena el esfuerzo del camino.
Camino a Santiago...
Compostela, España, se llena de viajeros de todas las naciones que visitan la tumba del santo cuya festividad se celebra hoy.
Por Myriam Larra
Miles de peregrinos de todas la naciones y edades tienen este año un objetivo común: recorrer el camino de Santiago para llegar a Compostela, España, y obtener así una indulgencia plenísima.
Los prodigios atribuidos a finales del siglo I d.C a Santiago el Mayor o Jacobo, Apóstol de Cristo, cuyos restos descansan en la catedral de Compostela, han movido multitudes.
El fenómeno de la peregrinación jacobea no tiene mucha vinculación con el continente americano, sin embargo por acción de los conquistadores, el culto al Apóstolo Santiago ha llegado hasta Guatemala.

El acceso a la catedral se hace por la puerta santa ubicada en la Plaza de Quintana.
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Ejemplo de ello es que más de una docena de ciudades llevan su nombre, entre ellas, Santiago Atitlán, Santiago Sacatepéquez, Santiago Chimaltenango y Santiago Cotzumalguapa.
En otras, como Antigua Guatemala, el 25 de julio es la fiesta patronal. El escudo de armas de esa ciudad muestra a Santiago a caballo, sobre los volcanes de Agua, Fuego y Acatenango.
Año Santo
La ciudad de Compostela, situada en Galicia, norte de España, siempre es visitada por peregrinos, pero este año es especial pues se celebra el Jubileo Compostelano o Año Santo que se repite cada vez que la festividad de Santiago, 25 de julio, cae en domingo.
Además de disfrutar del bello paisaje, buena comida y la hospitalidad de los lugareños, quienes en 2004 crucen la puerta santa de la catedral de Santiago y cumpla una serie de requisitos como confesarse y escuchar misa, obtendrán indulgencia plenísima.
Cómo llegar
Llegar es fácil. Si lo hace desde Guatemala deberá volar a España y seguir algunas de las rutas que a través de los siglos han trazado los peregrinos: el Camino Francés, Camino del Norte, Camino Portugués y Camino de Muxía-Fisterra. En cualquier oficina de turismo podrá conseguir información.
La costumbre es hacer la peregrinación en bicicleta, a pie o a caballo. Muchos ya emprendieron el camino con el objetivo de llegar hoy.
El camino es duro pero el esfuerzo merece la pena. Quien llegue podrá disfrutar de impresionantes celebraciones religiosas con tinte medieval, conciertos, mercados y buena comida. Durante todo el año se habilitan albergues para los peregrinos.
Fe, deporte y diversión
Los motivos que mueven a los viajeros a hacer la ruta son varios, pero la mayoría coincide en que es una buena experiencia.
“El camino de Santiago es lo mejor que he hecho. No sólo es un camino de arena es algo más. Es solidaridad, amistad y compañerismo. Conocimos gente de todo el mundo”, relata Ana, de 18 años, quien caminó cinco días junto a sus amigos.
Como ella, miles de peregrinos han descubierto una cosa. “Que nada es imposible y que durante el camino siempre hay alguien que nos tiende la mano”.
Cómo ganar jubileo
La Bula Regis del Papa Alejandro III en el Siglo XII aprueba la absolución de todos los pecados, por graves que sean, a través de la Gracia del Jubileo.
Es obligatorio: Visitar la catedral de Santiago en Año Santo.
Confesarse y comulgar. Rezar alguna oración.
Es aconsejable: Participar en la misa del peregrino.
Entrar por la Puerta Santa. Visitar la tumba del Apóstol.
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