Bonaire,
paraíso en el Caribe
Las aguas turquesas que bañan esta isla invitan al turista a la práctica de deportes acuáticos.
The New York Times
servicio especial
Consentirse es el propósito de muchos en las vacaciones. Pero la isla de Bonaire no es apta para un descanso apacible.

Kralendijk es la capital de Bonaire,
rodeada de agua por sus costados. |
Y no porque no pueda relajarse allí, sino porque usted es dueño de la diversión. Muy diferente a Aruba y Curacao, es preferible visitar a la vecina Bonaire, que no resta méritos a ambas por su fama y cordialidad.
Aquí hay de todo, pero la opulencia del rock, el reggae y el movimiento de la samba son únicos. Desde luego que lo que más impresiona en Bonaire es la emoción de los deportes acuáticos. La vida en el océano es espectacular: los corales, las cabezas de bróculi colocadas en el piso del océano, sin mencionar los jardines multicolores de arrecifes y miles de peces de colores fluorescentes.
En 1979, el gobierno estableció el Parque Marino Bonaire en las aguas alrededor de la isla. Los límites del litoral han sido desarrollados para el anclaje de los botes. El resultado: este es uno de los mejores lugares para la práctica de deportes acuáticos en el mundo. Usted puede, literalmente, bajar del avión caminar del aeropuerto y saltar directo al agua.
Ubicación
Bonaire está 60 millas al norte de la costa de Venezuela, desde el cielo simula a un boomerang y hacia el sureste es cóncava. Es fácil recorrerla en un día en carro, motocicleta o, aún, en bicicleta.
Esta es una isla de contrastes geográficos. Hacia el sur tiene un ambiente diferente. Recuerde si su elección es el Caribe, Bonaire lo está esperando.
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