A propósito
Cambio de rumbo
Sucedió hace 44 años, una madrugada de domingo. Ni siquiera era la fecha acordada, pero la rebelión de un grupo de jóvenes militares se tuvo que adelantar por mutuas infiltraciones dentro de las facciones del Ejército, un organismo que para algunos pasaba por su peor momento, principalmente al considerar las erráticas y polémicas decisiones de su comandante general, el presidente Miguel Ydígoras Fuentes.
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Gerardo Jiménez
Editor |
El 13 de noviembre de 1960 se produjo una rebelión militar en el cuartel General Justo Rufino Barrios (Matamoros) un hecho que dejó profunda huella en el curso de la historia. Hay quienes la ven como una rebelión por la dignidad del ejército. Para otros fue una asonada contra la corrupción y el servilismo del gobierno.
Para la mayoría de recuentos históricos, esta fecha marca el inició de la peor pesadilla para los guatemaltecos. Debieron transcurrir 36 años para que, por lo menos en el papel, volviera la paz.
Algunos de los protagonistas de aquellas batallas difieren en cuanto lo que a partir de ese día se desencadenó. Algunos consideran que ese día simplemente marcó el punto crítico de un conflicto que había empezado muchos años antes.
Lo cierto es que desde ese día, en las páginas de los periódicos empezó a ser común encontrar reportes de combates entre alzados y leales al régimen. Conforme transcurrían los meses frecuentemente se informaba sobre atentados, capturas y asesinatos políticos. El germen de la guerrilla está, indudablemente, en el alzamiento del 13 de noviembre, fecha que daría nombre en 1962 a uno de los grupos subversivos organizados: el MR-13.
En un intento por revivir algunos de los hechos de aquel día conversamos con algunos de los protagonistas. Gustavo Adolfo Montenegro y Francisco Mauricio Martínez presentan los testimonios en el tema de fondo de este domingo. |