Soy un director anti Mel Gibson
Almodóvar llevó al cine a un grupo de estrellas, mientras que el rockero Joaquín Sabina se inspiró en ellas para una canción.
Tomado de The New York Times Magazine
Traducción: Fredy López Yuman
Como un adolescente vestido para una fiesta, el maestro de lo real y lo concreto, Pedro Almodóvar, desciende del auto para estar presente en la premiere de su película La Mala Educación, que se acaba de exhibir en el Festival de Cine de Cannes, en Francia.
Allí, baja la ventanilla del auto, mientras un grupo de fotógrafos y fans lo esperan y le gritan: “Pedro... Pedro...” Entonces lo envuelve una mezcla de ansia y curiosidad que sobresalen de su fuerte personalidad.

Almodóvar llevó al cine a un grupo de estrellas, entre las que destaca Penélope Cruz. |
Vestido con un Christian Dior y con lentes oscuros, aún parece tener la energía de un joven vibrante. Tan vibrante como la fuerza de los efectos visuales de sus películas: saturadas de colores y con fascinantes ropa y objetos.
Porque, aunque sus obras brillan con luz propia, estas son un reflejo de su temperamento fuerte y apasionado. Especialmente por el extremo de los caracteres de quienes actúan de diversas formas en sus películas.
La fluidez y facilidad con la que aborda los temas de sexualidad son motivo de controversia: en el mundo de Almodóvar las mujeres fueron alguna vez hombres. Los hombres tenían posturas de mujeres, mientras que los transexuales podrían haber sido padres o madres.
Sin embargo, el mismo Almodóvar perdona el temperamento de sus personajes: los acepta y se conmueve de ellos, sin reparar en cuán terribles son sus pecados.
Al final de cuentas un secuestrador, un violador o un pedófilo pueden tener un corazón puro. Por supuesto que la aparente inocencia pude ser también un signo de culpabilidad.
“El cine es mi trabajo y lo que me proporciona significa mi vida”, dijo a uno de los periodistas a su llegada al Festival. “Espero que en una película se fundan realidad y fantasía, porque todo está dentro de ese ideal”.
La influencia del arte
Sin embargo, esa fusión parece tener una razón bien fundamentada. Y es la suma de la influencia de los maestros españoles de todos los tiempos y de todas las artes: los pintores Diego Velásquez, Francisco de Goya y el director de cine surrealista Luis Buñuel.
En el pop art se inspira en Andy Warhol, además de las películas americanas de los años de 1950, y 1960: las comedias de Rock Hudson y los melodramas de Douglas Sirk, por lo que no es difícil advertir de donde surge la inspiración para crear La Mala Educación, una especie de laberinto cuya estrella principal es el actor mexicano Gael García Bernal (Amores Perros y Tu Mamá También).
En la trama, García Bernal es un joven acosado sexualmente por un cura, por lo que se convierte en adicto a las drogas, en un hecho que lo marca durante décadas, para luego convertirse en un escritor transexual.
De ahí que él mismo se describa como un director anti Mel Gibson. “Mi película, (La Mala Educación), se refiere al poder de la fe. Mi meta como escritor es tener empatía con todos los temperamentos”, (de sus personajes), afirmó antes de ingresar a la presentación de su película.
“Tengo una tendencia a redimir mi carácter, (este es un concepto muy católico); la redención es una de las partes más cuestionadas de la religión” comenta. Aún cuando no es creyente del catolicismo, Almodóvar considera que el temperamento del cura es uno de sus favoritos en su nueva película, (La Mala Educación), que está por estrenarse en los Estados Unidos.
De cualquier manera, ningún otro director en la actualidad entiende el paralelismo entre ficción y universo como él. Desde que inició su carrera como director hace 25 años, sigue cosechando éxitos, tal y como sucedió con “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, su primer éxito en los Estados Unidos.
Mientras que La Mala Educación planea convertirse en un éxito de taquillas, la fama parece sonreírle a este director español.
Films
Algunas de sus obras desde 1980.
La mala educación, 2004.
Hable con ella, 2002.
Todo sobre mi madre, 1999.
Carne trémula, 1997.
Átame, 1989.
Mujeres al borde de un ataque de nervios, 1987.
La ley del deseo, 1986.
Pepi, Luci, Boom y otras chicas del montón, 1980. |