Playa de azúcar
Dulce es tomar el sol, pero más dulce nadar en el azul salado de las Antillas Holandesas.
Texto y fotos: Gustavo Adolfo Montenegro
Ni acordarse quiere uno de que en cinco días estará otra vez en el trabajo. El barco ancló a las 6 horas en la isla Saint Maarteen (Antillas Holandesas) y en media hora se puede estar ya en cualquiera de la docena de playas que tiene. Algunas son pagadas y no necesariamente más bonitas que las gratuitas (como la de la fotografía).
Tres días tardó el crucero Princess en llegar aquí. Sólo estaremos durante 12 horas, que son suficientes apenas para memorizar esta arena tan fina que parece azúcar y envidiar a los que viven aquí, en estas casitas frente al mar.

Cada uno puede descubrir su versión del viaje. |
En el mercado de artesanías venden muñequitas de traje indígena de Guatemala. El letrero que las anuncia dice que son caribeñas y ¡hechas allá! Qué mentira. ¿Y cuánto cuestan señora?: US$20.
La isla del tesoro
En Saint Thomas (Islas Vírgenes de Estados Unidos) es de aprovechar el puerto libre para comprar perfumes, cámaras digitales y licores a precios de ganga (Absolut Vodka a US$ 4.95).
También hay diamantes. Y esmeraldas, rubíes, zafiros. Los hindúes son los dueños de la mayoría de negocios. Por lo general atienden con amabilidad a los rubios y miran con desconfianza a los latinos.
Mirá allá: un templo luterano de 1750. ¿De quién serán estos yates privados anclados frente a la calle principal? A “five dollars” los aretes de tanzanita (una gema violeta traída de Africa). Ya se imagina el tamañito de las piedrecitas, pero todavía se ven y harán feliz a la niña que los usará.
Lo bueno de venir de un país como Guatemala es que nos damos cuenta de que los mismos pantalones, excedentes de maquila, que venden en la 18 calle a Q70, aquí los dan a US$15. Compre si no nota la diferencia.
También hay frutas de cerámica y cajas de madera con paisajes pintados que en Antigua Guatemala o el Mercado Central nos cuestan más barato. Eso sí: hay televisores de pantalla plana, computadoras y equipos DVD a un cuarto del precio que tendrían en Guatemala. Pero, ¿y la llevada? Imagínese caminando por la playa, con una enorme caja a cuestas rumbo al barco.
Viaje gestionado por
Viva Operador, Guatemala
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