Semanario de Prensa Libre • No. 16 • 24 de Octubre de 2004    


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Editorial

A propósito
Fases de un tecnócrata

Es el más celoso guardián de la estabilidad monetaria de Guatemala, y tiene como carta de presentación el hecho de que ha ocupado la Presidencia del Banco de Guatemala (Banguat) en forma alterna desde 1989, con cuatro diferentes partidos de gobierno. Algo que lo haría parecer como auténtico tecnócrata.

Gerardo Jiménez
Editor

Pero esos rasgos pueden esfumarse cuando el presidente del Banguat, Lizardo Sosa, cuenta durante una entrevista, medio en serio y medio en broma, que a estas alturas de la vida ya nadie puede tomarle el pelo, o cuando relata que durante una sesión de fotos con banqueros en Nueva York ofreció disculpas porque había olvidado el peine.

Más aun cuando muestra su sensibilidad humana al confesar que su mayor pasión es armar un rompecabezas con sus nietos.

Hoy, aunque la estabilidad del quetzal se sostiene a marchas forzadas, considera que lo más volátil que enfrenta Guatemala es el juego de la Selección Nacional de Fútbol, pues puede pasar de una derrota apabullante a una victoria capaz de hacer soñar a todo un país necesitado de algo más que buenas noticias.

Momentos gratos y pasiones que en un momento de su vida se vieron interrumpidos por la peor pesadilla que le ha tocado vivir: el secuestro del cual fue víctima en 2002. Algo de lo que ni siquiera hablaba en familia, hasta que debió hacerlo ante un juez, durante un juicio oral.

En una larga conversación sostenida con Francisco Mauricio Martínez y este servidor, habló por primera vez de su tormentoso cautiverio, algo que lo hizo pensar en más de una ocasión que no saldría con vida.

Y, precisamente, hablando de miedo a no seguir con vida, el tema central de este domingo lo presenta Gustavo Adolfo Montenegro con las fobias. Esos temores irracionales (no por ello menos dramáticos) que tanta gente padece, y quizá no se ha puesto a pensar en el origen de estos.

 
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