El mundo real y fantástico
de SPIELBERG
Steven Spielberg es de quienes piensan que el cine “es para hacer soñar al mundo”, de ahí que su más reciente película, La Terminal, estrenada la semana pasada en Guatemala, nos acerca más a la realidad, en donde no falta el buen humor en momentos de tensión.
Por Fredy López Yuman
“El público tiene la necesidad de escapar de la realidad cuando el mundo está en crisis”, afirmó Spielberg durante la presentación de su más reciente película en el Festival de Cine de Venecia, Italia, que se acaba de celebrar en esta ciudad.
El hecho de que el mundo esté en problemas es una convicción para el mundo: los políticos parecen tenerlo claro, la gente vive en las calles esta realidad y este es un hecho que Spielberg no deja escapar.

Steven Spielberg. |
De ahí su afirmación y compromiso cuando asegura que “necesitamos sonreír más y se supone que la misión del cine de Hollywood es hacer eso por la gente cuando se vive una época difícil”, afirmó la semana pasada en Italia.
Desde que se presentó El Extraterrestre, E.T., (1982), el mundo del cine ya no fue el mismo, porque se profundizó el juego entre lo real y lo imaginario y esa ha sido también la tónica de Steven Spielberg en cada una de sus películas.
¿Quién no vio El Extraterrestre? Una película que desde su presentación se convirtió en la encarnación de Spielberg: uno de los más grandes íconos de la ficción, alrededor del cual se mueven anualmente miles de millones de dólares alrededor y al que el cineasta contribuye en buena medida con sus producciones que rápidamente alcanzan el éxito. Este fue el caso de la historia de El extraterrestre, “una de esas obras que sólo se presentan una vez en la vida y que a su llegada bate todos los récords de taquillas logrados hasta entonces”.
Spielberg volvería a sorprender a la crítica y a los cinéfilos dos años después, cuando en 1984 produce y dirige Tiburón, la que algunos llaman “la segunda película de Spielberg”, con la que acrecienta su fama a nivel mundial, pues demuestra que, además de las historias de ficción pura, también puede tocar el corazón del público con dramas humanos. A partir de ahí cada uno de sus filmes crean “gran expectación en el público y la crítica”.
Películas como En busca del arca perdida, Parque Jurásico, Indiana Jones o La Última Cruzada, se convirtieron en éxitos de taquilla y a estas se sumarían La Lista de Schindler e Inteligencia Artificial, esta última una fusión de actualidad y fantasía futura. Pero algunos críticos se preguntan, ¿de dónde surge la información que da vida a las obras de Spielberg?
Para el destacado cineasta hay dos razones: “La primera es que mis padres solían hacer camping cuando yo era pequeño (…) y dormíamos bajo las estrellas en medio del campo”. Por lo que sus primeras películas están inspiradas en esos viajes familiares.
Mientras que la segunda razón se la debe a un tren de juguete que disfrutaba haciéndolo chocar: “mi padre, muy serio entró en mi dormitorio y me dijo que si volvía a hacerlo no me los arreglaría más”, comenta. Una manera de hacer que esas escenas de choques quedaran para siempre era grabándolas. Y de ahí, comenta, “surge la necesidad de hacer cine dramático”.
El drama que estremece
Tres años más tarde de El Extraterrestre, en 1985, Spielberg recibe 11 nominaciones al Oscar por El Color Púrpura y así se inicia un género que hasta entonces no había experimentado.
“El drama toca las sensibilidades y hace pensar a la gente”, afirmó en aquella ocasión, y aunque no logró concretar ningún premio, afirmó su fama como director y productor de un estilo que hasta entonces le era ajeno.
Para la década de 1990 vuelve a sorprender con dos obras de la realidad humana: La Lista de Schindler (1993) y Salvar al Soldado Ryan (1998) a las que la Broadcast Film Critics Association calificó como “las dos mejores películas de la década”, tanto por los temas que encarnaron como por las ganancias obtenidas en las taquillas. La apuesta de hoy es por la comedia que se conjuga con un tema de actualidad: “la complejidad de las relaciones humanas en una situación extrema e inusual”, afirma este director.
Del suspenso de la actualidad
Aun cuando la crítica europea del cine tiene sus reservas con La Terminal, —una historia que el cineasta tomó de un hecho real ocurrido en el aeropuesto Charles de Gaulle, de París—, Spielberg asegura que “quería hacer un filme que hiciera sentir una emoción positiva sobre el mundo”.
El drama de Spielberg, en esta producción, gira en torno a la llegada de un europeo del este, Víctor Navorsky (Tom Hanks) al aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, quien no sabe inglés, es ajeno a la cultura norteamericana y es obligado a vivir, por varias semanas, en ese aeropuerto. Una limitación que tampoco le impide saborear rápidamente la gran manzana y cumplir otro objetivo de su viaje: El sueño americano.
En este filme, Spielberg regresa a la comedia y reafirma las razones por las que ha sido llamado “El rey Midas de las industria cinematográfica” sitio en cual, con toda seguridad, es el director de más éxito en las últimas décadas”, algo que la crítica mundial no le regatea.
Con información de DPA,
La Razón y La Gaceta Digital.
Producción
Durante cuatro décadas Steven Spielberg ha dirigido, producido y montado más de 30 películas. La ficción, el drama y la comedia son sus principales temas.
La Terminal, 2004.
Atrápame si puedes, 2002.
Inteligencia Artificial, 2001.
Salvar al soldado Ryan, 1998.
Amistad, 1997.
El mundo perdido, 1997.
La lista de Schindler, 1993.
Parque jurásico, 1992.
Hook (El capitán Garfio), 1991.
Fievel va al Oeste, 1991.
Aracnofobia, 1990.
Para siempre, 1989.
Indiana Jones y la última cruzada, 1989.
El Imperio del Sol, 1987.
El color púrpura, 1985.
The Goonies, 1985.
Indiana Jones y el templo maldito, 1984.
En los límites de la realidad, 1983.
Poltergeist, 1982.
El Extraterrestre, E.T., 1982.
En busca del arca perdida, 1981.
Granujas a todo ritmo, 1980.
Encuentros del tercer tipo, 1977.
Tiburón, 1975.
Loca evasión, 1974.
Ace Eli y Rodger de los cielos, 1973.
El diablo sobre ruedas, 1971 (TV).
Encendedor, 1964. |