Engranaje solidario
Este año el Club Rotario Internacional cumple 100 años de actividad, 80 de los cuales han trabajado en Guatemala.
Por Ingrid Roldán Martínez
Como si fuesen miles de engranajes que ayudan a que el mundo se mueva de mejor manera, los socios del Rotary International Club realizan una labor humanitaria que en 2005 cumple 100 años de actividad constante. Calculan que cada media hora se inaugura, en alguna región del planeta, un proyecto impulsado por ellos. Y no es para menos si cuentan con 1 millón 200 mil socios afiliados a 33 mil clubes en 166 países.
Lo que dio inicio una noche de febrero en Chicago ha llegado a convertirse en uno de los movimientos humanitarios más activos y de mayores proporciones. Fue en 1905 cuando Paul Harris convocó a sus amigos Silvester Schiele, Gustavus Loehr e Hiram Shorey a reunirse regularmente para planear proyectos en favor de las personas necesitadas de su comunidad. Éstos a su vez convocaron a otras personas y, en poco tiempo, contaban con colaboradores en distintas ciudades de Estados Unidos y en otros países. Después se fundó un Club Rotario en Cuba y el 11 de mayo de 1925 se creó otro en Guatemala, que a su vez era el primero en Centroamérica. Todos han hecho suyo el lema: “Dar de sí, antes de pensar en sí”.

Jornadas médicas se llevan a cabo en distintas regiones del país. |
“Cumplir cien años es un hito que muy pocas organizaciones llegan a alcanzar -escribe Glenn E. Estess, presidente de Rotary International Club 2004-2005-. Significa que, de alguna manera, está funcionando correctamente y que la demanda de ayuda rotaria sigue siendo elevada. Nuestro éxito se basa en diversos ‘secretos’: el compañerismo que emana de las reuniones semanales y nuestra labor por una causa común, la internacionalidad, que abre tantas puertas y corazones en todo el mundo, y la estructura que nos permite lograr más como grupo que lo que podríamos alcanzar por separado. No obstante, el aspecto más sólido de nuestra entidad es el entusiasmo de los rotarios al enfrentar nuevos problemas y trabajar para resolverlos”.
Uno de los programas más grandes que ha desarrollado el Club Rotario Internacional es la erradicación de la polio. “Ha invertido a la fecha US $700 millones en la compra de la vacuna para la poliomielitis”, afirma Isabel Gutiérrez de Bosch, presidenta del comité guatemalteco de celebración del centenario. “Aquí en Guatemala no hay un solo brote desde 1995”, agrega.
Otras áreas de trabajo han sido promover la alfabetización, aliviar el hambre y la pobreza, servir de mentores para la gente joven y embellecer el entorno. El dinero con el que trabajan proviene de donaciones a la Fundación Rotaria que han servido para formar un fondo y los intereses que éste genera los invierten en obras de beneficencia.
80 años en Guatemala
El primer club, el Ciudad de Guatemala, surgió en 1925 cuando vino al país uno de los rotarios de Chicago e invitó a algunas personas a unirse al movimiento.
“Lo primero que hizo el Club Rotario hace 80 años fue canalizar el agua potable a la ciudad de Guatemala”, cuenta De Bosch. Después trabajaron en la introducción de la energía eléctrica, la creación de los patronatos contra el cáncer, la lepra, el de nutrición infantil.
También impulsaron la creación de la Radio TGW y los bomberos.
En 1946 se fundó el Club Rotario de Quetzaltenango; en 1948 el de la Antigua, y en 1958, el de Retalhuleu. En la actualidad hay 11 clubes en la capital y 13 en los departamentos, con más de 670 socios. El más reciente es el denominado Tikal-Petén.
Para abrir un nuevo club se necesita un grupo inicial de 12 personas que tengan la vocación de servicio social y que quieran hacer trabajo voluntario. Deben ser apadrinados por uno de los clubes existentes que los debe guiar por un año. Para establecerse como Club Rotario se necesitan 20 socios, y cada uno hace una aportación mensual. Componen el movimiento rotario, además de los socios, los Comités de Damas, los clubes Rotarac (formados por jóvenes hasta 28 años) y los Interact (jóvenes de 15 años). Todos hacen labor humanitaria voluntaria.
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Rotarios en datos
El Club Rotario Internacional fue fundado en Chicago el 23 de febrero de 1905.
- Actualmente hay 33 mil clubes rotarios en 166 países.
- El Club Rotario de la Ciudad de Guatemala, el primero del país y de Centroamérica, fue fundado el 11 de mayo de 1925.
- Actualmente, hay 11 clubes en la capital y 13 más en los departamentos. El de más reciente creación es el Club Rotario Tika-Petén.
- Hoy hay 470 socios rotarios en la capital y 200 en los departamentos.
- Además de los socios, componen el movimiento rotario los Comités de Damas, los clubes Rotaract e Interact, ambos formados por jóvenes de distintas edades.
- En Guatemala, los distintos clubes se reúnen en una sesión en septiembre para celebrar el Día de la Independencia. Para esta fecha organizan actividades especiales o proponen proyectos de mayor impacto.
- Han tenido activa labor en emergencias como el huracán Mitch, durante el cual repartieron mil frazadas y 100 mil bolsas de comida y agua.
- Para la emergencia por la hambruna en Camotán y Jocotán, además de colaborar de inmediato, ayudaron a la comunidad a impulsar proyectos que les generen ingresos económicos. |
Cada filial tiene una junta directiva y su presidente. No hay un presidente general para cada país. Algunas de las áreas de trabajo en que se desarrollan son las jornadas de salud y creación de escuelas. También han trabajado en programas de reforestación, de introducción de agua potable, energía eléctrica, saneamiento ambiental, construcción y equipamiento de viviendas, hospitales, escuelas, clínicas dentales y centros de salud.
La labor de este grupo ha sido determinante en situaciones de emergencia, como el terremoto de 1976, el Huracán Mitch y más recientemente la hambruna en Jocotán y Camotán.
En su afán de ayudar a los necesitados, dos rotarios guatemaltecos, Dionisio Gutiérrez y Alfonso Bosch, murieron en un accidente de avión en 1974 cuando llevaban ayuda a los damnificados por el huracán Fifí en Honduras.
Aunque De Bosch ha estado relacionada toda la vida con el Club Rotario (su padre y su esposo fueron rotarios), no pudo ingresar como socia hasta 1995, porque no aceptaban mujeres. “El Club Rotario (Internacional) aceptó a mujeres en 1986; hasta esa fecha eran sólo hombres y ese año fue cuando el Club Rotario le abrió la puerta a la mujer. Aquí en Guatemala no fue tan fácil y en muchos clubes no han abierto las puertas a mujeres todavía”, afirma. La señora de Bosch fue la primera socia en ingresar al club de la Ciudad de Guatemala; actualmente son seis. Los clubes más jóvenes ya aceptan mujeres pero según De Bosch, no hay más de 50 aceptadas como socias en Guatemala.
Hombres y mujeres dedican un promedio de ocho horas de trabajo voluntario a la semana, una tarea en la que, como refiere De Bosch, “es un trabajo en el que todos entregamos el corazón en el proyecto que estamos haciendo y es sencillamente muy profesional”.
Para celebrar el centenario, todos los clubes de la capital se unieron para construir la Escuela de Artes y Oficios en San José La Comunidad, Mixco. Fue inaugurada en febrero y atiende a 300 alumnos, niños y niñas de escasos recursos que al terminar la educación primaria no tenían posibilidad de continuar sus estudios. Esta escuela fue creada para, además de darles la educación secundaria, capacitarlos en sastrería, computación, maquila, costura, manualidades y belleza. Los alumnos pagan Q25 mensuales y al finalizar obtendrán un diploma de técnicos en una de estas especialidades.
Los 80 años de presencia en Guatemala los celebrarán con la inauguración, en mayo, de la Plaza de los Rotarios (originalmente Plaza del Milenio, diseñada por el ingeniero Efraín Recinos), cerca del Obelisco.
Además, circularán 3 estampillas de correo con motivo de este aniversario. |