Semanario de Prensa Libre • No. 40 • 10 de Abril de 2005    


   Portada
   Editorial
   Opinión
   Cartas
   D ciudad
   D todo un poco
   Claroscuro
   D frente
   D misterio
   D portafolio
   D servicio
   D fondo
   D mundo
   D literatura
   D cultura
   D famosos
   D viaje
   Punto final
   D archivo
   Directorio


D todo un poco

Lo último
El ratón en la cabeza

El tracer es un nuevo tipo de mouse (ratón) que se utiliza para controlar la computadora con la cabeza. Comparado con otros modelos de mouse, éste es el más preciso y rápido en respuesta de los señaladores de cabeza que están disponibles en el mercado. El tracer permite controlar el mouse de la computadora de una persona con cuadraplegia, parálisis cerebral, distrofia muscular, síndrome del túnel carpiano, así como cualquier otro problema en la que se carezca del control del movimiento de las manos para el uso de un mouse convencional, pero en que se tenga un buen control de la cabeza. Este nuevo aparato usa un pequeño giroscopio que siente el movimiento del usuario. El giroscopio se comunica a nivel inalámbrico con la computadora por medio de ondas de radio frecuencia, lo cual soluciona los problemas del uso de rayos infrarrojos utilizados en todos los demás aparatos señaladores de cabeza.


Ojo crítico
La ronda de noche
Rembrandt Harmenszoon Van Rijn

A pesar de ser considerada una obra maestra, cuando fue presentada en Amsterdam, Holanda (1642), tuvo una fría acogida por parte de la crítica.

El Capitán
Frans Banning Cocq aparece en el momento en que da una orden a su alférez. Esto puede observarse por el gesto de la mano y la boca abierta.

Técnica
Oleo sobre lienzo permite aumentar la profundidad de la escena por un efecto óptico, pues el color permanece opaco bajo capas y capas de barnices traslúcidos que aumentan la resistencia del cuadro al paso del tiempo.

La milica
Era muy apreciada por los holandeses, por ello los integrantes de la Compañía, que aparecen atrás de las dos figuras principales, pagaron una media de cien florines al pintor por mostrar sus cabezas entre las tropas.

Destaca detalles
Como se observa en la banda roja del capitán, la casaca del alférez o el vestido de la niña que aparece al fondo. Las figuras en segundo plano están más difuminadas y da la impresión de que existe aire y polvo.

La escena
Se desarrolla al aire libre, pero no de noche como reza el título La Ronda de Noche, pues se oscureció con el paso del tiempo y por eso tiene en la actualidad ese aspecto nocturno. Hasta el siglo XIX se le conoció como La Milicia del capitán Frans Cocq.


La Aldea
Emborracharse
Ecuador: chumarse
Colombia y Venezuela: amarrársela

Literal
“La libertad no hace felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres”.

Manuel Azaña,
político español

1880-1940

El Poeta
Tierra de nadie
La tierra no es de nadie/ sobre su pardo lomo,/ generaciones pasan./ como el viento y el agua,/ en estaciones que van / desde la flor al hielo./ nada perdurará/ de nosotros, aunque/ nos creamos,/-hoy-/ dueños de la tierra./ Viento y humo/ consumimos/ por la sombra,/ serán nuestros nombres,/ aunque tenaces/ los esculpamos/ en piedras y mármoles,/ o/ alucinados buscadores/ de eternizarnos, / copiemos la forma/ de nuestra imagen./ en duros metales./ Nada es nuestro./ Nada nos pertenece,/ en ineludible tránsito/ y cambio de dueño.

Luz Méndez de la Vega
guatemalteca (1919)

Fue noticia
Fuera el loco

El 8 de abril de 1920, la Asamblea Nacional declara inhabilitado para ejercer la presidencia al dictador Manuel Estrada Cabrera (en el poder desde 1898) “por haberse establecido debidamente su alteración mental y por tanto se le separa del cargo, se le concede licencia para ausentarse del país”, decía el decreto. Después, se procedió a la elección de un sustituto. El doctor Carlos Herrera obtuvo 36 votos, el general Francisco Fuentes 2 y Antonio González Saravia 1. Aquel mismo día se le tomó juramento a Herrera quien afirmó nunca haber codiciado la presidencia pero que cumpliría con su deber para con el pueblo.


Mitos y leyendas
Chiminigagua

Contaban los antiguos muiscas que antes de que existiera algo en este mundo, cuando la oscuridad llenaba todo como una eterna noche, sólo existía una gran cosa que no tenía forma ni cara. Pero en su interior poseía la luz. Por eso los antepasados la llamaron Chiminigagua. Dicen también que una vez Chiminigagua se hirió el gigantesco vientre y de su herida empezó a asomar un haz luminoso. De esta primera luz surgió la vida. Después Chiminigagua creó grandes aves negras y las echó a volar para que derramaran su aliento sobre las cimas. De sus bocas salían leves soplos de aire luminoso y transparente, que hicieron que la Tierra se viera clara e iluminada, como es ahora.

 
© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
revistad@prensalibre.com.gt
www.prensalibre.com