Semanario de Prensa Libre • No. 58 • 14 de Agosto de 2005    


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D reportaje

Arma de dioses
La cerbatana maya es utilizada aún por algunos cazadores del área ixil y mam.

Por Rudd van Akkeren

La cerbatana es una arma antigua y utilizada en muchas culturas del mundo. Se trata de un tubo en que se sopla tirando proyectiles hacia un objetivo. Los proyectiles pueden ser bodoques hechos de barro, semillas o frutas, pero también pequeños dardos a veces cubiertos en veneno. El uso de dardos con veneno permite cazar pájaros y animales pequeños. En Mesoamérica, la cerbatana era una de las armas corrientes de un cazador. La importancia dentro de la cosmovisión maya se infiere del papel que juega en el Popol Vuh, donde es el arma personal de los gemelos héroes Junajpu y Xb’alan Q’e.

En la actualidad, la cerbatana está prácticamente en desuso. Un factor fue la legislatura en los años 1930 que prohibió su uso, en un intento por proteger la caza del quetzal, pero por otra parte porque fue reemplazada por armas de fuego más efectivas.

A pesar de todo, la cerbatana aún se usa en el área mam, en jurisdicción de Concepción Tutuapa y Tajumulco. Allí los tubos se forman al pegar dos mitades hechas de pino blanco o ciprés. Otra opción es el tronco de árboles pequeños como el moquillo o el ixkepatze. En Jacaltenango, el árbol se llama ol ch’am. Inmigrantes q’eqchi’es llevaron esa tradición a Belice. Su cerbatana está hecha de un palo llamado komoltse. Todos estos árboles se caracterizan por tener un núcleo blando que al quemarlo o dejarlo en agua se saca fácilmente.

La cerbatana ixil

Entre los ixiles, sólo la gente de Chajul practica aún la caza con cerbatana. La fabrican de un árbol llamado tx’ox tze’.

Tiene un gran valor simbólico, pues según la cosmovisión ixil, la cerbatana fue el arma con la cual se abría el cerro Paxil. Una leyenda cuenta que había cuatro hermanos mayores y un menor que se llamaba K’u’tch. Los cuatro hermanos lo mandaron a ver si encontraba maíz. K’u’tch estaba observando y vio al gato de monte, al cuervo y al coyote con maíz, pero fue el ratón quien le mostró dónde estaba escondido: en el cerro Paxil. Entonces, los cuatro hermanos trataron de entrar al Paxil, pero no lo lograron, además, aunque lo hubieran conseguido, no habrían compartido el maíz con su hermano mayor. Sin embargo, K’u’tch, que decía a sus hermanos que sí sabía cómo abrir el cerro Paxil, abrió el cerro Paxil con un rayo de su cerbatana.

En el Popol Vuh

El primer episodio donde aparece la cerbatana es en la lucha de Junajpu y Xb’alan Q’e lucha contra Siete Guacamayo (Wuqub’ Kaqix). Este pájaro fantástico pretende ser el Sol, la Luna y las estrellas de su época. Por su soberbia, los dioses deciden castigarlo y mandan a los gemelos para la tarea. Siete Guacamayo viene cada día a alimentarse de las frutas en un árbol de nance. Allí le están esperando abajo de las ramas con su cerbatanas listas. Llega el animal y de un balazo en la quijada lo derriban.

Otro mito en el Popol Vuh relacionado con la cerbatana es la derrota de los Señores de Xib’alb’a, que desafían a los gemelos a realizar difíciles pruebas. Tienen que cruzar ríos peligrosos y utilizan su cerbatana justamente como instrumentos flotantes. En Xib’alb’a son sometidos a muchas pruebas en varias casas de terror. Logran pasar cada suplicio y trampa hasta que llegan en la Casa de los Murciélagosque está llena de murciélagos de muerte armados de hocicos de navaja. Junajpu y Xb’alan Q’e buscan su refugio adentro de su cerbatana, allí pasan la noche.

 
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