Voces
El día de ayer
Por Julio G. González
Fue triste no volverla a ver porque era tan bella y tan sonriente... Era la amiga ideal, la novia que alguna vez soñé y se hizo realidad. Se fue, me dejó.
Quizá fue el no haber sabido cuidar su amor lo que la hizo alejarse. Aunque pienso que no fue mi culpa y que las cosas suceden así, porque sí.
Sin embargo, siguen saliendo mujeres muertas en el periódico. Siguen matando gente dentro de su auto o su casa. Las noticias siguen hablando de soluciones, de planes de seguridad, de patrullajes combinados y otras gastadas expresiones de los ministros y los policías.
Mientras tanto, yo con mi dolor de ver rota una relación que pudo durar años, pero no fue así. Quizá soy muy joven para entenderlo. Alguien más vendrá, me dicen y yo no me conformo. Es a ella a quien amo y a quien recordaré siempre. Quisiera que volviera, que me perdonara lo que dije o hice mal, que se regresara toda la canción, toda la película y volver a comenzar.
Las canciones y las películas de la televisión suenan aburridas, repetidas, indiferentes. Hablan de amores que duran para siempre y no es verdad. Dicen de sufrimientos que no sienten y que sólo fingen para ganar publicidad y vender más copias.
En verdad nadie entiende lo que es estar lejos, irremediablemente, de quien uno amó. Quizá ha pasado el tiempo y debería olvidar. Un clavo saca otro, dicen y a lo mejor sea verdad.
En cada rostro, en cada flor, en cada pasillo de la universidad intento buscarla y sé que no está, que no volverá a estar nunca.
¿Y la justicia? Sigue con su venda. Dios sabe lo que hace, dicen las personas mayores y hay que resignarse. Adiós, quisiera decirle, y vuelvo a soñar con su compañía mientras dejo las flores sin voltear a ver. |