Creador de Kenas
Las manos de Miguel Angel Solórzano, transforman la caña en versátiles instrumentos de música andina
Por Francisco Mauricio Martínez
Fotos Gustavo
Montenegro
Las aceras de las calles de la capital se han convertido en el centro de trabajo de Miguel Angel Solórzano desde hace más de una década. Y éstas han sido testigos de su música y del arte que sale de sus manos rugosas.
Confundido entre las miles de personas que diariamente transitan por la quinta avenida, entre octava y novena calle de la zona 1, Solórzano muestra sus productos, sin siquiera intentar gritar para ofrecerlos. La única estrategia de publicidad que utiliza son las notas que salen de sus flautas y kenas.
El artesano cuenta que este oficio lo aprendió en la década de 1960 cuando estuvo en Perú. De su estancia en ese país dice no recordar mucho. “Fue como en 1962”, dice, mientras trata de evitar la conversación: es bastante tímido aún cuando un cliente pregunta por el precio de sus flautas. Además, su menuda figura se confunde con las decenas de vendedores callejeros del lugar.
Los primeros en conocer el arte de este hombre de pocas palabras fueron los turistas que visitaron, en la década de 1970, la población de Panajachel. “Al venir de Perú me fui a Pana. Ahí estuve muchos años" afirma Solórzano, quien dice que varias veces ha salido hasta en programas de televisión.
Su transitar por la capital se inició en los primeros años de la década de 1990. "El primer lugar donde vendí fue en las calles que están cerca del Hospital San Juan de Dios, pero después me fui por donde está la Casa Central", recuerda Solórzano.
Para los pobres
El artesano dice que su producto está dirigido a las pobres, debido a que los precios son baratos. “Yo trabajo para la juventud y vendo baratas las flautas. Hay que pensar en los padres de familia que tienen hasta 7 hijos en la escuela. ¿De dónde van a sacar pisto para comprar (kenas y flautas) en una librería”, indica.
Las manos de Solórzano no solamente fabrican instrumentos musicales, también hacen candeleros, pipas y pulseras, todo hecho con diferentes tipos de cañas. “Casi todo cuesta entre Q10 y Q20, porque ya no puedo dar más barato”, dice.
La venta de estos productos ha permido sobrevivir durante cinco décadas a este artesano, quien pese a la poca venta no se queja de la vida. “Hoy sólo vendí para el cafecito, porque llovió”, finaliza.
Kena
La flauta andina es una de las más conocidas en Latinoamerica.
- En Latinoamérica, las flautas rectas o traveseras hechas con caña, huesos o barro cocido, son muy numerosas.
- Los ejemplos más conocidos son: la flauta de Garricio, en Cuba, la antigua tlapitsali de México, hecha de arcilla.
- Una de las más conocidas en el país es la quena o kena, llamada flauta de los Andes, heredera de las antiguas flautas del imperio Inca.
|