Para convivir con la naturaleza
Dos fincas de Izabal han destinado áreas específicas para cultivar el ecoturismo.
Por Julieta Sandoval
Foto Mynor de León
Caminar por lugares agrestes, introducirse en la naturaleza para convivir unos días con ella, es la oportunidad que dan dos fincas de Izabal convertidas en hoteles ecoturísticos. Ahí, el turista —nacional o extranjero— puede alejarse de lo cotidiano.
La finca El Paraíso, ubicada en El Estor, y la hacienda Tijax, en Río Dulce, eran utilizadas para la agricultura o la ganadería, pero reservaron un área para la conservación de los bosques y ahora permiten a los visitantes tener contacto con la biodiversidad.
Humedales en Tijax Una hacienda cuyas plantaciones de caucho le dan espacio a humedales, bosques y animales. Se llega por medio de un puente colgante que enlaza al visitante y lo que será su hospedaje, alejado de todo contacto con la contaminación, la tecnología o cualquier bullicio.
Hacienda Tijax fue creada con la visión de mantenerla en su estado natural, conservando el bosque subtropical y humedales en una propiedad privada, y a la vez brindar un servicio ecoturístico.
Además de cabañas instaladas entre árboles, en Tijax puede hacerse un recorrido por la hacienda a través de puentes colgantes para observar los árboles a una mayor altura y contemplar así la biodiversidad, no desde el suelo, explica Eduardo Duarte, quien guía a los turistas por el recorrido de unos 5 kilómetros. En esta caminata al visitante se le explica las características y los nombres comunes y científicos de las plantas o animales que salen al paso.
En la parte más alta de la cima está la torre de Shamán, que es el mirador. Esta construcción es una copia de la primera torre vigía, también conocida como torreón de Bustamante, elaborada por los españoles para el control de los piratas.
Catarata en el Paraíso
Al final de un camino angosto y rústico está una cascada de agua cristalina y tibia, la cual se puede contemplar al sentarse en una de las rocas que la rodean. La tranquilidad de sus corrientes también invitan a zambullirse.
La catarata, que está en uno de los extremos de la Finca El Paraíso, es uno de los mayores atractivos; sin embargo, al otro lado se encuentran las instalaciones del hotel, pequeñas cabañas a la orilla del Lago de Izabal, en donde puede observarse el amanecer y el atardecer. Un grupo de patos es el inquilino perpetuo del lugar.
Esta finca con una extensión aproximada de 18 caballerías, separó de la crianza de ganado un área para que los paseantes conozcan algo más de la naturaleza de ese departamento. En estos lugares en donde, además de tratar de proteger la naturaleza, se permite al turista observarla de cerca y aprende a convivir con ella sin hacerle daño.
Información
Para pasar una estadía en estos lugares por uno o varios días.
- Finca El Paraíso, en El Estor, en el kilómetro 299, el camino hacia la entrada del lugar es de terracería. Para tener acceso a la catarata debe pagarse Q10.00 para adultos y Q5.00 niños.
- Hay 15 búngalos en la finca situados frente del Lago de Izabal, en donde pueden hospedarse hasta cuatro personas. Q390.00 la noche. Visitar sólo la playa tiene un costo de Q5 por el tiempo que desee. Información: 7949 7131.
- Hacienda Tijax ubicada a orillas de Río Dulce, en el kilómetro 275. El parqueo para vehículos está distante de las instalaciones del hotel, para no contaminar el ambiente.
- El hospedaje en las cabañas es de US$25 para una persona, US$36 para dos, y US$54 para tres. Hay unas cabañas especiales para siete personas por US$60. Todas las cuotas incluye derecho a piscina y café con leche por las mañanas.
- Además el anclaje de un yate o velero es de US$180 por mes. Informan: info@tijax.com
Este reportaje se realizó con
la colaboración del INGUAT.
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