Semanario de Prensa Libre • No. 50 • 19 de Junio de 2005    


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D viaje

Museolandia
Exposiciones permanentes y temporales, para todos gustos y edades, de entrada gratuita o pagada, en el Balboa Park de San Diego, California

Por Gustavo Adolfo Montenegro

Una auténtica piedra de la luna está frente a nuestros ojos. No la podemos tocar porque está tras un grueso cristal que la protege. Obviamente que la tocaríamos si se pudiera. Es el último tramo del Museo Aeroespacial, uno de los tantos que están repartidos por el Balboa Park, de San Diego, California.

Fósiles de dinosaurios y mamíferos pueden ser vistos en el Museo de Historia Natural de San Diego.

Ya hemos visto la réplica del primer avión a motor, el que elevaron los hermanos Wright en 1903 y también del Espíritu de San Luis, el primer aeroplano en cruzar el Atlántico sin escalas. A velocidad ultrasónica imaginaria va el avión de combate que vemos sólo fugazmente pues hay que ir a otros museos.

La ciencia sin aburrirse

El surgimiento y evolución de la vida está en el Museo de Historia Natural. Aquí se me hizo realidad el deseo de ver el esqueleto de un auténtico tigre dientes de sable. Le hice una mueca, aunque estoy seguro de que no me atrevería ni a voltear a ver si fuera real. Lo mismo cabe decir del esqueleto de dinosaurio marino.

Más tarde pasamos al Museo de la Fotografía y al Museo del Hombre. Ya un poco cansados, nos detuvimos a descansar en la Plaza de Panamá, que es una evocación de la arquitectura colonial latinoamericano.

La fuente con nenúfares hace pensar en los cuadros impresionistas de Monet y la abigarrada decoración de la fachada de una iglesia hace pensar en La Merced de Antigua Guatemala. Este estilo no es casual, pues fue realizado con motivo de una exposición dedicada a Panamá, en 1915.

El nombre de Vasco Núñez de Balboa se debe a que desde el parque se ve el océano Pacífico y dicho colonizador fue el primero en observarlo, en el siglo XVI.

En el mes de junio comienzan las actividades de verano en el Balboa Park. Hay conciertos de música clásica al aire libre, talleres de pintura para niños y la mayoría de museos abre gratuitamente sus puertas.

Es fácil llegar desde el centro de San Diego, pues hay un servicio permanente de autobuses. Y si ha aprovechado todas las atracciones gratuitas pero todavía le queda tiempo, puede entrar al mundialmente famoso Zoológico de San Diego, cuya entrada cuesta alrededor de 20 dólares por persona.

Parque Balboa

Otra de sus atracciones es el jardín botánico y la gran variedad de plantas que hay en toda el área.

  • En 1965 abrió el Museo de Arte Timken.
  • En 1973 abrió el Centro de Ciencia Reuben Fleet.
  • En 1988 fue reinaugurado el Museo del Automóvil.
  • En 1999 abrió el Salón de Campeones de San Diego, dedicado al deporte.
  • En 2001 fue reinaugurado el Museo de Historia Natural.
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