Semanario de Prensa Libre • No. 37 • 20 de Marzo de 2005    


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Los scout “enganchan”
Son algo más que grupos de niños que hacen excursiones a la naturaleza. El escultismo es un movimiento mundial que apuesta por la educación integral.

Por: Gemma Gil
Foto: Carlos Sebastián

“En los scout hacemos cosas divertidas, exploramos, jugamos juntos y, lo que más me gusta, usamos la imaginación”, explica Óscar, de 10 años.

Aparentemente no se diferencia de ninguno de sus compañeros, pero hace sólo tres años, Óscar no se comunicaba más que con monosílabos. Ingresar a un grupo de niños exploradores le cambió la vida. Su coordinadora decidió delegar en él ciertas responsabilidades y ponerle como ejemplo dentro del grupo para que ganara confianza. Tres meses más tarde, comenzó a hablar.

Su caso es sólo una de las tantas satisfacciones que puede referir Noemí Valenzuela, coordinadora de la Asociación de Scout de Guatemala desde hace 13 años. Para Noemí, el éxito del movimiento radica en que “el niño aprende a conocerse, a descubrir sus capacidades y a adquirir liderazgo”.

Pero, ¿quiénes son los scout? El movimiento nació en Gran Bretaña a principios del siglo XX, a raíz del éxito del libro Escultismo para muchachos, escrito por el general Robert Baden-Powell. Lo que aspiraba a ser una guía de valores para la juventud se convirtió en tiempo récord en el origen de una de las organizaciones educativas más importantes a nivel global.

Según la Organización Mundial del Movimiento Scout, sus miembros suman en la actualidad 28 millones de jóvenes, en 216 países.

En Guatemala la pasión por el escultismo no se queda atrás. El movimiento cuenta con 14 mil miembros, pertenecientes a la Asociación de Escultismo Ecológico o la Asociación de Scout de Guatemala. De acuerdo con Valenzuela, la amplia aceptación del movimiento se explica porque “como todo se hace jugando, los niños no se dan cuenta de que se les está educando”.

El lema de los scout es “siempre listo” y el objetivo del movimiento apunta a la formación de niños y jóvenes para hacerlos ciudadanos conscientes. Para ello se les enseña el respeto a las normas y el servicio de la comunidad.

Las actividades de los grupos son muy variadas y van desde el juego con el que se educa a los más pequeños, hasta las actividades de sobrevivencia, los trabajos de reciclaje o la siembra de árboles que hacen los de mayor edad.

Contacto
Si está interesado en inscribir a alguno de sus hijos en el movimiento scout puede contactar con:

- Asociación de Scout de
Guatemala Teléfono: (502) 2385-7065

- Asociación de Escultismo
Ecológico Baden-Powell
Telefax: (502) 2332-2207

Curiosamente, no parece que este método educativo, que hace especial hincapié en la disciplina, sea visto por los jóvenes como algo tedioso. “Cuando uno está en los scout se siente libre, dormimos en las carpas con nuestros amigos, cantamos y estamos en la naturaleza”, explica Katheryn, de 10 años.

Y no sólo no es visto como algo aburrido, sino que el escultismo se convierte en un modo de entender el mundo. Como afirma, Otto Duarte, de 19 años, “es fácil entrar, pero lo difícil es salir”. Y es que dicen que el que es scout, lo es para toda la vida.

 
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