A vuelta de rueda
Dos exploradoras viajan por el mundo en su bicicleta y, recientemente, pasaron por Guatemala.
Por Ingrid Roldán Martínez
Foto Carlos Sebastián
Un mes y cinco días le llevó a Betsy Schwartz y Jane de Jarnette recorrer en bicicleta los 1,653 kilómetros que hay entre Guanajuato, México, y El Rancho, Guatemala. Su plan era estar aquí el 10 de mayo, Día de la Madre, para que Betsy viera a su nieta nacida en septiembre del año pasado.
Ambas son estadounidenses y salieron de California el 11 de marzo. Durante la primera etapa del trayecto, que hicieron en bus y en tren, venían acompañadas de dos personas más que sólo harían la mitad del recorrido.

Jane y Betsy en la frontera entre México y Guatemala. Al fondo, el río Usumacinta.
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Betsy Schwartz, de 63 años de edad, vivió en Guatemala de 1963 a 1965, cuando fue voluntaria del Cuerpo de Paz. Aquí nació su hijo Chris, padre de Nikki, la bebita que vino a visitar. El 4 de marzo de 2005 se jubiló de su trabajo como profesora de inglés y consejera de niños inmigrantes de México, después de 25 años.
Jane de Jarnette se dedicaba a la crianza de caballos, se retiró de esto hace 10 años. El año pasado se recuperaba de tres operaciones que le hicieron, cuando Betsy le contó del viaje. No lo pensó mucho. Empezó a hacer ejercicios con la técnica Pilates para recuperarse. Tenía un entrenador que le indicaba, además, otro tipo de ejercicios, con la supervisión de su médico.
Vueltas por el mundo
Ambas llevan el sentido de aventura muy metido en la piel. Han viajado en bicicleta por distintas regiones del planeta. Juntas fueron a Túnez, Bhutan (Himalaya), Indonesia, Japón, Corea del Sur, Grecia, Uruguay, Cuba y México.
En 1984, acompañadas por la hermana de Betsy, hicieron una expedición de una semana por el estado de Vermont.
Además, cada una en lo particular ha hecho otros viajes.
La primera vez que Betsy hizo un recorrido largo (unos 6 mil kilómetros) fue en 1988, cuando cruzó de extremo a extremo el territorio de Estados Unidos, desde California a Delaware. En 1991, su plan fue darle la vuelta al mundo en un año. En compañía de otros amigos viajó en avión de Estados Unidos a Sudáfrica. De allí en adelante su medio de transporte sería la bicicleta. Pasó por cinco países y se hospedaba en casas de familia. Voló a Europa, a los países escandinavos: Suecia, Finlandia y Noruega. Después a Polonia, República Checa y Rusia. Fueron unos 13 mil kilómetros.
También fue a Pakistán, India y Nepal. Estuvo en China, pero en ese país no le permitieron ingresar la bicicleta y debió hacer el recorrido por otros medios.
Después de esta larga travesía, cada año ha hecho un viaje a un lugar distinto.
Estuvo seis meses en Nueva Zelanda, Australia y Corea del Sur. Además, fue a Lituania, Bulgaria, Ucrania y las Guyanas de América del Sur.
En 1999, Jane y Betsy hicieron juntas el recorrido por Cuba. “Esta fue una experiencia muy impresionante”, cuenta Betsy, “los cubanos compartían con nosotras lo poco que tenían; nos explicaron cómo en Cuba han aprendido a vivir sin cosas”. En 2000 viajaron a Indonesia para hacer el recorrido por ese territorio, así como por Bhutan y Japón. En 2001, el destino fue Túnez, y en 2002, México, donde viajaron de Guadalajara a Morelia.
La bicicleta y un largo camino Hace casi 20 años que iniciaron esta aventura. La experiencia de tantos viajes les ha dado la fórmula para evitar contratiempos. Viajan con lo indispensable: sólo la ropa necesaria, un recipiente para agua, suficiente comida, un botiquín, llanta de repuesto, inflador y mucha energía. El equipaje de cada una pesa unas 60 libras.
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El trayecto
Este mapa indica la ruta que
Betsy Schwartz y Jane de Jarnette hicieron para llegar de México a Guatemala.
- Salieron de California el 11 de marzo. La primera parte del recorrido fue en bus o en tren.
- El 4 de abril iniciaron en
Guanajuato, México, el trayecto en bicicleta, el lugar de destino era El Rancho, Guatemala, a 1,653 kilómetros de allí.
- En los próximos meses,
Betsy irá a Islandia, y Jane,
a Francia. |
Utilizan la guía de Lonely Planet, que tiene indicaciones del país, rutas, lugares de interés, hoteles en cada sitio, etcétera. Recorren un promedio de 50 a 60 kilómetros diarios. Nunca pasan más de seis días sin tomar por lo menos uno de descanso.
“Una de las razones por las que me gusta viajar en bicicleta es porque hablo y comparto con la gente”, dice Betsy. “Se sorprenden cuando llegamos, sonríen y saludan”, agrega Jane. La ruta hacia Guate
Cuando llegaron a Palenque, México, la temperatura estaba a 44 grados. En su guía no había información de la ruta desde ese poblado hasta Guatemala, así que, como dicen, preguntando se llega. Entre la frontera de México y Guatemala recorrieron varios kilómetros en camino de terracería hasta que encontraron la ruta de Flores a Guatemala. “Es una carretera de primera”, dicen.
“No estoy cansada”, afirma Betsy, quien sonríe todo el tiempo, “estoy lista para seguir hasta América del Sur”.
Sus planes incluyen otro viaje para este año. Betsy irá el 26 de junio a Islandia, y Jane, a Francia en septiembre.
La pregunta obligada es ¿por qué?, y su respuesta no se hace esperar: “¿Por qué no? Es la mejor manera de viajar, ¿qué otra manera hay en la que se pueda entrar en la vida de tanta gente?”
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