Semanario de Prensa Libre • No. 46 • 22 de Mayo de 2005    


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D farándula

Bombas italianas
Han encendido fuego y pasión en la pantalla grande. Su voluptuosa belleza latina, con aura europea, las ha distinguido del resto.

Por Gustavo Adolfo Montenegro

Los cinéfilos podrán recordar (y los no cinéfilos podrán rentar y ver) a las verdaderamente seductoras vampiresas que mantienen prisionero a Jonatan Harker (Keanu Reeves) en la película Drácula (1992), de Francis Ford Coppola. Si se fija bien, podrá darse cuenta que una de ellas es Monica Bellucci, quien 10 años después arrancaría suspiros en Malena, dirigida por Giuseppe Tornatore, historia de una viuda a quien todos los hombres del pueblo desean y todas las esposas detestan. Paradójicamente, la mayor cobertura mediática sobre su talento y belleza la recibió al personificar a María Magdalena, en La Pasión de Cristo, de Mel Gibson.

Mónica Bellucci

Nacida en 1964, en Citta di Castello, Umbria, Bellucci entró a estudiar Leyes en la Universidad de Peruggia. Sin embargo, para mantener sus estudios empezó a trabajar de modelo y su carrera fue ascendente. En 1988 se mudó a Milán y en 1992 debutó en el cine estadounidense, en Drácula. En 2003 apareció en las secuelas Matrix Reloaded y Matrix Revolutions. También en Lágrimas del Sol, junto a Bruce Willis.

Mamma mía

Belluci no es la primera ni única italiana cuya belleza ha deslumbrado a productores, directores y, sobre todo, al público: en 1947, la tercera finalista del concurso Miss Italia, era una joven llamada Luigina Lollobrigida, que años después sería conocida simplemente como Gina. Su belleza se convertiría en el prototipo italiano de la época y según se cuenta, el millonario Howard Hughes la llevó aquel mismo año a Hollywood, en donde no le fue muy bien.

Pero en 1953 protagonizó Beat the Devil, junto a John Houston, que resultó un éxito. Ya para 1955 la publicidad la llamaba “la mujer más hermosa del mundo”, aunque, lejos de lo que podría pensarse, ella se interesaba también en el periodismo y la fotografía: Paul Newman, Salvador Dalí y hasta Fidel Castro fueron retratados por Gina.

Ella se llama Sofía

Sofia Villani Scicolone nació en Pozzuoli, Nápoles, en 1937. Creció en un suburbio pobre. Muy pocos imaginarían que aquella niña, a la que apodaban palillo de dientes, llegaría a convertirse en uno de los sex symbol de la década de 1960. Actuó un papel pequeño en la cinta Quo Vadis (1951) y conocío al director Carlo Ponti, 22 años mayor, con quien posteriormente se casaría.

Algunos ven en Ponti a la figura paterna de la cual ella careció. En 1961 recibió un premio Oscar por la cinta Dos Mujeres. Ya para entonces, su particular encanto la había convertido en leyenda. En 1991 la revista People la nombró entre las 50 personas más bellas del mundo y tiene el número 21 de la lista de 50 leyendas del cine, del American Film Institute.

Italiana no italiana

El nombre Claudia Cardinale nos dice que nació en Italia. Sin embargo, no es así. Nació el 15 de abril de 1939 en Túnez, África. Era apenas adolescente cuando ganó un certamen de belleza y entró al Centro Sperimentale de Cinematografía de Roma. Debutó en 1958. Su espectacular físico latino le ganó el gusto de grandes directores como Luschino Visconti, Federico Fellini y Sergio Leone. A mediados de la década de 1960 dio el salto a Hollywood, en donde nunca tuvo gran éxito debido a su poco dominio del inglés. Personificó a la mujer adúltera en la versión de Jesús de Nazareth de Franco Zefirelli.

También notable fue la actriz Virna Lisi, nacida en 1937. Su rubia belleza la llevó a estelarizar junto a estrellas como Jack Lemmon y Tony Curtis, aunque siempre fue confinada a papeles glamorosos, por lo que decidió regresar a Europa en donde no obtuvo oportunidades mejores. Fue hasta 1994 cuando personificó a Catalina de Médici, la matrona de la poderosa familia renacentista, en la cinta Reina Margot, que obtuvo gran reconocimiento en el festival de Cannes.

Un rostro famoso

Fue la cara publicitaria de los cosméticos Lancome durante varios años y aún continúa en el mundo del modelaje, aunque también incursionó en el cine. Isabella (Fiorella Electra Giovanna) Rosellini nació en junio de 1952, en Roma, hija de la actriz Ingmar Bergman y el director Roberto Rosellini.

Tiene una hermana gemela llamada Isotta. Estuvo casada con el director Martin Scorsese entre 1979 y 1983. Su rostro ha sido uno de los más publicados por la revista Vogue.

Vaya abuela

No fueron pocos los caballeros que suspiraron, en la década 1970 por los ojos verdes y esbelta figura de Ornella Muti, quien en realidad se llama Francesca Romana Rivelli. Nació el 9 de marzo de 1955, en Roma. Su padre era de Nápoles y su mamá de Estonia. A los 14 años ya trabajaba como modelo para revistas. En 1970, el director Damiano Damián le propone utilizar el seudónimo Ornella Muti para su primer película, La moglie piu bella. Hasta la fecha sigue haciendo televisión, a través de series o de programas en vivo. Una votación mundial de la revista Class, en 1994, la designó como la más bella del año aunque cabe aclarar que ya tiene un nieto.

 
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