Semanario de Prensa Libre • No. 46 • 22 de Mayo de 2005    


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¿Aló, puedes verme?
La telefonía por internet crece en popularidad en Estados Unidos, baja precios y ofrece nuevas alternativas al consumidor.

Con información de
The New York Times Service

Como la mayoría de personas, Jay Fields estaba conforme con su servicio telefónico. Pagaba sin dudar más de US$100 dólares al mes por un plan de llamadas locales y larga distancia, identificador de llamadas y contestadora.

Pero cuando descubrió los comerciales del novedoso servicio de teléfonía por medio de Internet ofrecido por su proveedor local de cable, no dudó en cambiarse. De eso hace 5 meses y dice que su nueva conección suena tan bien como su viejo teléfono, sólo paga 35 dólares mensuales por ilimitadas llamadas, dentro y fuera de Etados Unidos, así como otra docena de servicios.

Nuevos aparatos telefónicos serán posibles a partir de los recursos que la Telefonía Internet ofrecerá.

“Claro, la principal razón fue el precio”, dice Fields, de 34 años, un ejecutivo financiero de Nueva York. “Y es tan simple de usar, porque puedes entrar a Internet y puedes manejar todos los servicios desde el mismo lugar”, agrega.

El Protocolo de voz sobre Internet (PVI) no es ya una utopía o un servicio marginal. Grandes proveedores de televisión por cable en Estados Unidos están llevando la comunicación digital a las masas de consumidores.

Esto ha representado cambios en una industria telefónica, largamente dominada por gigantescos monstruos locales, atados a sus millones de millas de alambre de cobre pero que ahora están tratando de integrar algo más a dichas líneas, por ejemplo: comunicación de banda ancha a bajo costo, programación vía satélite y otras extras.

Por supuesto, están desarrollando sus propios sistemas de teléfonía por Internet, aunque ya sólo en marzo de 2005 eran unos 600 mil los nuevos suscriptores del novedoso servicio.

A este paso, las compañías de cable eclipsarán a Vonage, la empresa que inició esta alternativa de comunicación y que actualmente cuenta con 600 mil suscriptores.

Basada en Edison, Nueva Jersey, Vonage había hecho más que ninguna otra para popularizar el servicio de teléfono digital, aunque sin contar con el poder de mercadeo o la amplia gama de productos que ahora el cable presenta al consumidor.

Por ahora, el mercado estadounidense es lo suficientemente enorme para Vonage y las compañías de cable: hay 180 millones de teléfonos de línea y otros 173 millones de teléfonos celulares. Aún para las predicciones más optimistas, sólo habrá unos 27 millones de suscriptores digitales para 2009, aunque la evolución tecnológica seguirá y quizá esa brecha se amplíe.

No todo es perfecto

Las imperfecciones técnicas de la Telefonía Internet aún la hacen poco atractiva para algunos. Por ejemplo, sólo 30 por ciento de hogares estadounidenses cuenta con el tipo de conexión de banda ancha, con la suficiente velocidad de transmisión de datos que tal tipo de teléfono exige. Algunos consumidores aún se quejan de la calidad de sonido y quienes usan terceras compañías operadoras, es decir que no tienen control total sobre la conexión a sus hogares, corren riesgo de sufrir interrupciones en sus llamadas.

Durante el primer año, tuvimos problemas: la gente no nos escuchaba al otro lado o las voces sonaban con estática, cuenta Sowmya Parthasarathy, usuaria de un teléfono desde hace dos años. Sin embargo, la mayoría de cableoperadores afirma que los suscriptores más recientes tienen menos experiencias desagradables, pues han eliminado fallas técnicas.

En cuanto al precio, éste resulta aún más bajo debido a que los servicios digitales están, por ahora, exentos de algunos impuestos que sí pagan las líneas telefónicas ordinarias.

El precio bajo no lo es todo, pero sí es un gancho. Adicionalmente hay servicios como ilimitadas llamadas dentro de Estados Unidos y Canadá, grabadora de correo de voz, llamada en espera y conferencia de tres; además es posible contactar a una operadora humana, en lugar de una máquina automática.

“A mí me gusta”, dice Parthasarathy “pero no soy alguien que lea los manuales. Si tengo problemas con el servicio, lo cancelo”, agrega.

Por otra parte, aún cuando esta telefonía parezca estar en su etapa de infancia, los ejecutivos de la industria están ya planificando su crecimiento: SE espera, por ejemplo que los teléfonos digitales estén integrados a los televisores, lo cual permitirá potencialmente, que los consumidores vean a su interlocutor en la pantalla. Otros ven equipos inalámbricos que permitan a los consumidores utilizar redes celulares mientras estén fuera de casa y continuar la conversación al llegar a su casa.

Por ahora, las compañías se limitan a enseñar a potenciales consumidores las bases del servicio telefónico digital, aunque una encuesta reveló que muchos de ellos han escuchado el término y saben que pueden adaptar su viejo teléfono de línea a la nueva tecnología. “Antes la gente exigía más y más tecnología, pero ahora prefieren que las cosas sean simples, fáciles y útiles”, dice Jeffrey Citron, fundador y gerente de Vonage.

 
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