Fibra barroca
Misterios policromados que se ven como recién salidos de la época
colonial, pero mucho más resistentes y a una fracción
del precio
de los originales.
Por Gustavo Adolfo Montenegro
Si considera comprar una de esas sagradas familias
en serie, de resina o porcelana “made in China”, quizá le
interese saber que Raúl Chinchilla es un artesano guatemalteco
que se ha dedicado desde hace 20 años a elaborar Josés,
Marías y Niños Jesús a base de fibra de vidrio.
Pero eso no es lo especial de su trabajo.
Una vez salidas del molde, las piezas dejan de ser
un objeto en serie pues Chinchilla las comienza a pintar y dorar
pacientemente, hasta dejarles ese acabado barroco y con aspecto “antiguo”.
Ninguna
sagrada familia queda igual, cada rostro y cada vestidura adquieren
rasgos particulares. Sin embargo, a pesar de lo minucioso del trabajo
y la mayor durabilidad de las figuras, la demanda ha disminuido.
“Empezamos a fabricar figuras diversas, de
animales sobre todo, por encargo de una venta de muebles de lujo
que actualmente ya no existe. Al mismo tiempo hicimos imágenes
religiosas, como vírgenes o crucifijos, que aún
fabricamos y pintamos. Sin embargo, la demanda ha bajado, quizá porque
la fe de la gente ya no es la misma de antes o porque sale más barato
comprar figuras hechas en Taiwán”, dice Raúl Chinchilla
mientras muestra un águila (con las alas extendidas), un potrillo juguetón
y tres gansos, elaborados por su hermana María Eugenia Chinchilla.
“Mi papá tenía una fábrica
de figuras de yeso y así fuimos
aprendiendo”, explica María Eugenia. “Pero el yeso es
muy frágil, por lo que buscamos un material más durable y fácil
de manejar”.
La última innovación puesta en práctica
por Raúl es sustituir la pintura por telas adheridas con goma arábiga. “Acabo
de empezar a experimentar con telas típicas, para darles ese toque
chapín”,
explica.
Por lo demás, tanto a la vista como al tacto,
las figuras parecen de madera. El peso es lo único que las
delata, pero nadie se dará cuenta una
vez colocadas en el centro de un Belén, acompañadas de mula,
buey y ovejas, de fibra también.
El proceso
• Cada pieza atraviesa el mismo proceso: la
fibra de vidrio se funde en un molde previamente creado.
• Si alguien desea una figura original, se
le puede hacer aunque sale más caro debido a que se debe
fabricar un nuevo molde.
• Una vez sólida, la figura es pulida
y preparada para la aplicación de pigmento y dorado o bien
de la tela, un procedimiento ideado por Chinchilla para darles
un aspecto realista.
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