Testigos del tiempo
La antigüedad y belleza de sus
construcciones, permitirá a
San Marcos, Retalhuleu y Chiantla, Huehuetenango, contar con su Centro
Histórico a partir de este año.
Texto Francisco Mauricio Martínez
Foto Carlos Sebastián
Pararse frente al templo de la logia
Masónica de San Marcos es como revivir la gloria de la arquitectura
neoclásica. Debajo de la pintura celeste de sus paredes
se pueden contemplar claramente los rasgos del arte de este período.
Una puerta de madera de medio punto y cuatro columnas adosadas
de orden corintio sobresalen de la fachada de este edificio construido
en 1907.
El frontón
luce decorado con modillones. Arriba muestra tres elementos decorativos
a manera de acroteras. Sobre la puerta principal está una
pequeña cornisa con modillones
y también se observan dos relojes y una ventana circular
con una estrella de cinco puntas. Y, para acentuar su neoclasicismo,
entre los capiteles se contemplan unas guirnaldas.

Las calles y avenidas de la población de Tejutla, San Marcos, podrían
dar vida a un nuevo Centro Histórico, el cual será analizado en
los próximos meses. |
Este edificio es uno de los muchos
que partir de este año,
las autoridades locales deberán proteger debido a que forma
parte del Centro Histórico de San Marcos. A este se unirán
en los próximos meses los de Chiantla, Huehuetenango y Retalhuleu
que actualmente se encuentran a punto de ser declarados Centros
Históricos. Previo a la declaración de estos patrimonios culturales,
solamente los cascos urbanos de la ciudad capital, Quetzaltenango,
Antigua y Flores, Petén, tenían esta categoría,
la cual es declarada por el Ministerio de Cultura y Deportes.
La influencia de Menaldo
Aunque la ciudad de San Marcos posee diversidad de arquitectura
de los siglo XIX y XX, la que más sobresale es la realizada
por Enrique Menaldo. El desarrollo de ésta se inicia después
del terremoto de 1902, que destruyó parte de la ciudad,
y se refleja no solamente en la arquitectura sino también
en la rejería, “sobre todo en los balcones que tienen
diseños artísticos propios de la región”,
indica el historiador Carlos Morán, responsable del proyecto
y técnico del departamento de Registro de Bienes Culturales
del Ministerio de Cultura.
La principal inspiración de esta arquitectura es el arte
neoclásico. Por eso no es raro observar en las construcciones
muchas pilastras, modillones y ménsulas (repisas que sostienen
los antepechos de las ventanas). Así también es común
encontrar puertas con arcos rebajados y de medio punto, así como
frontones triangulares, principalmente en las fachadas.
Junto a esta arquitectura civil habitacional, también se
desarrolló la arquitectura funeraria en el Cementerio General
de la ciudad y aquí también se destaca la obra realizada
por Menaldo. Una característica del cementerio de San Marcos
es que en las criptas se pueden encontrar muchos elementos del
simbolismo masónico. “Esto se debe a que San Marcos
recibió mucho apoyo de los gobiernos liberales que en muchos
casos eran masones”, indica Morán.
Dentro de toda la riqueza arquitectónica marquense también
se destacan elementos del Ar Deco que fue un movimiento arquitectónico
que se registró en los años de 1940 y 1950. Esta
se refleja en los edificios públicos construidos durante
los gobierno de Juan José Arévalo y Jacobo Árbenz.
De este periodo destaca el Palacio Maya, cuyo diseño fue
realizado por Rodolfo Galeotti Torres.
Características vernáculas
“La ciudad se originó en el siglo XVI” dice
la arquitecta Antonia Tuna, del departamento de Registro y responsable
de llevar a cabo el estudio en la villa de Chiantla, Huehuetenango.
Esta población también fue analizada para declarar
su Centro Histórico, y solamente está pendiente de
que se publique el respectivo acuerdo ministerial.
En esta Villa, al igual que en otras ciudades predominan los
edificios públicos y religiosos como la Iglesia y la Municipalidad.
Sin embargo, dentro de la arquitectura civil los inmuebles habitacionales
se dividen en tres grupos. “Por un lado están las
casas que tienen características vernáculas y que se
distinguen porque tienen un corredor en el frente y que son contadas
con los dedos”, indica Tuna.
Dentro de esta arquitectura también están las casas
tradicionales donde predomina el muro sobre el bano y las ventanas
que siempre son de menor dimensión que las puertas. También
están las residencias un tanto más moderno y que tienen
una tendencia a tener las cornisas con estilo Ar Deco. Dentro de
las edificaciones más recientes de los años de 1940
y 1950 hay cornisas que tienen detalles geométricos.
Dentro de toda esta amalgama arquitectónica de la construcción
civil destaca la Casa de la Cultura que es de finales del siglo XIX
y principios del XX, la cual se caracteriza porque tiene un techo
de teja a cuatro aguas “que es lo que predomina en el Centro
Histórico, del lugar”, explica la arquitecta. Y dentro de la escasa arquitectura vernácula cualquiera que
visite esta población puede observar la plaza de bestias que
tiene un corredor enfrente con vigas de madera salientes. Esta, es
una de los lugares más antiguos del lugar y actualmente su
uso ya no es el mismo para el cual fue creado.
En la 4ª avenida
y 3ª calle de la zona 1, de esta villa,
los especialistas del Ministerio de Cultura localizaron un inmueble
de finales del siglo XIX, el cual es de dos pisos. Este edificio,
junto a otro construido enfrente del parque de la Juventud, son
los únicos
que cuentan con esta cantidad de niveles. “Sólo logramos
ubicar dos de estos edificios patrimoniales, ya que en el lugar
predominan las edificaciones horizontales”, indica Tuna.
Durante el trabajo de
campo, el personal del departamento de Registro de Bienes Culturales
también encontró mobiliario y
equipamiento urbano como por ejemplo pilas públicas, estructuras
y plazas.
Pendiente
El estudio del futuro Centro Histórico de Retalhuleu aún
se encuentra a medias. Marina Gómez, responsable del estudio
de esta ciudad dice que el Centro Histórico de esta ciudad
aún no ha sido delimitado, ya que sólamente se realizó la
primera parte durante los primeros días de septiembre y que
la segunda aún se desconoce la fecha de su inicio. “Esperamos
que sea lo más pronto posible”, apunta Gómez.
Sin embargo, los primeros pasos dados por el grupo de especialistas
del departamento de Registro confirman que entre los edificios
que guardan más historia están el Palacio de Gobernación
(1912), el Cabildo Municipal (1862), el de Correos y Telégrafos
(1938), el templo de San Antonio de Padua y el Museo de Arqueología
(1941).
Entre lo más curioso que se encuentra en la ciudad y que tiene un valor
histórico están algunos elementos que tuvieron relación
con la vida del dictador Jorge Ubico. Frente al parque central está el
Museo y que durante algunos años fue residencia del dictador. En su interior
se puede observar una ventana, puertas y gradas similares a las que tiene el
edificio de Correos de la capital. “Hay esculturas de mármol que
estuvieron en un tiempo en la avenida de la Reforma y en la época de Ubico
se las llevó para allá” relata Gómez.
La avenida de Las Palmas, puentes, algunas cajas del acueducto
que alimentó la
ciudad en la época hispánica, algunas pilas públicas (sólo
se han encontrado dos) y la vía ferroviaria son otros de los monumentos
que podrían formar parte del Centro Histórico retalteco.
¿Y qué ganamos?
Sin embargo, el camino
para estos monumentos culturales está lleno de
espinas, ya que por un lado no existen suficientes fondos para poder realizar
trabajos de recuperación y mantenimiento, mientras que por el otro
también
existe alguna resistencia por parte de algunos vecinos para que estos proyectos
no se concreten.
Beatriz González, una de las líderes de Retalhuleu que busca
rescatar el Centro Histórico de dicha ciudad dice que ya iniciaron
su trabajo y que el primer paso es formar conciencia entre los habitantes. “Iniciamos
el programa Pasemos a Reu en limpio que consiste en barrer las principales
calles del Centro Histórico” dice. No obstante, esta tarea no
es fácil debido a que pocas
empresas están dispuestas a invertir en estos proyectos. “Se
está tratando de hacer algo por los edificios, ya que nadie
lo ha hecho, pero cuesta mucho conseguir apoyo económico” indica
Martha España de Fernández, presidenta de la Asociación
del Patrimonio Cultural de Retalhuleu.
Pero quizá el principal problema sea la falta de conciencia
de la población. En Chiantla, por ejemplo, algunos vecinos
han principiado a manifestar su inconformidad por la declaración
de patrimonio nacional de sus viviendas. Argumentan que con esto
no podrán hacerle modificaciones a sus propiedades. “Hay
temor de algunos propietarios porque no pueden hacer modificaciones
o porque no pueden construir algo nuevo”, indican los técnicos
de Cultura.
Las palabras de Horacio Maldonado, quien habita uno de los inmuebles
declaradod patrimonio cultural en San Marcos resumen el sentimiento
de muchos vecinos: ¿Qué beneficio tiene que declaren
esta casa patrimonio? Ya no se le puede hacer reparaciones, ¿acaso
son ellos los dueños? “Ellos no han venido a explicar
que es eso”, dice.
Bajo protección
El Estado establece prisión y multas
para quienes no respeten el Patrimonio.
La Ley para la Protección del Patrimonio Cultural de la
Nación define las características de un Centro Histórico
y a la vez establece sanciones para quienes no respeten las normas
establecidas.
Centro histórico: Núcleos individuales de inmuebles
donde se ha originado el crecimiento de la población urbana
que sean claramente delimitados y reúnan las siguientes
características; 1) Que formen una unidad de asentamiento.
2) Que sean representativas de la evolución de una comunidad
por ser testimonio de su cultura o por constituir una valor de
uso y disfrute de la colectividad. (Cap IX Art. 42 inciso e)
Conjunto Histórico: Agrupación de bienes inmuebles que forma una
unidad de asentamiento, continua o dispersa condicionada por una estructura física
representativa de la evolución de una comunidad humana, por ser testimonio
de su cultura o constituir un valor de uso y disfrute para la colectividad. Así mismo,
es conjunto histórico cualquier núcleo individualizado de inmuebles
comprendidos en una unidad superior de población, que reuna esas mismas
características y pueda ser claramente delimitado. (Cap IX inciso f) Protección. Los bienes culturales protegidos por esta ley no podrán
ser objeto de alteración alguna salvo en el caso de intervención
debidamente autorizada por la Dirección General del Patrimonio Cultural
y Natural. Cuando se trate de de bienes inmuebles declarados como Patrimonio
Cultural de la Nación o que conforme un Centro, Conjunto o Sitio Histórico
será necesario, además, autorización de la Municipalidad
bajo cuya jurisdicción se encuentre. (Cap. II Art. 8)
Consecuencias
Demolición ilícita. Quien sin autorización de la Dirección
General del Patrimonio Cultural y Natural demoliera, parcial o totalmente un
bien inmueble integrante del patrimonio cultural de la Nación, se le impondrá pena
privativa de libertad de cuatro a seis años, más una multa de cien
mil a quinientos quetzales. (Cap. X Art. 49)
Depredación de bienes culturales. Al que destruyere, alterare, deteriorare
o inutilizare parcial o totalmente, los bienes integrantes del patrimonio cultural
de la Nación, será sancionado con pena privativa de libertad de
seis a nueve años, más una multa equivalente al doble del precio
del bien cultural afectado. (Cap X Art. 44)
Violación a las medidas de
protección de bienes culturales. La
violación a la medidas de protección de bienes culturales establecidas
en esta Ley, hará incurrir al infractor en una multa correspondiente a
veinte veces el salario mínimo mensual de la actividad comercial sin prejuicio
de la acción penal correspondiente. (Cap. X Art 43) |