Tacones cercanos
Ya está lista la segunda antología Sexualidad
y Erotismo en la Literatura Guatemalteca. Con Rosa palpitante
llega el turno a la poesía escrita por mujeres.
Por Aída Toledo
La ausencia de las voces de mujeres dentro de
los registros de las vanguardias latinoamericanas (del siglo
XX) es obvia. Es posible decir que Norah Lange (Argentina, 1906-1967)
y Winnette de Rocka (Chile, 1894-1951) son de las pocas excepciones
dentro del canon vanguardista, sobre todo, alrededor de los años
1930. Algunos trabajos críticos actuales nos devuelven
en Centro América hacia la borrosa figura de Josefa García
Granados, en la primera mitad del siglo XIX en Guatemala, cuando “La
Pepita”, como la llamaban, penetra en un medio cultural
predominantemente masculino, abordando temas masculinos mediante
un periodismo combativo y escribiendo inventivas poéticas
contra la Iglesia Católica.

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Dentro de los ejes de la modernidad, parece ser Luz Valle, poeta
guatemalteca de la generación del 30, donde el lector encuentra
ya incipiente, una marcada línea subversiva, sobre todo
en el tratamiento de la línea bisexual, lo cual nos aparece
muy extraña para el contexto tan conservador, social, político
y cultural de esos años y que sólo tendrá continuidad
entre las poetas de la posmodernidad, o sea a partir de los años
1970 y 1980 en adelante: “Hermana nuestras almas son estrellas
ardientes/ tienen color, belleza y torrentes de luz/ ¿qué importan
los prejuicios? Cristo olvidó a las gentes/ cuando extendió los
brazos para morir en cruz” (Luz Valle).
Valle, un siglo después que “La Pepita”, también
trabaja en un diario, El Imparcial, donde tiene la oportunidad
de ver publicados algunos de sus poemas en las páginas literarias
de aquellos días y en donde César Brañas es
el editor de la página cultural y literaria. El nivel estético
contemporáneo que alcanzan algunos de sus escritos es sorprendente
para la Guatemala tradicional y religiosa de aquel entonces.
A propósito de antologías
La muestra de poesía que se incluye en este libro no pretende
la exclusión aunque esta suceda. El propósito de
la amplitud de la muestra estriba en la necesidad de los antólogos
de ahondar en las diferentes tendencias de la escritura poética
de mujeres, para establecer relaciones intertextuales y explicarse
por qué el desarrollo de la sexualidad y el erotismo como
temas, asume distintos rostros a lo largo del siglo 20.
La muestra contiene poemas de 37 escritoras, entre las cuales sólo
se incluyen dos poetas indígenas. La razón es que,
en la investigación previa, no se localizaron textos de
escritoras mayas, donde la sexualidad y el erotismo fueran temas
de fuerte tratamiento dentro de sus escritos. Pero sabemos que
es necesario investigar y recabar más escritos de mujeres
indígenas con el propósito de abrir un espacio político
de inserción dentro del canon nacional.
La antología surge, principalmente, para proponerle al lector
o lectora una visión crítica, al abrir un espacio
de discusión acerca de las estrategias femeninas en el tratamiento
del erotismo y de la sexualidad, haciendo un recorrido por textos
poéticos aparecidos en distintos momentos de dicho siglo,
en los cuales aparece como característica cultural, el hecho
de que a veces no hay relación entre la edad de las escritoras
y el momento de sus publicaciones. La investigación indica
que las autoras han publicado sus escritos ya en edad madura y
que son muy pocos casos los que permiten ver el desarrollo de poetas
que en la juventud han publicado y tienen una obra consistente
y con una trayectoria que se puede seguir en sus libros publicados.
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Destino
No todos los hombres
combaten
algunos
bordan
(Rosa Hernández de Lucas)
El sexo
Oscura rosa palpitante
en el oscuro surco,
pozo de estremecida alegría
que incendia en un instante
el turbio curso de mi vida,
secreto siempre inviolado,
fecunda herida
(Alaíde Foppa)
El túnel
El túnel con una salida
está ahí
Bien lo sé... lo sé
Y después acercarme a la salida
¿qué me espera?
Tú, como siempre, tú.
(María de Paz) |
Al tratar de explicarnos el porqué de las tardías
publicaciones, vemos que la mayoría de ellas ha tenido que
cumplir obligatoriamente su rol de amas de casa, con lo cual no
ha tenido acceso a los espacios editoriales, ni tiempo para dedicarse
a la escritura como un trabajo o como un oficio. Un buen grupo de las autoras más conocidas de la antología
nos deja afirmar que su posibilidad de inserción dentro
del canon está en relación a los trabajos que han
ido desempeñando: las que han trabajado como periodistas
y profesoras universitarias, por ejemplo, han encontrado un lugar
privilegiado por este patrón educativo.
El proyecto
La colección de antologías La sexualidad en la literatura guatemalteca
abarca cuatro volúmenes: Narrativa masculina, poesía masculina,
narrativa femenina y poesía femenina.
- Este es el segundo volumen publicado. Para
su realización fue valiosa la investigación realizada
por Aída Toledo, quien es Doctora en Literatura Latinoamericana
por la Universidad de Pittsburgh y actualmente catedrática
en la Universidad de Alabama, Estados Unidos.
- El otro autor, Juan Fernando Cifuentes,
es poeta, ensayista y fundador de la Editorial Palo de Hormigo.
Actualmente es catedrático de las universidades Rafael
Landívar y Francisco Marroquín.
- El título de este tomo se debe a
la metáfora contenida en un poema de Alaíde Foppa
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