Semanario de Prensa Libre • No. 67 • 16 de Octubre de 2005    


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D cultura

La best seller de América Latina
A pesar de que sus libros se venden por todo el mundo, la obra de Isabel Allende no es aplaudida por los críticos.

Por Liliana Pellicer

Neruda una vez le dijo: “Jamás dejaría que usted me entrevistara. Es usted la peor periodista de este país. Miente todo el tiempo y es incapaz de ser objetiva. Se pone en el centro de todas sus historias. Y además estoy seguro de que si no tiene una historia, se la inventa… ¿Por qué no se dedica a la literatura, donde todos esos defectos son virtudes?”. Isabel Allende no se tomó en serio esta sugerencia. En aquel momento no sabía que, años más tarde, se convertiría en una de las escritoras más leídas de América Latina.

Periodista durante años, su introducción a la literatura fue tardía. Esta profesión le enseñó las claves de su actual éxito: “(Aprendí) el uso adecuado del lenguaje. Cuando el periódico o la revista publica tu artículo, el lector tiene otros veinte para escoger. ¿Por qué va a ser el tuyo? Porque le agarras con la primera frase, o con el titular, o con la entradilla… lo agarras por el cuello y ya no le vuelves a soltar. ¿Cómo se consigue eso? Con la noticia que tienes, naturalmente, pero también con el modo en el que cuentas esa noticia. El primer párrafo tiene que ser como una luz de neón, y el último, un final tan concluyente y tan brutal que la persona quiera leer todo lo que le ha precedido”. Esta receta parece que le funcionó pues sus libros son best seller en todo el mundo y han sido traducidos a más de 20 idiomas.

Narrar la vida

Chilena de nacimiento, Allende ha vivido en varios países, pero fue Venezuela, donde se exilió tras el golpe de Estado de Augusto Pinochet, el primero que marcó su vida literaria. Como ella misma dice, si no hubiera existido Pinochet, quizá nunca hubiera comenzado a escribir, pues sus libros son un grito de nostalgia hacia su tierra. “Estoy muy agradecida a la experiencia del exilio”, explica en una entrevista. “Fueron tiempos difíciles, tan difíciles que de dentro de mí misma salieron fuerzas que nunca hasta entonces había necesitado. Veo hacia fuera, también, un poder creativo, una necesidad de explorarme a mí misma, y de eso derivó la literatura. De la confusión, de la pérdida, del dolor, de la soledad salieron los libros”, añade.

La historia de su dedicación a la literatura comienza en la cocina de su casa en Caracas, donde comenzó una carta a su abuelo difunto que jamás sería entregada. Tras escribir la primera frase de manera mecánica, “Barrabás llegó a la familia por vía marítima”, siguió escribiendo hasta que terminó lo que tenía que decir: 500 páginas después nacía La casa de los espíritus, una obra de realismo mágico, en la línea del estilo de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, según los críticos, e inspirado en su propia vida y su estrambótica familia.

Letras y lágrimas

Después de esta celebrada obra, otras la siguieron, siempre inspiradas en momentos de su vida. Paula es el ejemplo más dramático. En 1991, su hija Paula tuvo un ataque de porfiria (una enfermedad de la sangre) y cayó en coma hasta su muerte el 6 de diciembre de 1992. “Ese es el golpe más brutal de mi existencia. Entonces llegó mi madre con la idea salvadora de que no hay que desear la muerte, porque ésta llega de todas maneras, el desafío es la vida… Colocó sobre mi mesa, junto a mis cuadernos amarillos, ciento noventa cartas que yo le había escrito durante ese año, contándole paso a paso la devastadora enfermedad de mi hija, y me dijo: ‘toma, Isabel, lee y ordena todo esto, para que comprendas que la muerte es la única liberación posible para Paula’. Hice lo que ella me pedía y poco a poco, frase a frase, lágrima a lágrima, nació otro libro, que titulé Paula”, explica en su texto Del oficio de la escritura.

Anécdotas
- De niña era tan pequeña que su madre, preocupada porque no creciera lo suficiente, la llevó a un gimnasio en el que la ataban de las manos y le estiraban de los pies para intentar alargar su cuerpo.

- Clara, la esposa de Esteban Trueba en La casa de los espíritus, es, según confesión de la propia Allende, un personaje inspirado en su abuela, una discípula de Madame Blavatsky que experimentaba con la telepatía porque no confiaba en el correo.

- En una ocasión tuvo un sueño erótico sobre su buen amigo Antonio Banderas, en el que éste aparecía desnudo y completamente cubierto de guacamole, tumbado sobre una tortilla. Ese fue el comienzo de Afrodita.

- En torno a su trabajo hay ciertos rituales: En su escritorio siempre hay flores; enciende una vela cuando empieza a escribir, porque así siente que llama a la inspiración. Esa vela le sirve para marcar el tiempo. Cuando se acaba (dura seis o siete horas), deja de trabajar.

La vida es la musa de Allende que, en cada persona que pasa por su vida, cada historia que se cruza en su camino, ve una posible novela. En su trabajo, la frase “la realidad supera a la ficción” es la clave. Siguiendo esta idea, cada 8 de enero, Isabel Allende se sienta en su estudio y comienza una novela. Siempre el 8 de enero y siempre de la misma manera: escribe de manera mecánica una frase que será el principio de su nuevo libro y que guiará todo su proceso creativo. Como ella misma dice, las historias la eligen a ella, le salen del vientre. De esa manera nacieron de su pluma grandes best sellers como De amor y de sombra (1984), Eva Luna (1987), Cuentos de Eva Luna (1989), El plan infinito (1991), Hija de la fortuna (1999), Retrato en sepia (2000), La ciudad de las bestias (2002), Mi país inventado (2003) o La reino del dragón de oro (2003).

Este ritual que sigue Allende cuando comienza una nueva obra sólo ha sido modificado en dos ocasiones: Con Afrodita necesitaba, tras la muerte de su hija y la catarsis que supuso escribir Paula, un canto a la vida, por ello se decidió a escribir sobre comida y sexo. Así mismo cambió sus costumbres con su última novela, El Zorro, ya que la idea de escribir sobre el mítico héroe no fue suya sino que se la encargaron.

Detractores

A pesar de ser una escritora tan prolífica y la autora latinoamericana más leída del mundo, su obra es muy criticada por los expertos. La escritora mexicana Carmen Boullosa, durante el Foro de Escritoras Latinomericanas celebrado en Quito, Ecuador, en 1999, declaró públicamente: “Escribir con el propósito de dar un cierto tipo de literatura que responde a fórmulas para vender, como lo hace Isabel Allende en Afrodita, me enoja como escritora y como mujer, porque pervierte un oficio magnífico que tiene una esencia moral”. Por otro lado, Ricardo Gil Otaiza, en su artículo Las autoras y la literatura light, publicado en El Universal de Caracas, el 21 de diciembre de 1997, declaraba que “escritoras como Laura Esquivel (mexicana), Angeles Mastretta (mexicana) e Isabel Allende (chilena)... están realizando lo que se conoce con el enojoso término de literatura light, la cual se caracteriza por la tibieza de las propuestas, por su liviandad y por la escasa profundidad de sus planteamientos.

Libros que se pueden leer sin el menor esfuerzo intelectual, y que, en lugar de enriquecer al lector, lo sumergen en aguas pocos profundas, que nada le dicen ni le aportan”. Algunos críticos guatemaltecos, como Carmen Matute, apoyan estas opiniones adversas: “El único libro que me gustó fue el primero y, a partir de eso, solo escribe literatura light. Sinceramente, no he podido terminar ni un solo libro de ella después de La Casa de los espíritus”.

Lo cierto es que, a pesar de estas críticas negativas, sus libros se siguen vendiendo, tal vez por estar inspirados en la vida, tal vez por la añoranza que transmite o tal vez por que los lectores también están ávidos de lecturas fáciles que les hagan descansar de su trajín diario.

Sus libros

  • La casa de los espíritus (1982)
  • La gorda de porcelana (1984)
  • De amor y de sombra (1984)
  • Eva Luna (1987)
  • Cuentos de Eva Luna (1989)
  • El plan infinito (1991)
  • Paula (1994)
  • Afrodita (1997)
  • Hija de la fortuna (1999)
  • Retrato en sepia (2000)
  • La ciudad de las bestias (2002)
  • Mi país inventado (2003)
  • La reino del dragón de oro (2003)
  • El Bosque de los Pigmeos (2004)
  • El zorro (2005)
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