Semanario de Prensa Libre • No. 69 • 30 de Octubre de 2005    


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D ciudad

Detenidos en el tiempo
Durante 83 años, la familia Cárcamo ha vendido objetos que fueron cotidianos en los hogares guatemaltecos.

Texto y fotos por Ingrid Roldán Martínez

La tienda San José, ubicada en la octava avenida y quinta calle zona 1, guarda ese aire antañón. Ocupa el garaje de una antigua casa y en sus estanterías brillan las cubetas, los incensarios y las jarrillas hechas de lámina que antiguamente se utilizaban en muchos hogares y que ahora se usan para decoración.

La señora Rosario viuda de Cárcamo atiende el negocio familiar desde hace 66 años.

La señora Rosario viuda de Cárcamo tiene 90 años, 66 de los cuales ha trabajado en este negocio fundado por sus suegros en 1922.

Durante años, don Salvador Cárcamo y su esposa, doña Cristina Sánchez de Cárcamo, proveían de diferentes productos a comunidades del interior del país desde la tienda ubicada, en ese entonces, en el antiguo Mercado Central, en el sector ubicado en la sexta calle y octava avenida.

Al morir ellos, fue su hijo Roberto (el esposo de doña Rosario) el encargado de continuar. Después del terremoto de 1976, se trasladaron a su actual local.

Los productos que venden en esta tienda son hechos por artesanos de la zona tres que, por tradición familiar, se han dedicado a la fabricación de todo tipo de objetos cuya materia prima era antiguamente la hojalata y ahora son planchas de lámina.

De esa cuenta, las jarrillas de lata, los candiles, las regaderas y las pichachas para el baño han sobrevivido a la invasión del plástico. En consideración a sus clientes, dice doña Rosario, ella mantiene precios bajos y esto se debe también a que sus proveedores sólo le han subido un quetzal a sus productos en 13 años.

Aunque se podría creer que muchos de estos objetos ya cayeron en desuso, todavía se utilizan en comunidades del interior del país. Unos de estos son los candiles que organizaciones no gubernamentales compran para llevar a las comunidades donde no hay luz eléctrica. Igual sucede con los lecheros, las ollas para cocinar tamales, los embudos y los diferentes tipos de cubetas.

Tiempo de hojalata

La San José es una de las pocas tiendas en la ciudad donde todavía vende productos que antes eran de uso cotidiano. Todo es hecho a base de lámina.

Unos de éstos productos son los candiles, utilizados antiguamente para iluminar las casas.

Las jarrillas de hojalata se utilizaban para hacer café y en las cubetas se llevaba leche o granos básicos.

 
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