Semanario de Prensa Libre • No. 126• 03 de Diciembre de 2006

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Editorial

A propósito
Mano de obra infantil

Por Viviana Ruiz
Editora Revista D

La Oficina Internacional del Trabajo, OIT, estima que hay unos 217.7 millones de niños de entre 5 y 17 años de edad que trabajan en todo el mundo.

Aproximadamente 126.3 millones de ellos en condiciones inseguras. El 69 por ciento lo hacen en el sector agrícola, el nueve en el industrial y el 22 por ciento restante en el área de servicios. Sus edades están comprendidas entre cinco y 14 años.

En Guatemala, según la investigación del periodista Francisco Martínez, que da vida al tema Dfondo, una gran cantidad de niños del occidente del país se congrega en el parque central de Tecún Umán, San Marcos; buscan ser elegidos para formar parte de las cuadrillas que laborarán de forma temporal en las fincas de café del sur de México, específicamente en Chiapas. Aunque el tráfico aumenta en los meses de febrero a marzo, durante estos días no es extraño ver a chiquillos con mochila al hombro, deambulando solos o en compañía de sus padres esperando que el empleador se fije en ellos.

El solo hecho de que un niño deba trabajar y deje la escuela, ya es un problema social, pero además este grupo, aparentemente reducido, según las autoridades del gobierno de Guatemala, enfrenta serios obstáculos, por ejemplo, no recibe el dinero exacto ofrecido como pago, y labora más de las horas estipuladas (seis) según las leyes mexicanas que regulan el trabajo de menores.

“Emplearse sin respaldo de un adulto los hace más vulnerables en sus derechos”, dice Walter Arreaga, coordinador ejecutivo del área de derechos humanos de la Casa del Migrante de Tecún Umán, quien fue entrevistado por Martínez.

Pero la mayoría de estos niños desconoce que existen leyes a su favor, y los pocos que están enterados, no les interesa, pues como dice Ignacio Robledo, de 14 años, “solo espero regresar a casa por lo menos con unos mil quetzales entre los bolsillos y tener una verdadera Nochebuena”.


   

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