Sal y pimienta
Son, quizá, los mejores dúos del imaginario colectivo.
Por Gemma Gil
La Pantera Rosa
y el inspector Clouseau
> El elegante felino rosa, de inteligencia superior y sutil sentido del humor
que ridiculiza al detective más torpe del mundo, apareció por primera
vez en 1963 en una película de Blake Edwards. El personaje creado por
Isadore Friz Freleng (padre de animaciones como Piolín, el gato Silvestre,
o Speedy Gonzáles) gustó tanto que un año más tarde
protagonizó un cortometraje que fue galardonado con un Oscar. De las series
de la Pantera Rosa es memorable casi todo, pero mención especial merece
la música compuesta por Henry Mancini.

Tom
y Jerry |
Pedro Picapiedra
y Pablo Mármol
> Las aventuras de esta pareja de amigos y sus respectivas esposas,
Vilma y Betty, se estrenaron en la televisión estadounidense
en 1960. Desde entonces, conceptos como el troncomóvil,
el cuernófono, los piedrólares, la bronto-grúa
o el grito de Yabadabadú son parte de la leyenda.
Los comics de Hanna-Barbera dieron lugar en 1994 a una adaptación cinematográfica
producida por Steven Spielberg.. Tom
y Jerry
> En su obsesión por atrapar a Jerry, el gato Tom no
escatima recursos: dinamita, pistolas, cuchillos, hachas... pero
el ratón siempre es más listo. Sobre este argumento
básico, los dos personajes creados por William Hanna y Joseph
Barbera han sabido reinventarse desde 1940 para no aburrir al público.
Tom & Jerry es una de las series de animación más
galardonada por la Academia de Hollywood, con un total de siete
premios Oscar. Humphrey
Bogart e
Ingrid
Bergman
> Casablanca (1942) hizo de ellos una pareja de culto. No se
puede esperar otra cosa cuando se protagoniza la que para muchos
es la mejor película de la historia. ¿Quién
no recuerda la despedida de Rick Blaine e Ilsa Lund? Y quién
no ha escuchado a Bogart afirmar: “Siempre nos quedará París”. Sonny
Crockett y Rico
> Playeras de color pastel, trajes de chaqueta blancos, gafas
de sol, mocasines de cuero y barba de dos días, Miami Vice
fue algo más que una serie de televisión sobre dos
detectives que combaten el crimen y el narcotráfico bajo
las palmeras de Florida. Con su estética de video-clip las
aventuras de Sonny Crockett (Don Johnson) y Ricardo “Rico” Tubbs
(Philip Michael Thomas) marcaron el estilo de su época.
El Coyote y el Correcaminos
> Las desventuras de un torpe coyote incapaz
de dar caza al veloz correcaminos fueron ideadas en 1949 por el
dibujante Check Jones. Los personajes fueron creados para parodiar
las tradicionales persecuciones del gato y el ratón (representados
por el celebérrimo
dúo compuesto por Tom & Jerry).
Tarzán
y Cheeta
> El nadador Johnny Weissmuller —ganador
de seis medallas olímpicas— se convirtió en
el Tarzán
más famoso de la historia tras protagonizar, en 1932, Tarzán,
el hombre mono. La encargada de darle la réplica en el papel
de Jane fue Maureen O’ Sullivan. Sin embargo, el público
le tomó más cariño a Cheeta, un personaje
que no aparecía en las novelas de Edgar Rice Burroughs y
que fue ideado especialmente para la película.
Starsky
y Hutch
> Estos ilustres representantes del tándem de policía
duro y detective intelectual amenizaron la programación
televisiva estadounidense de 1975 a 1979. Paul Michael Glaser (el
moreno) en la piel de Starsky, y
David Soul (el rubio) como
Hutch se hicieron famosos gracias a las vertiginosas persecuciones
callejeras en su Ford
Torino rojo con franja blanca. Las aventuras de los dos californianos
fueron llevadas al cine en 2004 en una comedia de acción
protagonizada por Ben Stiller y Owen Wilson.
Tom Hanks y Meg Ryan
> Sintonía de amor (1993), el homenaje
a An affair to remember, el inolvidable drama romántico
protagonizado por Cary Grant y Deborah Kerr en 1957, les creó un
espacio propio en la memoria colectiva. La química entre
Ryan y Hanks funcionó tan
bien que la pareja repitió en Tienes un e-mail (1998).
Lo que no recuerda gran parte del público es que ya
había
actuado junta en Joe contra el volcán (1990).
Daniel
y Miyagi
> Ya conocen aquello de “dar cera, pulir cera” que
le decía el venerable maestro Miyagi a Ralph Macchio, ídolo
juvenil gracias a su papel en Karate Kid (1984). Seguro que también
recuerdan la patada de la grulla, ese as en la manga del joven
Daniel San. Dos razones suficientes para recordar a la memorable
pareja que arrasó en los corazones juveniles y que puso
las artes marciales de moda hace un par de décadas. Dos
secuelas, en 1986 y 1989, atestiguaron su éxito. |