Semanario de Prensa Libre • No. 126• 03 de Diciembre de 2006

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Punto final

Discriminaciones

Por Bernardo Kliksberg

Hay 400 pueblos indígenas en América Latina. Se estima que suman de 40 a 50 millones de personas, cerca del 10 por ciento de la población. En Bolivia, Guatemala, Ecuador y Perú su proporción es mucho mayor. En los dos primeros supera el 50%. La pobreza es en la población indígena mucho mayor a las elevadas tasas generales.

Son pobres, con ingresos menores a US$2 diarios, 75 por ciento de los indígenas del Perú, 77 por ciento de los de Guatemala, y 81 por ciento de los de Bolivia. Además, las brechas entre ellos y la población general no disminuyen, sino tienden a aumentar. La situación indígena verifica que “la pobreza mata”. Las tasas de mortalidad materna son muy superiores a los promedios.

En Honduras son de 190 a 255 por cien mil en las madres indígenas frente un 147 a nivel nacional; en Bolivia y Perú, entre 270 y 390 por cien mil frente al 125 nacional. El hambre tiene también proporciones mucho mayores entre los niños. En Ecuador la desnutrición en niños indígenas es 1.7 veces que las de los no indígenas. La mortalidad infantil indígena más que duplica en la mayor parte de los países la no indígena.

En Guatemala donde el 50 por ciento de los niños menores de cinco años está desnutrido, la tasa es aún mucho mayor entre los niños indígenas. El cuadro se repite en educación. En Paraguay la tasa de analfabetismo es del 70 por ciento entre los indígenas, frente al 21 por ciento en general.

En su conjunto esto representa una situación de severa discriminación. Los indígenas son la cara más expresiva de la aguda pobreza latinoamericana. Sus extendidas protestas en todo el continente, con epicentro en los países de mayor población indígena, tienen su basamento en estas lamentables realidades.

No están solos. También la población negra de la región presenta serios problemas. Un informe reciente del PNUD sobre Brasil muestra que si se tomara a la población blanca solamente éste sería el país en la posición 44 del mundo en Desarrollo Humano. Si se toma sólo a los negros, serían el 105, porque todos sus indicadores son mucho peores. Los negros y los pardos representan el 44.7 por ciento de su población.

Entre otras expresiones de la difícil situación de los negros, sólo 2.5 por ciento están en la Universidad frente a 11.7 por ciento de los blancos, la mortalidad infantil es de 30.75 por ciento ente los negros frente a 22.92 por ciento en los blancos. Los negros ocupan en las empresas sólo el 1.8 por ciento de los cargos ejecutivos.

La directora del informe del PNUD, Diva Moreira, concluye que “no vamos a superar la pobreza y la violencia del país sin enfrentar el racismo presente en la estructura de la sociedad brasileña”. El informe recomienda que “para enfrentar esta desigualdad es preciso tratar desigualmente a quien está en la situación desigual" y que por ende se necesitan políticas afirmativas de discriminación positiva.

El cuadro se repite en otros países con población negra, como Honduras, donde las comunidades denominadas garífunas representan el 10 por ciento de la población, y padecen graves carencias.

Las políticas propositivas fueron las que generaron y lograron avanzar en Estados Unidos por un héroe universal del género humano: Martin Luther King. En estos días la unión americana está levantando un monumento en su memoria en el Capitolio, junto al de Lincoln.

Latinoamérica y Guatemala deben poner en el centro del debate público estas discriminaciones inadmisibles a indígenas y negros, y encararlas a través de políticas concretas. Son muy estimulantes en tal sentido, inéditas e innovadoras las políticas contra la discriminación indígena que el Gobierno de Guatemala está poniendo en marcha. Esta gigantesca deuda abierta no admite más postergaciones.

Asesor Principal del PNUD para América Latina. Premio Educar 2006 de la Iglesia Católica Argentina. kliksberg@aol.com


   

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