Semanario de Prensa Libre • No. 126• 03 de Diciembre de 2006

Portada | ../../../../../Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D portafolio
   > D provincia
   > D fondo
   > D música
   > D festejo
   > D mundo
   > D cultura
   > D farándula
   > D viaje
   > Punto final

 


D viaje

Un paseo por las nubes
Subir al volcán de San Pedro es una aventura. Se trata de un parque ecológico en donde fauna, flora y paisaje son los acompañantes.

Por Julieta Sandoval

Foto: Carlos Sebastián

San Pedro La Laguna, Sololá, es un municipio privilegiado, porque está cerca del lago de Atitlán y posee uno de los tres volcanes majestuosos del lugar. Quien visita esta zona, además de caminar por sus calles empedradas y gozar de la tranquilidad, tiene la opción de disfrutar de una aventura en el Parque Ecológico Chuanimajuyú —volcán grande, en tz’utujil—, en donde el contacto con la naturaleza es el elemento principal.

Una vereda, entre abundante vegetación, lleva al visitante hacia la cumbre del volcán.

El parque está situado a dos kilómetros de la población de San Pedro La Laguna, viajando por la carretera hacia Santiago Atitlán. Un sitio con un pequeño mirador de donde se visualiza parte del pueblo y el lago.

Una serie de fotografías colocadas en una pequeña galería muestran su diversidad de flora y fauna; son la antesala de la experiencia que tendrá el turista al internarse en esta vegetación.

El explorador tendrá que estar provisto de unos tenis o zapatos cómodos, pues la caminata es larga: tres horas para subir y una y media o dos para bajar. “Siempre se calculan cinco horas, aunque esto puede variar de acuerdo a la constitución física del expedicionario”, explica Javier Méndez, encargado de mantenimiento del parque.

La naturaleza es la compañía del visitante que recorre el sendero hacia la cima del volcán de San Pedro, con una altura de más de tres mil kilómetros, es por ello que parece que se caminara por las nubes. Los cafetales son los primeros en dar la bienvenida, pero al continuar el recorrido aparece la vegetación propia del sitio: ciprés, pino rojo, aguacatillo y kanac.

Algo más...

> Población: 9,034, en su mayoría tz’utujiiles. Tiene una superficie de 24 kilómetros cuadrados.

> Feria titular: 29 de junio, en honor a su patrono el apóstol San Pedro.

> Como llegar: se puede tomar una lancha en Panajachel para arribar a San Pedro La Laguna, a 500 metros del poblado está el parque ecológico. También se puede ingresar en vehículo a través de la carretera que le une con Santiago Atitlán (a unos 20 kilómetros).

> La caminata al volcán, que incluye al guía, tiene un precio de Q50 para los visitantes nacionales, y Q100 para los extranjeros.

> El horario de aventura es de 5.30 a 13 horas.

> Se recomienda llevar zapatos y ropa cómodos, incluir un suéter, pues en el lugar hace frío; además, agua potable.

> La cabaña para pernoctar cuesta Q10, pero se debe llevar bolsa de dormir y alimentos.

> En San Pedro La Laguna también se puede hacer un café tour al visitar parcelas de café orgánico. Además, en el poblado hay un museo en donde se cuenta la historia de la creación de la cuenca.

Los turistas, nacionales o extranjeros, siempre deberán ser acompañados por un guía, pues el largo trayecto puede ser peligroso para aquellos que no conocen.
Si la suerte es buena se podrá observar a animales nativos de la región, quizá el tigrillo, coche de monte, micoleón y algunas aves.

El mayor atractivo es llegar a contemplar al pavo de cacho, que posee un cuerno el cual desarrolla después de un año de vida. Éste se encuentra en peligro de extinción. “Sin embargo, los pobladores toman conciencia de la importancia que tiene para el hábitat y por ello la caza ha disminuido”, explica Méndez.

Pero si el forastero no se conforma con permanecer por pocas horas en la cima del volcán, puede hacer más grande la hazaña y pernoctar en una cabaña por Q10 la noche.

Méndez indica que cada quien debe llevar una bolsa de dormir, alimentos y bebida, pues allí no se brinda ningún servicio. Esa instalación es apta para 10 personas. Con esta opción se puede estar en contacto con los animales nocturnos.

El parque es un lugar natural y seguro creado por la municipalidad de San Pedro La Laguna que funciona con los fondos que se obtienen de las visitas. “Se trabajó para que tuviera un reconocimiento como parque ecológico nacional, por lo que fue abierto hace un año”, dice Guillermo Batz, alcalde del municipio. Entre los objetivos está conservar los valores naturales y culturales del lugar, además de proteger, mantener y divulgar la diversidad de plantas y animales.

Los pobladores han aprendido que el turismo es parte importante de su economía, por ello, cada vez aprovechan más los recursos naturales para beneficiarse, pero a la vez se esmeran en conservarlos. La llegada de visitantes implica venta de artesanías, comenta Glenda Batz, quien tiene una tienda de esos productos.

Por ello, quien desee probar cómo es introducirse en la naturaleza y conocer la experiencia de estar en un mundo fuera del bullicio, el concreto y la agitación de las ciudades, la caminata hacia la cima del volcán es una aventura recomendable.


   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com