Semanario de Prensa Libre • No. 128 • 17 de Diciembre de 2006

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D cultura

Arte y ciencia
Murales de Maugdo Vásquez, en la Universidad Galileo

Por Juan Carlos Lemus
Foto Carlos Sebastián

Cuando se le encomendó la hechura de varias obras pictóricas para uno de los edificios de la Universidad Galileo, no imaginó lo que significaría para él este pedido. Todo inició con la pintura titulada Dos maestros, dos genios, donde traslapó los retratos del insigne investigador Galileo Galilei con el rostro de Eduardo Suger, en forma surrealista, quien le hubo encomendado la tarea. A partir de ahí, el artista Maugdo Vásquez, otrora creador de memorables murales de protesta social en la Universidad de San Carlos de Guatemala, USAC, pintó este año otros para la Galileo, con temas científicos, todos de influencia renacentista.

A Dos maestros... siguieron tres grandes rostros de Galileo, Newton y Einstein, quienes con sus investigaciones revolucionaron el quehacer científico. Posteriormente, hizo los cinco rostros de los más sobresalientes estudiosos del electromagnetismo, que es la fuerza de atracción o repulsión en casi toda la materia del Universo. El otro grupo de grandes científicos lo conforman cinco físicos, representantes de la mecánica cuántica, que proporciona los cimientos para la investigación de la energía atómica. Con razón, Vásquez, cuando se refiere a este trabajo, expone: “Quedé asombrado con lo que han hecho estos hombres para el mundo. Y me sentí lleno de profundo respeto, agradecido de que me hayan permitido plasmarlos en estas pinturas. En este grupo de científicos me impresionó grandemente el trabajo de Max Planck, especialmente por sus estudios acerca de la termodinámica”.

La obra Sueño de Pauli constituye la unión de la antigua época medieval con el surrealismo. Esta obra recuerda las pinturas de Brueghel o los sueños alucinantes de El Bosco en el Jardín de las delicias. Representa a una gigantesca águila llevando en su lomo un disco vertical y un disco horizontal, con medidas de tiempo, en constante movimiento perpendicular. Sobre el disco horizontal se posan cuatro monjes de esa época, con péndulos en diferentes ángulos de suspensión. Afuera de esos discos se encuentra un inmenso aro transparente que es movido por un toque de vida producido por el dedo índice de un Creador. El águila vuela hacia una luz lejana, que representa el cénit o el alpha, al fondo, el Universo centelleante por las estrellas.

Precisamente, basada en la obra de Brueghel, Vásquez hizo una Torre de Babel, construida al estilo del Coliseo romano, y un díptico donde representó en forma circular la hipótesis más antigua de Claudio Tolomeo, que propone que la Tierra es el centro del Universo, expuesta fielmente con ese estilo medieval, con las órbitas de los planetas conocidos en ese entonces y los signos zodiacales que siempre han sido de mucha importancia en la investigación astronómica.

Si en un tiempo la maestría de Maugdo Vásquez sirvió como voz de protesta social en la USAC, ahora ambienta con obras de arte los edificios de la Universidad Galileo, para unir así lo estético y lo científico, tal como se llevó a cabo en aquella época del Renacimiento.

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