Pino Dulce,
boscosa y desbordante belleza
Es un sitio cubierto
por las nubes y bañado por una
ligera llovizna, con una alfombra húmeda de musgo y
raíces, en donde aún se puede respirar el aire
más puro y observar aguas cristalinas
Por Julieta
Sandoval
Foto Carlos Sebastián
Este bosque nuboso impresionante en las montañas de Mataquescuintla, Jalapa,
traslada al viajero a otro mundo lleno de aventura y, sobre todo, de mucha, mucha
naturaleza. Así es Pino Dulce, un parque ecológico reservado especialmente
para aquellos que disfrutan de la aventura y la emoción rodeados de vegetación,
ubicado a 113 kilómetros de la capital.
Este lugar, diferente al resto de la región por sus bajas temperaturas,
se encuentra a 2,600 metros sobre el nivel del mar, por lo que obliga al turista
a abrigarse muy bien. Aquí descubrirá una hazaña difícil
de olvidar.
Largas caminatas por estrechos senderos, en donde
a su paso se encuentran árboles
de diversos tipos, como pinabete, pino dulce (que le da nombre al lugar),
casuarina, ciprés, pino blanco y colorado, algunos con muchos
años de vida,
por lo que observar sus troncos es una experiencia extra del paseo.
Escondidas
en el verdor de hojas, ramas y plantas parásito aparecen tímidamente
cascadas, el murmullo de las agua cristalina dan la bienvenida a un sito
de paz y serenidad en donde se aprecian las maravillas que tiene la naturaleza.
Este recorrido siempre se hace con la compañía de un guía,
para no extraviarse en parte de las 60 manzanas de bosque que se llega a
conocer.
En detalle...
> El ingreso es de Q25, por adultos;
niños, Q10. Incluye la permanencia en el parque,
el uso de juegos infantiles, churrasqueras y hamacas,
además de la caminata, durante una hora y media
por la montaña, con la compañía
de un guía.
> Paseo
en cable (canopy): Q50 si se desea hacer uso
de cuatro cables. Q100 es el costo de los 12 cables
y los puentes colgantes.
> Ubicación: kilómetro
113, aldea Pino Dulce, Mataquescuintla, Jalapa. Si viaja
desde la capital, se llega tomando el cruce a Pavón,
por Lo de Diéguez rumbo a Casillas. En una hora
45 minutos está en el bosque.
> Recomendación: llevar
ropa para clima frío y zapatos adecuados para
caminar en los senderos que generalmente están
húmedos y fangosos. |
Para aquellos que gustan de los deportes que estimulan
la adrenalina está el paseo en cable, más conocido como canopy.
Doce cables atraviesan diversos puntos del bosque y llevan al turista
a ver desde las alturas la vegetación. Los tres puentes
colgantes son otra atracción llena de emoción.
Después de la caminata y de “volar entre los árboles”,
un paseo a caballo es la recomendación. El corcel llevará a su
jinete a paso lento, si así lo desea, para admirar desde otra perspectiva
el sito. Un poni es el apropiado para transportar a los niños. Bajo la naturaleza
Acampar en la montaña una o varias noches, depende del espíritu
aventurero que se posea, es posible en Pino Dulce. El parque tiene áreas
especiales para instalar tiendas, si no se posee una, hay cabañas de madera
rústica que lo resguardarán del viento y del frío; sólo
debe llevar bolsas para dormir y lámparas, ya que no hay energía
eléctrica. Bajo árboles se encuentran unas cómodas hamacas.
El centro también cuenta con dos piscinas que pueden ser usadas en verano
o por aquellos que no les importa el frío.
Randolfo Donis, dueño del lugar, dice que su sueño es construir
un hotel con las características adecuadas para no arruinar el paisaje.
También está en proyecto un restaurante, porque ahora sólo
hay un sitio apropiado para quienes llevan comida.
El objetivo de este parque es darle
al turista diversas opciones, pero siempre valorando la naturaleza. |