20 cápsulas para dormir
“Dormir bien es vivir bien” según los expertos, quienes nos
dan algunas claves para reconocer si estamos padeciendo alguna enfermedad del
sueño o más bien, si el mal sueño nos está acarreando
alguna enfermedad.
Por Gustavo Adolfo Montenegro
Ilustración Mishell Chang
Para muchos, dormir bien es percibir que caen “como troncos”,
aunque ronquen, hablen o se levanten dormidos. Sin embargo, el
buen sueño es algo más que “pegar los ojos” y
puede ser la diferencia entre tener o no una vida más prolongada.
¿Para qué dormimos?
Pasamos la tercera parte de nuestra vida, dormidos. Para el somnólogo
Gustavo Cosenza, el sueño tiene funciones de tipo bioquímico,
como ordenar y cambiar la estructura de las proteínas de
las células. “Usando términos de computación,
hay ciertas etapas del sueño que equivalen al programa de
defragmentación del disco duro de las computadoras. El cerebro
defragmenta información inútil que no vamos a usar
pronto”, señala Cosenza. “La calidad de vida
depende de la calidad con que dormimos. Si duerme mal, su calidad
de vida va a ser mala y estará incubando alguna enfermedad
crónica”, confirma el neurólogo Henry Stokes,
quien también se ha enfocado en la medicina del sueño.
Estas páginas contienen algunas preguntas que sería
bueno conocer antes de ir, otra vez, a dormir.
¿Qué clases de
enfermedades
del sueño existen?
El insomnio es la principal, pero
no sólo es dificultad
de inicio sino de mantenimiento del sueño. En segundo lugar
están las apneas: trastornos de respiración. En tercero
están los movimientos anormales durante el sueño
y por ultimo las parasomnias y convulsiones: gente que brinca dormida,
que les brincan las piernas o que se levantan dormidos.
¿Por qué soñamos algo aparentemente “real” en
tiempo y lugar?
Se llaman alucinaciones hipnagógicas. Es una fase de sueño
de movimiento rápido de los ojos, que sucede en momentos
inapropiados: ocurre cuando se está muy desvelado o bien
como consecuencia de una enfermedad que se llama narcolepsia o
exceso de sueño, que por cierto es altamente tratable.
¿Qué puedo tomar para dormir?
Sin consultar a un médico,
nada. Los medicamentos para inducir el sueño son de varios
tipos, según el mecanismo
del cuerpo al que vayan dirigidos: neurolépticos, antidepresivos,
hipnóticos, de origen natural, hormonales. Sin embargo existen
190 enfermedades del sueño y cada una requiere un tratamiento
especializado que va más allá de una simple píldora,
que sólo podría empeorar el problema o generar alguna
dependencia.
¿Cuántas clases
de insomnio hay?
Hay por lo menos una docena de causas. El mas común es el
psicofisiológico, que la misma gente se induce al tratar
de forzar el sueño. Si usted no puede dormir, lo primero
que debe intentar es hacer otra cosa, relajante: leer, escribir,
escuchar música. Ahora bien, por asuntos de conducta alguien
puede tener un pseudoinsomnio, que es cuando su ciclo circadiano
está alterado. También hay un insomnio por enfermedad
psiquiátrica (depresión, ansiedad) o bien por algún
padecimiento fisiológico.
¿Por qué hay personas sonámbulas?
Es una de las llamadas parasomnias
o fenómenos que suceden
durante el sueño. Se ve con más frecuencia en niños
y se debe a descontrol de los ciclos de sueño profundo:
pues se “conectan” ciertas partes del cerebro, pero
no otras. Entonces las personas puede deambular, caminar, hacer
cosas raras, pero no tiene ningún registro de memoria. En
verdad está dormida, pero puede conversar y moverse como
si estuviera despierto.
¿Se puede “aprender” dormido?
Médicamente, no. En algún
momento surgieron cursos de idiomas o motivacioneles que afirmaban
que la persona podía
conocer un idioma sin esfuerzo, al dormir. Sin embargo, según
los neurólogos consultados,, “la fisiología
del cerebro y de los centros de memoria requiere que la persona
esté atenta para guardar información”.
¿Qué pasa cuando
duermo pero
no descanso?
Para que el sueño sea reparador
debe tener una secuencia, un orden; alternar etapas livianas y
profundas. Se producen de 4 a 6 ciclos por noche. “No existirá esa
secuencia si hay problemas de respiración, movimientos corporales,
ahogos, mala digestión y seguro no dormirá bien o
tendrá la sensación de haber dormido sin descansar”,
señala el somnólogo G. Cosenza.
¿Es el ronquido
un indicio de
buen sueño?
Al contrario, es una causa de problemas
de sueño. El ronquido
es un signo malo sobre un exceso de resistencia a la entrada de
aire a los pulmones. Incluso puede haber períodos de “apnea”:
dejan de respirar hasta por 30 segundos. Estas personas sienten,
al otro día, que no durmieron bien, tienen dificultad para
concentrarse, se levantan con dolor de cabeza o mareo.
¿Mientras más viejos, menos
dormimos?
Es algo relativo: las personas mayores, ciertamente, tienen menos
etapas de sueño profundo, pero aquello de que un anciano
duerma sólo 3 ó 4 horas tampoco es sano. Las personas
mayores necesitan un poco menos de sueño pero mantener
una buena calidad de sueño. Si duerme una o dos horas
por noche, puede haber una patología, o por lo menos una
explicación: hacen siestas muy largas de día, por
ejemplo.
¿Es cierto que
los niños crecen
mientras duermen?
Sí. Durante el sueño, el cuerpo libera varias hormonas,
entre ellas la del crecimiento. Sin embargo, los efectos del mal
dormir en los niños van más allá: “Un
niño con problemas del sueño puede padecer de hiperactividad,
agresividad, falta de atención, dificultades de aprendizaje”,
señala el neurólogo Henry Stokes. ¿Qué le pasaría
a una persona que
dejara de dormir?
Se muere pues su sistema nervioso
colapsa. Sin embargo, puede ser una muerte lenta: el mal sueño
provoca arritmia cardíaca
y predispone para un derrame cerebral. Existe una enfermedad, el
insomnio familiar fatal: un desorden neurológico, de origen
genético. La falta total de sueño provoca un descontrol
de la memoria de percepciones, la persona empieza a alucinar, no
se puede concentrar ni aprender. ¿Por qué nos
movemos al dormir?
Son mecanismos de protección del cuerpo. Raramente se mantiene
una sola posición toda la noche. Para ser considerados movimientos
normales, deben ser suaves. A menudo el movimiento tiene que ver
la mucosa de la nariz, que produce algunos reflejos automáticos.
Si se trata de manadas o patadas o cualquier espasmo violento,
entonces hay una enfermedad del sueño por tratar.
¿Qué se puede hacer, preventivamente,
para dormir bien?
La neuróloga Arla Stokes identifica seis puntos importantes:
1. Evitar tomar café por la noche. 2. Una cena ligera, por
lo menos dos horas antes de dormir. 3. No hacer ejercicios fuertes
antes de acostarse. 4. Acostarse siempre a la misma hora. 5. Tomar
un baño con agua tibia ayuda mucho a conciliar el sueño.
6. Saque el televisor de su habitación, pues es una invitación
a no dormir. Si haciendo esto durante varias semanas aún
no logra dormir bien, habrá que buscar causas patológicas. ¿Cuánta
gente no duerme bien?
Según el neurólogo Henry Stokes, de cada 100 personas,
33 tienen algún problema de sueño. “Lo malo
es que la mayoría los acepta como si fueran normales o como
si no tuvieran consecuencias”. Sin embargo, cada sueño
perdido les disminuye su calidad de vida, pues las defensas del
cuerpo se reducen conforme éste no descansa. ¿Qué etapas
tiene el sueño sano?
La neuróloga Arla Cinderella Stokes las describe así:
1. Cuando la persona empieza a quedarse dormida. No debe durar
más de 10 minutos. 2. Sueño superficial. Es posible
despertarse con un ruido suave. Las fases 3 y 4 constituyen lo
que podría denominarse “sueño reparador”.
La fase 5 es denominada REM (Movimiento Rápido de los Ojos,
en inglés), que es cuando soñamos. ¿Tiene sentido buscarle significado a los
sueños?
Los neurólogos consultados coinciden en señalar que
médicamente no tiene ninguna relevancia el contenido de
los sueños. Sin embargo para el psiquiatra Ruiz, los sueños
recordados pueden ser “una vía real de acceder el
inconsciente y en ese sentido identificar los deseos mas ocultos
del soñante”, pero aclara que no se puede generalizar
en cuanto a símbolos, por ejemplo: si se sueña lodo
significan problemas por venir. ¿A dónde
va la conciencia mientras dormimos?
La consciencia sede el paso al inconsciente mientras dormimos,
señala el siquiatra Cyrano Ruiz Herrarte. “Nuestros
deseos reprimidos y por ello inconscientes, surgen como actividad
onírica, como un medio conciliador entre realidad consciente
e inconsciente”. De alguna manera es una forma de desligamiento
del alma con los vínculos de la materia. ¿Es
buena la siesta diurna?
Buenísima, dice el neurólogo Stokes, si no dura más
de 20 minutos. Una siesta de una o dos horas ya le “roba” tiempo
al sueño nocturno. El somnólogo Gustavo Cosenza estima
que una siesta después del almuerzo puede ayudar, incluso,
a incrementar la productividad, la capacidad de concentración
y hasta el humor de las personas. ¿Cómo sé que dormí bien?
Si todos los días le es posible levantarse temprano sin
mayor esfuerzo, sin excesiva somnolencia, de buen humor y con ganas
de asumir sus labores. Si usted recuerda haberse despertado más
de dos veces en la noche, no está durmiendo bien. ¿Cómo saber si mis fases de sueño
son las adecuadas?
El método más preciso es un examen llamado Polisomnografía,
que consiste en un monitoreo de la actividad cerebral, ritmo cardíaco,
cantidad de oxígeno en la sangre y como una cámara
de vídeo que registra los movimientos corporales. También
se registran los ronquidos. Por lo general, la persona debe pasar
la noche en la clínica donde se encuentran los aparatos. |