Semanario de Prensa Libre • No. 81 • 22 de Enero de 2006    


   Portada
   Editorial
   Opinión
   Cartas
   D todo un poco
   Claroscuro
   D frente
   D personaje
   D portafolio
   D sociedad
   D fondo
   D tradición
   D mundo
   D cultura
   D farándula
   D viaje
   Punto final
   D archivo
   Directorio


D farándula

El genio y su efecto
Amadeus Mozart impresionó a los de su época por su genialidad, más de 200 años después sigue inspirando al mundo.

Por Julieta Sandoval

“Sólo las notas que son necesarias. Ni una más ni una menos”, fue lo que dijo Wolfgang Amadeus Mozar cuando Joseph II, emperador de Austria, consideró que había demasiadas notas en El rapto en el Serrallo, una obra temprana del músico, quien se había apartado de lo tradicional y hacía composiciones más elaboradas y extensas.

Niño prodigio y considerado uno de los músicos más famoso de todos los tiempos, nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo, Austria, y su nombre completo era Johannes Chrysostomus Wolfgang Amadeus Mozart. Las cinco pequeñas piezas para piano que hizo a los seis años, son interpretadas hoy por grandes virtuosos y sólo son una pequeña parte de las más de 600 obras que hizo durante su corta vida. Murió a los 35 años de una extraña enfermedad, un 5 de diciembre de 1791. Esa fue la fecha en que nació la leyenda.

En Eslovaquia, bebes oyen música
de Mozart como terapia para
una mejor adaptación.

El efecto Mozart

Tanto prodigio ha valido para que el genio de Mozart esté presente en diferentes disciplinas y no sólo en la música.

Por ejemplo, en el deporte: el futblista brasileño Pelé solía equiparar su talento al de Beethoven, ante lo cual el argentino Diego Maradona no se quiso quedar atrás y dijo que entonces él era el Mozart del futbol.

Pelé sin mucho conocimiento de música creía que el genio de Beethoven era infinitamente superior al de sus rivales. Después le dijeron que Mozart también era “bueno” en eso.

Mas no sólo los futbolistas han encontrado semejanzas aparentes. La tenista Martina Navratilova dijo que ver jugar a (Roger) Federer, número uno del tenis actual, en su mejor forma, es como escuchar a un gran pianista tocar un concierto de Mozart.

La diferencia de Mozart con esas comparaciones es que desde niño transpiró genialidad. A los tres años tocaba melodías al piano; a los cuatro, gracias al timbre perfecto de su oído, podía advertir la leve desafinación de un violín (instrumento del que, entre otros, llegó a ser eximio ejecutante) y podía memorizar en media hora una pieza de música o esbozar un concierto para clavecín; a los cinco tocaba el clave con un dominio que asombraba, debido a su corta edad; a los seis ayudó a componer una comedia lírica.

Según investigaciones uno de los efectos que tiene la música de Mozart es una mejora sustancial en la actividad cerebral. Un estudio demostró que un grupo de personas había obtenido mejores resultados en una prueba de inteligencia después de escuchar composiciones de Mozart.

En la pantalla
Esta es una lista de cintas basada en la vida de Mozart.

- Simfoniya lyubvi i smerti (Viktor Tourjansky / S. Yurev, 1914) rusa. Whom the Gods Love (Basil Dean, 1936) británica. Melodías eternas (Carmine Gallone, 1940) italiana.

- Wen die Götter lieben (Karl Hartl, 1942) germano-austriaca. The Mozart Story (Karl Hartl, Frank Wisbar, 1948) austríaco-norteamericana.

- Mozart (Karl Hartl, 1955) austriaca. Mozart: A Childhood Chronicle (Klaus Kirschner, 1974) alemana, documental con actores.

- Mozart (Marcel Bluwal, 1982) miniserie co-producción de Francia con otros países europeos. Noi tre (Pupi Avati, 1984) italiana. Amadeus (Milos Forman, 1984).

- Olvidar a Mozart (Vergeßt Mozart, Miroslav Luther) checa-alemana. Wolfgang A. Mozart (Juraj Herz, 1991) austriaca. The Genius of Mozart (Kent / King-Dabbs/ McFarlane, 2004) miniserie británica.

Esto ha hecho que las grabaciones de piezas de este autor ocupen los primeros puestos de venta por Internet, así como que otros dos figuren entre los 10 principales de Billboard. También se han creado algunas versiones especiales para ser escuchadas por niños que aún no han nacido o lactantes de tierna edad.

La música de este artista tiene un efecto profundo en el cerebro, aunque nadie sabe cómo explicarlo. Un grupo de ratas criadas escuchando esta música se mueven con mayor rapidez y precisión a través de los laberintos; los enfermos de Alzheimer mejoran e incluso los epilépticos sufren ataques de menor intensidad.

La música utilizada en algunos experimentos es la primera obra de Mozart, compuesta a los cuatro años. El objetivo era comprobar si sus melodías podían potenciar temporalmente la capacidad de imaginar formas. Aquellos que lo escuchaban superaban en ciertas aptitudes a los demás.

Pero ¿por qué Mozart y no otro gran músico? Algunos opinan que es debido a que pasó, casi directamente del vientre materno al teclado del piano y que por ello, sus composiciones logran penetrar con mucha facilidad en el entendimiento de los niños, pero no sólo de ellos. Recientemente se reveló que Omri Sharon, hijo del primer ministro israelí, Ariel Sharon, llevó un disco de Mozart al hospital para contribuir en la recuperación del político, quien ha sido admirador de este compositor.

El séptimo arte no podía escapar del efecto Mozart, quien en este año cumple 250 años de nacido. El documental En busca de Mozart se estrenará en Inglaterra como parte de los festejos que durarán todo el año y que tienen su epicentro en Salzburgo, Austria.

La celebración será todo el año: conciertos, exposiciones y ventas de infinidad de objetos relacionados con el genio de la música estarán a disposición de sus seguidores, a quienes el mercadeo intenta atrapar, incluso a través del lanzamiento de alimentos y bebidas que ostentan un retrato del genial compositor. Quizá tratan de capturar a los consumidores melómanos que piensen que “uno es lo que come”.

 
© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
revistad@prensalibre.com.gt
www.prensalibre.com