Semanario de Prensa Libre • No. 81 • 22 de Enero de 2006    


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Agonía de las especies
El hombre es el principal responsable de la desaparición de variedades de fauna y flora, así destruye más de cuatro mil millones de años de evolución.

Por Julieta Sandoval

El número total de especies animales y vegetales repartidas por todo el planeta es elevado, se supone en alrededor de 30 millones, pero se han clasificado aproximadamente 1.7 millones. De éstas, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) tiene en lista mil especies de animales en peligro de extinción y 17 mil amenazadas.

En Inglaterra, 13 agrupaciones conservacionistas, entre ellas la Sociedad Zoológica de Londres y Conservación Internacional, que forman la Alianza por la Extinción Cero (AZE, por sus siglas en inglés) registra unas 800 especies que podrían desaparecer muy pronto.

Con estos datos, las asociaciones ecologistas aseguran que nos encontramos en la sexta gran extinción masiva de especies y la primera provocada por el ser humano. A este ritmo de desaparición se estima que para el año 2020 éstas disminuirán por lo menos 33 por ciento, en 2050 no habrá más de un tercio y tal vez la mitad para 2100.

La IUCN ha clasificado el problema de las especies en tres categorías: vulnerables, en amenaza y en peligro inminente de extinción, dependiendo del grado de riesgo al que están expuestas.

La preocupación por resolver estos problemas se ha volcado de forma importante hacia las regiones ecuatoriales y tropicales, pues en ellas se concentra la mayor biodiversidad del mundo.

El hombre, un peligro

Actualmente, el hombre es una de las causas más importantes, directa o indirectamente, de la extinción de fauna y flora.

Números en rojo
La Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), con sede en Ginebra, señala que en los últimos 500 años, la actividad humana ha llevado 816 especies a la extinción.

- El número de mamíferos en serio peligro aumentó de 169 a 180 desde 1996, mientras las aves en esa categoría subieron de 168 a 182.

- Cerca de 5,205 especies de mamíferos están bajo amenaza de extinción.

- Dieciséis especies de albatros se encuentran amenazadas, frente a sólo tres en 1996, como consecuencia de la pesca industrial en alta mar.

- Alrededor del 25 por ciento de las especies de reptiles fueron consideradas en riesgo. Las amenazas aumentaron de 253 en 1996, a 291 en 2000.

- El 25 por ciento de las especies de reptiles fueron consideradas en riesgo. Las amenazadas aumentaron de 253 en 1996 a 291 en 2000.

- Cerca del 30 por ciento de las especies de peces han sido ubicadas entre las amenazadas de extinción. Entre ellos rayas, tiburones y el pez guitarra.

- Más 50 especies de plantas se extinguen cada día.

- Las reservas de coral desaparecen. Las grandes reservas de agua dulce disminuyen su caudal.

- Dos terceras partes de las especies de aves del mundo están en peligro y una de cada diez está al borde de la extinción.

- Se estima que la venta de animales exóticos, plantas silvestres y de productos manufacturados, derivados de las mismas, mueve más de 5 mil millones de dólares al año en todo el mundo.

En muchos países de América como Brasil o Costa Rica, la selva tropical es quemada para instalar colonos. En las selvas tropicales de extremo oriente, especialmente en Indonesia y Filipinas, el ritmo de explotación de su riqueza maderera dobla a la tasa de reproducción agravándose la situación en las especies de maderas nobles, más demandadas, algunas de las cuales están en peligro de desaparición. Varias especies de mamíferos marinos tienen su supervivencia gravemente amenazada por exceso de capturas. Muchos bancos de peces han reducido su población hasta el punto de arruinar a poblaciones pesqueras en Perú, Islas Británicas y Noruega.

Las razones son los abusos en muchos de estos casos. Selvas, bosques, pastos comunales, cazaderos o pesquerías no están sometidos al régimen de propiedad privada. Cualquier individuo o empresa puede acceder a ellos, por lo que cada uno intenta obtener el máximo rendimiento sin preocuparse por su preservación para el futuro.

Según la Biología, todas las especies y los individuos dentro de cada especie tienen una duración de vida limitada y eso hace inevitables los cambios de la diversidad biológica.

Pero una reducción acelerada de la diversidad representa una importante amenaza para la existencia de millones de seres humanos, porque implica una menor capacidad de los ecosistemas para proporcionar productos y servicios de primera necesidad, como alimentos, agua y materias primas para la elaboración de medicamentos.

Un informe hecho público por el Foro Mundial para la Conservación de la Naturaleza señala que más del 40 por ciento de todas las medicinas (legales) prescritas en EEUU se producen a partir de fuentes naturales y de que 80 por ciento de la población de los países del Sur depende para sobrevivir, de forma exclusiva, de los medios naturales que se obtienen de animales y plantas silvestres.

Destrucción en serie

Un ejemplo de la actividad destructiva del hombre puede observarse en las aves, a las cuales los incendios forestales les destruyen su hábitat, aniquilan sus fuentes de alimentación, terminan con los árboles de donde cuelgan sus nidos y el humo hace saltar a los polluelos antes del tiempo indicado. Los pesticidas envenenan las colonias y su alimento, además, provocan la puesta de huevos muy frágiles que se quiebran durante la incubación.

Con la agricultura intensiva se destruyen los bosques y se drenan las lagunas para convertirse en zonas de cultivo donde estos animales no pueden sobrevivir. El comercio ilegal, la cacería, el saqueo de nidos, la captura de polluelos y su cautiverio ha puesto a muchas especies al borde de la desaparición.

A esto se une las variaciones en las condiciones del medio ambiente que afectan grandes regiones por tiempo prolongado.

Aunque no es imposible saber o predecir cuánto tiempo queda. Una cosa es segura, si no se protege a las especies, desaparecerán en las próximas décadas.

 
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