A propósito
Otra identidad
Es casi una frase hecha la de decir que Guatemala
es un país multiénico, plurilingüe y multicultural,
pero hace falta rescatar el significado de cada uno de esos términos
y llevarlos al plano de la realidad.
Una forma de lograrlo es descubriendo las identidades
con las cuales convivimos en este territorio. El municipio de Livingston,
Izabal, es comúnmente
asociado a la etnia garífuna, que ciertamente lo puebla y también
lo alegra con su manera bulliciosa y optimista de ver la vida. Sin embargo, también
habitan allí la etnia ladina, los kekchíes y algunos kaqchikeles.
A ellos se suma ahora una identidad que, si bien ha permanecido sin mayores estudios,
no le resta valor al aporte de tradiciones y pensamiento que pueden agregar al
mosaico guatemalteco de cosmovisiones.
Ellos son los descendientes de inmigrantes
hindúes que salieron, como
muchos otros inmigrantes, de su país en busca de una mejor vida. La ruta
seguida fue probablemente a través de las islas del Caribe, hasta llegar
al territorio de Belice, por donde se desplazaron hasta asentarse, algunos de
ellos, en la ribera de Río Dulce. Durante décadas sólo formaron
familias entre sí, lo cual preservó muchos de sus rasgos fisonómicos
que ahora son su principal indicador étnico. Aunque no conocen la lengua
hindi ni practican la religión de sus ancestros, están cobrando
cada vez mayor consciencia de lo que su ascendencia representa.
De hecho también es poco conocida
la existencia de la cámara de
comercio Hindú-Guatemalteca, la cual les está empezando a prestar
atención, en el sentido de darles a conocer datos sobre la historia,
arte y tradiciones del país del cual salieron sus antepasados, pero
en donde están sus raíces. Algunos ancianos de la aldea Crique
Chino todavía
recuerdan historias de sus abuelos, así como fragmentos de un inglés,
conocido como creole, que adaptaron a sus necesidades expresivas. De ello nos
cuenta el reporte central de este domingo, investigado por el arqueólogo
francés Sebastien Perrot-Minot, con el registro fotográfico de
Carlos Sebastián. |