Joya de Occidente
Las 102 hectáreas que comprende el centro histórico de la ciudad
de Quetzaltenango encierran parte de la historia y la vida de sus habitantes
Por Ingrid Roldán
Foto Carlos Sebastián
Si una ciudad puede contar una historia
de siglos, esa es Quetzaltenango. Antes de que vinieran los españoles
la región era habitada por los kiche’s y fue en
las cercanías de la actual cabecera departamental donde
se produjeron feroces batallas contra los conquistadores. Fue
aquí también donde, después de la independencia
de Centroamérica, se formó el Sexto Estado o Estado
de Los Altos, que buscaba ser parte de la Federación.
En todo caso, desde tiempos coloniales, esta ciudad ha sido escenario
de una intensa actividad económica, política y artística. Los elegantes
edificios del centro histórico son testigos de una época de esplendor,
hablan de acontecimientos que han quedado registrados en la memoria colectiva,
aunque actualmente están ocupados por oficinas estatales y algunas empresas.

El Teatro Municipal de Quetzaltenango,
construido en 1891 es uno de los edificios emblemáticos
de la ciudad.
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Toda la ciudad se mueve alrededor del área que es el corazón de
la segunda metrópoli del país y, a lo mejor, de todo el Occidente
de Guatemala.
El cronista Salvador de León Toledo cuenta que algunos de los hechos más
importantes de Quetzaltenango han ocurrido en lo que hoy se conoce como el centro
histórico y hace referencia a edificios como el Palacio Municipal, la
Catedral (Iglesia del Espíritu Santo) y la Casa de la Cultura de Occidente.
Por ejemplo, la historia de este último inmueble es bastante sombría.
En la época que gobernó Jorge Ubico, parte del edificio fue sede
de la policía, específicamente donde hoy se ubica la biblioteca. “Esa área
era un patio y allí estaba la policía; del otro lado era propiamente
la prisión, donde está el mercado”, cuenta De León
Toledo. “Allí hubo fusilamientos, torturas tremendas del lado de
la penitenciería. Tenía sus celdas. Todavía al entrar a
la Casa de la Cultura se pueden ver unos espacios muy bien marcados con piedras,
pero hay una o dos celdas tal como eran”, agrega.
El lugar es lúgubre y húmedo. Se dice también que allí murieron
unos ex funcionarios de Manuel Estrada Cabrera, quetzalteco que gobernó Guatemala
de 1898 a 1920.
Entre 1956 y 1957, el gobierno decidió que los presos fueran trasladados
a la Granja Penal Cantel y el edificio quedó vacío. Un grupo de
escritores y artistas denominado Renacimiento, entre cuyos integrantes se encontraba
Alberto Fuentes Castillo, se interesó en el inmueble. Fuentes llegó a
ser alcalde y durante su gestión se fundó la Casa de la Cultura,
el 15 de diciembre de 1960.
Piedras en el tiempo
En el interior del Pasaje Enríquez, frente al Parque Central, originalmente
había tiendas. La familia de Mariano Enríquez Mérida fue
comprando propiedades vecinas hasta que el terreno fue lo suficientemente grande
para construir el hermoso pasaje que hoy tiene entre 14 y 19 propietarios.
La Casa Aparicio, donde actualmente se ubica la Gobernación Departamental,
perteneció a los suegros de Justo Rufino Barrios. “Era la casa más
espléndida que había en Quetzaltenango, un verdadero palacio”,
dice De León Toledo. Los decorados fueron hechos por artistas italianos.
Doña Francisca Aparicio, al enviudar de Barrios, conoció a un embajador
de España que se casó con ella y la convirtió en la marquesa
de Vista Bella. Ella se quedó a vivir en Europa, pero venía con
frecuencia a Guatemala.
Después, unos alemanes compraron la casa. Más
adelante fue sede de sindicatos y también de la Universidad de San Carlos,
hasta su uso actual. “Nosotros creemos que allí debería haber
un museo, toda esa casa es propia para eso, para cuestiones culturales”,
enfatiza el cronista. Un suceso que afectó a la ciudad fue el terremoto del 18 de abril de 1902
que destruyó varios edificios, a excepción de los que tienen elementos
de piedra como el de la Casa de la Cultura y la Municipalidad. Esto provocó que
muchos emigraran a un área cercana. Así se formó el barrio
La Democracia, que en un inicio se llamó La Nueva Quetzaltenango.
El centro histórico actual
En 1997 se definió un plan maestro del centro histórico de la ciudad
de Quetzaltenango con el propósito de trabajar en la recuperación
y protección del patrimonio material comprendido en 102 hectáreas
entre las que se ubican dos mil quinientas edificaciones, así como los
barrios antiguos, unos siete templos católicos y otras áreas de
interés general.
“En 1997 se hacen los verdaderos intentos para la protección, aunque
en 1964 y en 1983 hubo varios intentos pero fueron muy esporádicos”,
cuenta el arquitecto Otto René Juárez, director de la oficina del
Centro Histórico.
Fue en ese año que la Agencia Española de Cooperación Internacional,
la Municipalidad de Quetzaltenango y el Ministerio de Cultura y Deportes establecieron
el convenio dentro del cual acordaron desarrollar el plan maestro.
Contrataron un equipo técnico y fundaron la oficina del Centro Histórico
de la Ciudad de Quetzaltenango. Definieron los parámetros sobre lo que
debían estudiar. El primer punto fue hacer un diagnóstico. Analizaron
componentes históricos, urbanísticos, arquitectónicos y
socioeconómicos. Establecieron un reglamento que aún no ha entrado
en vigencia pues requiere de algunas enmiendas.
Como resultado del diagnóstico determinaron que muchos ciudadanos todavía
viven en este sector que, además, es el más importante en asuntos
administrativos y de comercio. “Esa función administrativa y de
vivienda no va a cambiar, ahora, cómo lograr el equilibrio entre vivienda
y comercio; no queremos agarrar los modelos de otros centros históricos
que han desplazado a la gente que vive allí”, dice Juárez.
Según él, los habitantes están conscientes de lo que está pasando,
pero una de las quejas del médico y escritor Carlos Humberto López
Loarca, que siempre ha vivido en esta área, es que la implementación
del plan de rescate del centro histórico se dio como una imposición:
no hubo concienciación ni diálogo. “La percepción
que tenemos es que es un lugar histórico que va más allá de
un cuadro delimitado”, enfatiza. López recuerda que cuando era niño,
el centro era un lugar de calles empedradas. “La convivencia con el vecino
era posible”, afirma. Además siente que la incidencia de la delincuencia
ha crecido a partir del año dos mil. Para él, un rescate debería
ser un proyecto integral y no sólo decorativo.
Con respecto a los trabajos de remodelación que se hicieron en el parque
Centro América en el año 2004, durante los cuales se descubrieron
unas osamentas antiguas, López Loarca opina que debió aprovecharse
la ocasión para generar un diálogo e investigación sobre
la historia de la ciudad y sus orígenes.
Tanto el director de la oficina del Centro Histórico de Quetzaltenango
como el alcalde municipal Jorge Rolando Barrientos afirman que dieron aviso del
hallazgo al Instituto de Antropología e Historia, éste hizo estudios
en el área, pero después continuaron con los trabajos.
Ahora, ambos funcionarios hablan de los proyectos planteados
para el futuro cercano. Uno es el de construir apartamentos
para atraer a más personas que vivan
en el área, en lo que según el alcalde van a invertir 4 millones
de quetzales. Otro proyecto es el de convertir en calle peatonal el sector
al lado de la Casa de la Cultura y cerca de la Catedral, donde
hay un teatro al aire libre denominado Plazuela de la Marimba,
construido en la década de los años 1980
y al cual no se le ha dado el uso adecuado. Juárez y Barrientos coinciden
en que lo mejor es derribarlo.
Además el alcalde habla de convertir la antigua Brigada Militar, a 12
cuadras de la plaza central, en un centro intercultural de Quetzaltenango, donde
se ubicarían los museos y existiría un espacio para conciertos.
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Datos históricos
Quetzaltenango fue el centro de la lucha por establecer el
Estado de Los Altos.
- En el período
independiente, en octubre de 1825 los diputados Juan José Flores
Estrada, Laureano Nova y Manuel Montúfar y Coronado,
solicitaron a la Asamblea Constitucional que se le concediera
el título
de ciudad al pueblo de Quetzaltenango. Esta accedió por
medio del Decreto No. 63 de fecha 29 de octubre.
- El 2 de febrero
de 1838 se celebró un cabildo abierto
en esa ciudad con el propósito de formar, dentro
de la federación centroamericana el Sexto Estado
o Estado de Los Altos, compuesto por Quetzaltenango,
Totonicapán
y Sololá. Se invitó a Suchitepéquez
y Soconusco a unirse a ellos y se estableció un
gobierno provisional.
- Con beneplácito
de El Salvador y el apoyo de Francisco Morazán,
el Estado de Los Altos fue reconocido el 5 de junio de
1838 y corroborado el seis de agosto de ese año.
- En febrero de
1840 éste fue reincorporado a Guatemala,
por Rafael Carrera. El 2 de abril de ese año
fueron asesinados todos los miembros de la Municipalidad
de Quetzaltenango.
- El 15 de agosto
de 1848 se forma nuevamente el Estado de Los Altos, después
de la renuncia de Carrera. El 21 de octubre de ese año Mariano
Paredes vence a los altenses en combate.
- El 29 de enero
de 1849, Paredes y el general Agustín Guzmán
firman un convenio en que se da por terminada la separación
y el territorio es reincorporado a Guatemala. |
Quetzaltenango prehispánico
Hallazgo de osamentas y otros vestigios
en el parque Centroamérica
de Xela
La arqueóloga Ivonne Putzeys
investigó los vestigios encontrados durante los trabajos
de restauración en el parque central de Quetzaltenango.
¿Cómo se enteraron
del hallazgo?
Se comunicaron con
nosotros los de la asociación Pasemos
a Xela en Limpio. Como prioridad tenían ellos la remodelación
del piso del parque de Quetzaltenango porque se encontraba
en muy mal estado. Conocedores de que es un área histórica
habían visto la posibilidad de contratar un arqueólogo
para que hiciera un sondeo. Nos presentaron la propuesta, les
dije que se podía hacer en colaboración con Antropología.
¿Cuándo llegó a
hacer el estudio?
En el mes de julio del año 2004. Estuve cuatro días
investigando, fue la primera localización de los pisos.
Se encontraron dos pisos muy claros. Uno era de cuando estaba
el Parque de la Juventud, de baldosa, de granito, muy pulido
probablemente también del atrio de la catedral, data aproximadamente
de finales del siglo 19, principios del 20. El anterior era un
empedrado más rústico, puramente colonial, probablemente
del finales del siglo 18 y principios del 19. Los materiales
habían sido removidos, se rompieron con las distintas
introducciones del agua potable, drenajes. Eso lo alteró.
¿Qué otros vestigios arqueológicos había?
Aparte de los pisos, al seguir profundizando, la localización
de los entierros. Como no estaba programada la excavación
para esto, solamente se localizaron (encontraron doce, removió el
entierro No. 1, los demás siguen in situ).
¿Se ajustó al programa que tenía
la Municipalidad?
Teníamos que hacerlo. Ellos hicieron un espacio para apoyarnos
y subvencionaron en buena parte. Fue un proyecto de conjunto.
¿Qué tipo de
entierros son?
Son entierros directos, sin caja. Es posible que haya entierros
con caja pero en el área más cercana a la iglesia.
¿Cada osamenta estaba
separada o pudo ser un entierro masivo?
Hablamos de la posibilidad de que el terremoto de
1902 hizo estragos en la ciudad.
¿Cuánto tiempo le llevó la
segunda fase?
Diez días. Sólo tenía un auxiliar arqueólogo
y gente de la municipalidad.
¿Cuál es su conclusión?
El área de la plaza, en mi hipótesis, es que ha
sido desde la época prehispánica el área
de convergencia. Para mí una de las cosas más importantes
es que la gente sepa que están parados en una tierra histórica,
que lo que estamos viendo es la continuidad de algo que empezó hace
mucho tiempo.
¿Qué tan antigua
puede ser la plaza?
Yo calculo que lo menos unos mil quinientos años. Tendría
que profundizar más en otros puntos para tener otros fechamientos.
Tenemos cerámica más temprana en área no
lejana. Lo que tenemos que tener en cuenta que ha sido un área
muy impactada. |