Semanario de Prensa Libre • No. 82 • 29 de Enero de 2006    


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Joya de Occidente
Las 102 hectáreas que comprende el centro histórico de la ciudad de Quetzaltenango encierran parte de la historia y la vida de sus habitantes

Por Ingrid Roldán
Foto Carlos Sebastián

Si una ciudad puede contar una historia de siglos, esa es Quetzaltenango. Antes de que vinieran los españoles la región era habitada por los kiche’s y fue en las cercanías de la actual cabecera departamental donde se produjeron feroces batallas contra los conquistadores. Fue aquí también donde, después de la independencia de Centroamérica, se formó el Sexto Estado o Estado de Los Altos, que buscaba ser parte de la Federación.

En todo caso, desde tiempos coloniales, esta ciudad ha sido escenario de una intensa actividad económica, política y artística. Los elegantes edificios del centro histórico son testigos de una época de esplendor, hablan de acontecimientos que han quedado registrados en la memoria colectiva, aunque actualmente están ocupados por oficinas estatales y algunas empresas.

El Teatro Municipal de Quetzaltenango, construido en 1891 es uno de los edificios emblemáticos de la ciudad.

Toda la ciudad se mueve alrededor del área que es el corazón de la segunda metrópoli del país y, a lo mejor, de todo el Occidente de Guatemala.

El cronista Salvador de León Toledo cuenta que algunos de los hechos más importantes de Quetzaltenango han ocurrido en lo que hoy se conoce como el centro histórico y hace referencia a edificios como el Palacio Municipal, la Catedral (Iglesia del Espíritu Santo) y la Casa de la Cultura de Occidente.

Por ejemplo, la historia de este último inmueble es bastante sombría. En la época que gobernó Jorge Ubico, parte del edificio fue sede de la policía, específicamente donde hoy se ubica la biblioteca. “Esa área era un patio y allí estaba la policía; del otro lado era propiamente la prisión, donde está el mercado”, cuenta De León Toledo. “Allí hubo fusilamientos, torturas tremendas del lado de la penitenciería. Tenía sus celdas. Todavía al entrar a la Casa de la Cultura se pueden ver unos espacios muy bien marcados con piedras, pero hay una o dos celdas tal como eran”, agrega.

El lugar es lúgubre y húmedo. Se dice también que allí murieron unos ex funcionarios de Manuel Estrada Cabrera, quetzalteco que gobernó Guatemala de 1898 a 1920.
Entre 1956 y 1957, el gobierno decidió que los presos fueran trasladados a la Granja Penal Cantel y el edificio quedó vacío. Un grupo de escritores y artistas denominado Renacimiento, entre cuyos integrantes se encontraba Alberto Fuentes Castillo, se interesó en el inmueble. Fuentes llegó a ser alcalde y durante su gestión se fundó la Casa de la Cultura, el 15 de diciembre de 1960.

Piedras en el tiempo

En el interior del Pasaje Enríquez, frente al Parque Central, originalmente había tiendas. La familia de Mariano Enríquez Mérida fue comprando propiedades vecinas hasta que el terreno fue lo suficientemente grande para construir el hermoso pasaje que hoy tiene entre 14 y 19 propietarios.

La Casa Aparicio, donde actualmente se ubica la Gobernación Departamental, perteneció a los suegros de Justo Rufino Barrios. “Era la casa más espléndida que había en Quetzaltenango, un verdadero palacio”, dice De León Toledo. Los decorados fueron hechos por artistas italianos. Doña Francisca Aparicio, al enviudar de Barrios, conoció a un embajador de España que se casó con ella y la convirtió en la marquesa de Vista Bella. Ella se quedó a vivir en Europa, pero venía con frecuencia a Guatemala.

Después, unos alemanes compraron la casa. Más adelante fue sede de sindicatos y también de la Universidad de San Carlos, hasta su uso actual. “Nosotros creemos que allí debería haber un museo, toda esa casa es propia para eso, para cuestiones culturales”, enfatiza el cronista.

Un suceso que afectó a la ciudad fue el terremoto del 18 de abril de 1902 que destruyó varios edificios, a excepción de los que tienen elementos de piedra como el de la Casa de la Cultura y la Municipalidad. Esto provocó que muchos emigraran a un área cercana. Así se formó el barrio La Democracia, que en un inicio se llamó La Nueva Quetzaltenango.

El centro histórico actual

En 1997 se definió un plan maestro del centro histórico de la ciudad de Quetzaltenango con el propósito de trabajar en la recuperación y protección del patrimonio material comprendido en 102 hectáreas entre las que se ubican dos mil quinientas edificaciones, así como los barrios antiguos, unos siete templos católicos y otras áreas de interés general.

“En 1997 se hacen los verdaderos intentos para la protección, aunque en 1964 y en 1983 hubo varios intentos pero fueron muy esporádicos”, cuenta el arquitecto Otto René Juárez, director de la oficina del Centro Histórico.

Fue en ese año que la Agencia Española de Cooperación Internacional, la Municipalidad de Quetzaltenango y el Ministerio de Cultura y Deportes establecieron el convenio dentro del cual acordaron desarrollar el plan maestro.

Contrataron un equipo técnico y fundaron la oficina del Centro Histórico de la Ciudad de Quetzaltenango. Definieron los parámetros sobre lo que debían estudiar. El primer punto fue hacer un diagnóstico. Analizaron componentes históricos, urbanísticos, arquitectónicos y socioeconómicos. Establecieron un reglamento que aún no ha entrado en vigencia pues requiere de algunas enmiendas.

Como resultado del diagnóstico determinaron que muchos ciudadanos todavía viven en este sector que, además, es el más importante en asuntos administrativos y de comercio. “Esa función administrativa y de vivienda no va a cambiar, ahora, cómo lograr el equilibrio entre vivienda y comercio; no queremos agarrar los modelos de otros centros históricos que han desplazado a la gente que vive allí”, dice Juárez.

Según él, los habitantes están conscientes de lo que está pasando, pero una de las quejas del médico y escritor Carlos Humberto López Loarca, que siempre ha vivido en esta área, es que la implementación del plan de rescate del centro histórico se dio como una imposición: no hubo concienciación ni diálogo. “La percepción que tenemos es que es un lugar histórico que va más allá de un cuadro delimitado”, enfatiza. López recuerda que cuando era niño, el centro era un lugar de calles empedradas. “La convivencia con el vecino era posible”, afirma. Además siente que la incidencia de la delincuencia ha crecido a partir del año dos mil. Para él, un rescate debería ser un proyecto integral y no sólo decorativo.

Con respecto a los trabajos de remodelación que se hicieron en el parque Centro América en el año 2004, durante los cuales se descubrieron unas osamentas antiguas, López Loarca opina que debió aprovecharse la ocasión para generar un diálogo e investigación sobre la historia de la ciudad y sus orígenes.

Tanto el director de la oficina del Centro Histórico de Quetzaltenango como el alcalde municipal Jorge Rolando Barrientos afirman que dieron aviso del hallazgo al Instituto de Antropología e Historia, éste hizo estudios en el área, pero después continuaron con los trabajos.

Ahora, ambos funcionarios hablan de los proyectos planteados para el futuro cercano. Uno es el de construir apartamentos para atraer a más personas que vivan en el área, en lo que según el alcalde van a invertir 4 millones de quetzales.

Otro proyecto es el de convertir en calle peatonal el sector al lado de la Casa de la Cultura y cerca de la Catedral, donde hay un teatro al aire libre denominado Plazuela de la Marimba, construido en la década de los años 1980 y al cual no se le ha dado el uso adecuado. Juárez y Barrientos coinciden en que lo mejor es derribarlo.

Además el alcalde habla de convertir la antigua Brigada Militar, a 12 cuadras de la plaza central, en un centro intercultural de Quetzaltenango, donde se ubicarían los museos y existiría un espacio para conciertos.

Datos históricos
Quetzaltenango fue el centro de la lucha por establecer el Estado de Los Altos.

- En el período independiente, en octubre de 1825 los diputados Juan José Flores Estrada, Laureano Nova y Manuel Montúfar y Coronado, solicitaron a la Asamblea Constitucional que se le concediera el título de ciudad al pueblo de Quetzaltenango. Esta accedió por medio del Decreto No. 63 de fecha 29 de octubre.

- El 2 de febrero de 1838 se celebró un cabildo abierto en esa ciudad con el propósito de formar, dentro de la federación centroamericana el Sexto Estado o Estado de Los Altos, compuesto por Quetzaltenango, Totonicapán y Sololá. Se invitó a Suchitepéquez y Soconusco a unirse a ellos y se estableció un gobierno provisional.

- Con beneplácito de El Salvador y el apoyo de Francisco Morazán, el Estado de Los Altos fue reconocido el 5 de junio de 1838 y corroborado el seis de agosto de ese año.

- En febrero de 1840 éste fue reincorporado a Guatemala, por Rafael Carrera. El 2 de abril de ese año fueron asesinados todos los miembros de la Municipalidad de Quetzaltenango.

- El 15 de agosto de 1848 se forma nuevamente el Estado de Los Altos, después de la renuncia de Carrera. El 21 de octubre de ese año Mariano Paredes vence a los altenses en combate.

- El 29 de enero de 1849, Paredes y el general Agustín Guzmán firman un convenio en que se da por terminada la separación y el territorio es reincorporado a Guatemala.

 

Quetzaltenango prehispánico
Hallazgo de osamentas y otros vestigios en el parque Centroamérica de Xela

La arqueóloga Ivonne Putzeys investigó los vestigios encontrados durante los trabajos de restauración en el parque central de Quetzaltenango.

¿Cómo se enteraron del hallazgo?

Se comunicaron con nosotros los de la asociación Pasemos a Xela en Limpio. Como prioridad tenían ellos la remodelación del piso del parque de Quetzaltenango porque se encontraba en muy mal estado. Conocedores de que es un área histórica habían visto la posibilidad de contratar un arqueólogo para que hiciera un sondeo. Nos presentaron la propuesta, les dije que se podía hacer en colaboración con Antropología.

¿Cuándo llegó a hacer el estudio?

En el mes de julio del año 2004. Estuve cuatro días investigando, fue la primera localización de los pisos. Se encontraron dos pisos muy claros. Uno era de cuando estaba el Parque de la Juventud, de baldosa, de granito, muy pulido probablemente también del atrio de la catedral, data aproximadamente de finales del siglo 19, principios del 20. El anterior era un empedrado más rústico, puramente colonial, probablemente del finales del siglo 18 y principios del 19. Los materiales habían sido removidos, se rompieron con las distintas introducciones del agua potable, drenajes. Eso lo alteró.

¿Qué otros vestigios arqueológicos había?

Aparte de los pisos, al seguir profundizando, la localización de los entierros. Como no estaba programada la excavación para esto, solamente se localizaron (encontraron doce, removió el entierro No. 1, los demás siguen in situ).

¿Se ajustó al programa que tenía la Municipalidad?

Teníamos que hacerlo. Ellos hicieron un espacio para apoyarnos y subvencionaron en buena parte. Fue un proyecto de conjunto.

¿Qué tipo de entierros son?

Son entierros directos, sin caja. Es posible que haya entierros con caja pero en el área más cercana a la iglesia.

¿Cada osamenta estaba separada o pudo ser un entierro masivo?

Hablamos de la posibilidad de que el terremoto de 1902 hizo estragos en la ciudad.

¿Cuánto tiempo le llevó la segunda fase?

Diez días. Sólo tenía un auxiliar arqueólogo y gente de la municipalidad.

¿Cuál es su conclusión?

El área de la plaza, en mi hipótesis, es que ha sido desde la época prehispánica el área de convergencia. Para mí una de las cosas más importantes es que la gente sepa que están parados en una tierra histórica, que lo que estamos viendo es la continuidad de algo que empezó hace mucho tiempo.

¿Qué tan antigua puede ser la plaza?

Yo calculo que lo menos unos mil quinientos años. Tendría que profundizar más en otros puntos para tener otros fechamientos. Tenemos cerámica más temprana en área no lejana. Lo que tenemos que tener en cuenta que ha sido un área muy impactada.

 
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