Semanario de Prensa Libre • No. 82 • 29 de Enero de 2006    


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D historia

Infantes de 225 años
El centro educativo privado más antiguo de la ciudad surgió como semillero para vocaciones religiosas.

Por Julieta Sandoval
Foto Carlos Sebastián

Habían transcurrido cinco años del traslado de la capital de Guatemala al Valle de la Ermita, cuando el 10 de junio de 1781, Cayetano Francos y Monroy, el cuarto arzobispo del país, funda el Colegio San José de los Infantes.

El centro educativo abrió sus puertas en una sección del palacio Arzobispal, frente a la Plaza Mayor, cuando ni siquiera se había construido la actual Catedral. El historiador Celso Lara señala que empezó como una escuela de primeras letras para la educación de la gente criolla de la ciudad, consagrada a la protección de José de Calasanz, un santo del siglo 16 que desde su juventud se trazó la meta de llegar a ser un religioso, pese a la oposición de su padre, que deseaba que fuera militar.

Estudiantes del Colegio San José de los Infantes en las actuales instalaciones en la Colonia El Rosario, Mixco.

A partir de 1790, el plantel se convierte en un colegio de letras y a finales del siglo 18 se nombra San José de los Infantes, en honor al padre adoptivo de Jesucristo. Raúl Hernández Chacón, actual director de la institución, dice que el colegio nació en un primer momento para quienes no tenían espacio de estudio, pero al pasar el tiempo se convirtió en un lugar de elite, a donde sólo los hijos de familias privilegiadas podían acceder. Esto cambió con los años, en la actualidad un 70 por ciento de su población estudiantil es de clase media o media-baja.

El colegio de la Iglesia

El Infantes fue creado para servir de una forma directa a la Catedral a través de los “seises”. Tal expresión surgió porque fueron seis los primeros alumnos que entraron a las aulas y que eran los acólitos para servir en la eucaristía y en el coro, explica Hernández Chacón.

Esto fue visto como un semillero para la vocación sacerdotal, lo cual de hecho se logró, pues a través de sus 225 años han salido del plantel varios sacerdotes y obispos. Por ejemplo, el cardenal Rodolfo Quezada Toruño es un ex alumno del Infantes.

El historiador cuenta que además de la enseñanza se daba la posibilidad de que los estudiantes formaran parte de la escuela cantorum de la Catedral, es decir el coro, el cual era fundamental en aquella época en donde, por lo regular, el instrumento vocal acompañaba la mayor parte de los oficios religiosos. El colegio aún sigue formando parte de la iglesia Católica, por ser el único que depende de la Arquidiócesis y le rinde cuentas al arzobispo, quien posee la personalidad jurídica y designa al director del establecimiento.

Toda una época

Uno de los métodos de enseñanza que el Infantes puso en práctica fue el lancasteriano, creado en Inglaterra y que consistía en que los alumnos más aventajados servían de monitores o ayuda para quienes se les dificultaba el aprendizaje.

De esta manera, el colegio adscrito a la Catedral fue modelo a seguir por las instituciones educativas hasta 1832 cuando se empezaron a fundar otros colegios, debido a la reforma educativa hecha por Mariano Gálvez, agrega el historiador.

De acuerdo al ritmo de la vida del país, los sistemas de enseñanza fueron variando. En la época de la represión el colegio mantuvo una pedagogía memorística tradicional, sin embargo actualmente se da una mayor participación del alumno al desarrollar mejor sus habilidades y destrezas. Hace tres años empezó la educación personalizada en preprimaria y primaria, en la cual el maestro se convierte en un facilitador y el niño es quien descubre los conocimientos.

Dato curioso

Durante una etapa de su existencia, el colegio de Infantes estuvo a cargo de los hermanos Maristas, quienes deciden trasladarlo a la zona 5, lo cual no fue aceptado por monseñor Mariano Rosell y Arellano. Entonces los Maristas crean el Liceo Guatemala, que también subsiste hasta la actualidad. Posterior a ello, la dirección vuelve a los sacerdotes de la Catedral, aunque desde hace tres años los directores son laicos y no religiosos.

Actividades
Para celebrar los 225 años.

- Un día importante es el de San José, el colegio está bajo la protección de este patriarca quien es el protector universal de la iglesia Católica. Por eso lleva su nombre. Por ello el 19 de marzo se celebra una eucaristía y una procesión alrededor de la Plaza Central.

- Por tener una gran trayectoria, a partir de este año se imparte la cátedra de la historia del colegio a cargo de los ex alumnos. Además se hará un libro en donde se recopilen los anales de San José de los Infantes.

- Una presentación de bandas escolares. La del Infantes es la más antigua, tiene 50 años y de ella surgieron las demás.

- Concierto de la marimba del colegio y el concierto de la banda marcial. Actividades deportivos en diversas ramas. Declamación y oratoria.

El colegio se vio obligado a dejar sus instalaciones bicentenarias de la Catedral, pues la población estudiantil creció, de los seis primeros alumnos hasta un promedio de 1 mil 500, que ahora disfrutan del campus ubicado en la colonia El Rosario, Mixco.

 

Infantes Marista
De un colegio surge otro, también religioso.

El general Jorge Ubico, presidente de Guatemala (1931-1937), autoriza la entrada de algunas órdenes religiosas docentes que estuvo vedada desde el triunfo de la revolución liberal de 1871.

Por ello los Hermanos Maristas estuvieron a cargo del Colegio Infantes por 23 años (1932-1955).

Durante esta época a las promociones de alumnos que egresaban como bachilleres se les conocía como del Colegio de Infantes Maristas. En total fueron 18 promociones.

En 1955, el último año que el Infantes estuvo a cargo de los maristas, los alumnos de los dos últimos años de estudios debían integrar el Batallón de Reservas Castrenses. Fue una orden del gobierno para todos los estudiantes de los centros de estudios del nivel secundario, “incluyendo el Instituto Central para Varones, Escuela Normal y otros”, indica el Libro Dorado Colegio de Infantes Marista, editado en conmemoración de los 50 años de aquella promoción.

Alumnos en la historia

El actual director del colegio dice que hasta ahora han encontrado alumnos que han influido en la historia de Guatemala, como: Ricardo Bressani, nutricionista, creador de la Incaparina y del Vitacereal; Rafael Arévalo Martínez, literato, autor de obras como El hombre que parecía caballo, Ecce Pericles y otras; Mariano Gálvez, jefe del Estado de Guatemala, que estableció un sistema de educación pública, gratuita y laica, pero que también tuvo pugnas con la iglesia, fue egresado del Infantes.

El historiador Celso Lara refiere que fueron alumnos el músico Daniel Gaitán y el poeta Manuel José Arce.

Entre los alumnos de la última promoción Infantes Marista estuvieron los políticos Fernando José Andrade Diaz Durán y Eduardo Meyer Maldonado, así como el filatelista Jorge Baca Camacho.

 
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