Infantes de 225 años
El centro educativo privado más antiguo de la ciudad surgió como
semillero para vocaciones religiosas.
Por Julieta Sandoval
Foto Carlos Sebastián
Habían transcurrido cinco años del traslado de la
capital de Guatemala al Valle de la Ermita, cuando el 10 de junio
de 1781, Cayetano Francos y Monroy, el cuarto arzobispo del país,
funda el Colegio San José de los Infantes.
El centro educativo abrió sus puertas en una sección del palacio
Arzobispal, frente a la Plaza Mayor, cuando ni siquiera se había construido
la actual Catedral. El historiador Celso Lara señala que empezó como
una escuela de primeras letras para la educación de la gente criolla de
la ciudad, consagrada a la protección de José de Calasanz, un santo
del siglo 16 que desde su juventud se trazó la meta de llegar a ser un
religioso, pese a la oposición de su padre, que deseaba que fuera militar.

Estudiantes del Colegio San José de
los Infantes en las actuales instalaciones en la Colonia
El Rosario, Mixco. |
A partir de 1790, el plantel se convierte en un
colegio de letras y a finales del siglo 18 se nombra San José de los Infantes, en honor al padre adoptivo
de Jesucristo. Raúl Hernández Chacón, actual director de
la institución, dice que el colegio nació en un primer momento
para quienes no tenían espacio de estudio, pero al pasar el tiempo se
convirtió en un lugar de elite, a donde sólo los hijos de familias
privilegiadas podían acceder. Esto cambió con los años,
en la actualidad un 70 por ciento de su población estudiantil es de clase
media o media-baja. El colegio de la Iglesia
El Infantes fue creado para servir de una forma directa a la Catedral
a través
de los “seises”. Tal expresión surgió porque fueron
seis los primeros alumnos que entraron a las aulas y que eran los acólitos
para servir en la eucaristía y en el coro, explica Hernández Chacón.
Esto fue visto como un semillero para la vocación sacerdotal, lo cual
de hecho se logró, pues a través de sus 225 años han salido
del plantel varios sacerdotes y obispos. Por ejemplo, el cardenal Rodolfo Quezada
Toruño es un ex alumno del Infantes.
El historiador cuenta que además de la enseñanza se daba la posibilidad
de que los estudiantes formaran parte de la escuela cantorum de la Catedral,
es decir el coro, el cual era fundamental en aquella época en donde, por
lo regular, el instrumento vocal acompañaba la mayor parte de los oficios
religiosos. El colegio aún sigue formando parte de la iglesia Católica,
por ser el único que depende de la Arquidiócesis y le rinde cuentas
al arzobispo, quien posee la personalidad jurídica y designa al director
del establecimiento.
Toda una época
Uno de los métodos de enseñanza que el Infantes puso en práctica
fue el lancasteriano, creado en Inglaterra y que consistía en que los
alumnos más aventajados servían de monitores o ayuda para quienes
se les dificultaba el aprendizaje.
De esta manera, el colegio adscrito a la Catedral fue modelo a
seguir por las instituciones educativas hasta 1832 cuando se
empezaron a fundar otros colegios, debido a la reforma educativa
hecha por Mariano Gálvez, agrega el historiador.
De acuerdo al ritmo de la vida del país, los sistemas de enseñanza
fueron variando. En la época de la represión el colegio mantuvo
una pedagogía memorística tradicional, sin embargo actualmente
se da una mayor participación del alumno al desarrollar mejor sus habilidades
y destrezas. Hace tres años empezó la educación personalizada
en preprimaria y primaria, en la cual el maestro se convierte en un facilitador
y el niño es quien descubre los conocimientos.
Dato curioso Durante una etapa de su existencia, el colegio de Infantes estuvo
a cargo de los hermanos Maristas, quienes deciden trasladarlo a
la zona 5, lo cual no fue aceptado por monseñor Mariano Rosell y Arellano. Entonces los Maristas
crean el Liceo Guatemala, que también subsiste hasta la actualidad. Posterior
a ello, la dirección vuelve a los sacerdotes de la Catedral, aunque desde
hace tres años los directores son laicos y no religiosos.
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Actividades
Para celebrar los 225 años.
- Un día importante es el de
San José, el colegio está bajo la protección
de este patriarca quien es el protector universal de la
iglesia Católica. Por eso lleva su nombre. Por ello
el 19 de marzo se celebra una eucaristía y una procesión
alrededor de la Plaza Central.
- Por tener una gran trayectoria, a
partir de este año se imparte la cátedra
de la historia del colegio a cargo de los ex alumnos. Además
se hará un libro en donde se recopilen los anales
de San José de los Infantes.
- Una presentación de bandas
escolares. La del Infantes es la más antigua, tiene
50 años y de ella surgieron las demás.
- Concierto de la marimba del colegio
y el concierto de la banda marcial. Actividades deportivos
en diversas ramas. Declamación y oratoria. |
El colegio se vio obligado a dejar
sus instalaciones bicentenarias de la Catedral, pues la población
estudiantil creció, de los seis primeros alumnos
hasta un promedio de 1 mil 500, que ahora disfrutan del campus ubicado en la
colonia El Rosario, Mixco.
Infantes Marista
De un colegio surge
otro, también religioso.
El general Jorge Ubico, presidente de Guatemala
(1931-1937), autoriza la entrada de algunas órdenes religiosas
docentes que estuvo vedada desde el triunfo de la revolución
liberal de 1871.
Por ello los Hermanos Maristas estuvieron a cargo del Colegio Infantes
por 23 años (1932-1955).
Durante esta época a las promociones de alumnos que egresaban
como bachilleres se les conocía como del Colegio de Infantes
Maristas. En total fueron 18 promociones.
En 1955, el último año que el Infantes estuvo a cargo
de los maristas, los alumnos de los dos últimos años
de estudios debían integrar el Batallón de Reservas
Castrenses. Fue una orden del gobierno para todos los estudiantes
de los centros de estudios del nivel secundario, “incluyendo
el Instituto Central para Varones, Escuela Normal y otros”,
indica el Libro Dorado Colegio de Infantes Marista, editado en
conmemoración de los 50 años de aquella promoción. Alumnos en la historia
El actual director del colegio dice que hasta ahora han encontrado
alumnos que han influido en la historia de Guatemala, como: Ricardo
Bressani, nutricionista, creador de la Incaparina y del Vitacereal;
Rafael Arévalo Martínez, literato, autor de obras
como El hombre que parecía caballo, Ecce Pericles y otras;
Mariano Gálvez, jefe del Estado de Guatemala, que estableció un
sistema de educación pública, gratuita y laica, pero
que también tuvo pugnas con la iglesia, fue egresado del
Infantes.
El historiador Celso Lara refiere que fueron alumnos el músico
Daniel Gaitán y el poeta Manuel José Arce.
Entre los alumnos de la última
promoción Infantes
Marista estuvieron los políticos Fernando José Andrade
Diaz Durán y Eduardo Meyer Maldonado, así como el
filatelista Jorge Baca Camacho. |