Médicos peludos
Los dueños de mascotas pueden convertirse en voluntarios para
terapia asistida con animales.
Por Gustavo Adolfo Montenegro
Algo tienen en común la hora de visita del de Oncología
Pediátrica y el Centros de Detención Juvenil de San
José Pinula: que han sido escenario para la llegada de unos
extraños visitantes que despiertan la inmediata simpatía
de los niños hospitalizados o los jóvenes reclusos:
los perros adiestrados como mascotas terapéuticas, una forma
de servicio social que genera un favorable impacto emocional y,
eventualmente, físico en la persona que recibe la visita.
Desde hace una década, el veterinario Hugo Ruano se ha dedicado a realizar
visitas de este tipo a pacientes en hospitales, así como a los ancianos
residentes en asilos.

La interacción entre pacientes
y perros redunda en una mejora de la salud emocional y
física. |
“Investigaciones realizadas
en Estados Unidos y Canadá han demostrado que los pacientes
reciben un beneficio en su salud, tienen mejor calidad de vida,
fortalecen su salud mental, pero lamentablemente son aún
muy pocas las personas que hacen este voluntariado”, afirma.
“Incluso quienes no están en hospitales, pero padecen
alguna enfermedad crónica o bien sufren de depresión
pueden aprender a tener una terapia de 24 horas con el perro o
el gato que tienen en casa”, agrega.
Para tal efecto, Ruano ofrece una capacitación gratuita,
tanto para quien desea que su perro le sirva de terapia como para
quien quiera involucrarse en las visitas a hospitales. “Debe
ser un perro tranquilo, que no sea agresivo. No importa el tamaño
ni si es o no de raza”, añade.
Si alguien no tiene mascota propia
también puede concertar
una cita para visitar, gratuitamente, a alguno de los perros
de terapia ya registrados. “Los animales agradecen el cariño
que se les da ofreciendo ellos una mejor salud y un rato alegre”,
concluye el veterinario. Más información en los
teléfonos
(502) 2485-1031 y (502) 5567-0095.
Terapia asistida
En la década de 1970 se empezó a experimentar, en
Estados Unidos, con el uso de mascotas como recurso terapéutico.
El trabajo se dirigió especialmente
con ancianos y enfermos terminales. Los resultados fueron sorprendentes,
por lo cual dicha práctica se incrementó.
Actualmente
existen varias instituciones que agrupan a los dueños de
mascotas de terapia. Por ejemplo, Therapy Dogs International tiene
registrados a más
de 14 mil perros y 11 mil propietarios que realizan visitas periódicas
a hospitales, asilos, cárceles. En Guatemala se trata de fomentar esta
actividad. |