Formas de dividir el tiempo
El sistema del tiempo en el mundo actual se rige por el calendario
gregoriano, pero las culturas ancestrales crearon sus propias formas
de dividir los períodos en que vivían.
Por Julieta Sandoval
Uno de los más complejos
Los mayas eran grandes astrólogos y su observación
de los astros los llevó a construir calendarios solares
y lunares con una precisión asombrosa. Calcularon el tiempo
que invierte la Tierra en dar la vuelta al Sol, con solo una milésima
de punto decimal de diferencia en relación con los cálculos
de la ciencia actual.
- Sus calendarios eran de acuerdo al tiempo de la
Tierra le daba vuelta al Sol o la Luna a la Tierra. Salvador
Pacach Ramírez, coordinador de estudios culturales de la Academia de Lenguas
Mayas, explica que se registran tres calendarios en esa cultura.
- El lunar, con 260 días. Son 20 meses,
cada uno tiene su nahualt, con 13 días por mes. Este calendario
es llamado ceremonial sagrado y es lunar. Para el pueblo maya
tiene un significado especial, en su psicología hay 260
personalidades.
- Los nahules del calendario no siempre son animales, pueden ser fenómenos como trueno, viento, o pueden ser cosas: caña, semilla.
- El último día de este año se le llama wuqub
tz’i’, y el primero del siguiente es wajxajqid b’tz’,
que es el fin y el principio, lo cual sirve para desarrollar
el nahualt de la persona.
- El solar tenía función agrícola o civil,
con una duración de 365 días. Aunque este calendario
llega a 360, hay un periodo que se llama wuayeb’, son cinco
días de reflexión a la madre naturaleza.
- El de la cuenta larga es la relación de los mayas en un
línea de tiempo en glifos.
El más antiguo
El calendario lunar chino es el registro cronológico más
antiguo de la historia, data del año 2637 a. C., cuando
el emperador Huang Ti introdujo el primer ciclo de este zodiaco.
Un ciclo completo dura 60 años, y está compuesto
por cinco ciclos simples de 12 años cada uno correspondiente
a un animal.
- Según la leyenda, Buda quiso reunir a todos los animales
antes de abandonar la Tierra. Tan sólo 12 fueron a despedirse.
Primero llegó la rata, luego el buey, el tigre, el gato,
el dragón, la serpiente, el caballo, la oveja, el mono,
el gallo, el perro, y finalmente el cerdo. En agradecimiento, Buda
decidió poner a cada año el nombre de un animal,
de tal manera que las personas que nacieron en ese período
heredarían sus características correspondientes.
- Los meses están divididos en dos partes, que se cuentan
por el tiempo que tarda el sol en avanzar desde el principio a
la mitad de cada signo zodiacal, y desde aquí al final.
- El mes lunar lo dividen en tres “semanas” de 10 días
cada una. Los días 1, 11 y 21 son considerados días
especialmente faustos. El día chino empieza a medianoche
y está dividido en 12 partes llamadas schi. Cada schi
consta de 8 ko, es decir de 8 cuartos de hora (dos horas); y
cada ko tiene 15 feu o minutos.
- El año pasado fue el del gallo, este es el del perro y
el 2007 el del cerdo. Cada uno tiene una celebración especial
en el pueblo chino.
Calendario que nos rige
En 1582 el mundo empieza a guiarse por el calendario Gregoriano
hasta la fecha. Ugo Buocompagni, jurista eclesiástico,
elegido Papa en 1572 bajo el nombre de Gregorio XIII, fue su
impulsor. Formó la Comisión del Calendario integrada
por Cristóbal Clavio y Luis Lilio, grandes astrónomo
y matemáticos de la época.
- El 14 de septiembre de 1580 fue aprobada la reforma,
y puesta en marcha en octubre de 1582. Entre las reformas hechas
están:
la exclusión de 10 días, por lo que el 5 de octubre
se contó como 15 de octubre. Fue corregida la duración
del año solar, estableciéndose en 365 días,
5 horas, 49 minutos y 12 segundos. Intercala un año bisciesto
cada cuatro años.
- El año empieza el 1 de enero. Trataron de hacer coincidir
el origen de este calendario con el nacimiento de Jesús.
Toma elementos del calendario romano y juliano (anteriores)
como nombres de los meses.
- El calendario gregoriano no empezó a
ser usado en todo el mundo al mismo tiempo, las regiones católicas
fueron las primeras en regirse por él. El resto tardó en
aceptarlo. Los últimos países en aceptarlo
fueron Rusia en 1918, Grecia en 1924 y Turquía en
1927.
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