A propósito
Un reto para dos
Numerosas afirmaciones se han hecho sobre el matrimonio,
pero quizá una de las más sencillas y que sintetiza
en una palabra ese acontecimiento es aquella que afirma que es
una aventura. Algo que podría ser falso o verdadero, dependiendo
de los niveles de preparación con los cuales cada quien
afronte ese compromiso.
En medios como el nuestro, esto puede adquirir mayor sentido, si se considera
que para enfrentar ese hecho existe muy poca preparación y escasa reflexión,
en términos generales, para una serie de desafíos que la pareja
deberá sortear.
Esto no tendría mayor novedad,
sino se considerara el hecho de que en Guatemala un alto índice
de casamientos o uniones de hecho se producen a una edad muy temprana,
entre 15 y 19 años de edad, algo que podría
otorgarle mayor respaldo a la afirmación inicial, pues resulta difícil
comprender que a tan corta edad y, en muchos casos, con escasa educación
se pueda llevar a feliz término una empresa de tal naturaleza.
Los datos
de casamientos o de uniones de hecho registran números
bastante cercanos entre sí y, para poner un ejemplo de los
más representativos, puede verse que hasta el 2002, en Huehuetenango,
había 121,734 uniones de hecho y 174,734 casados, cifras
que de alguna manera le asignan al matrimonio un valor parecido
a la simple unión.
Tampoco tendría nada de malo el hecho de que en el país
los matrimonios y las uniones de hecho caminen de la mano, a no
ser que, según estimaciones de los sicólogos, este
tipo de relaciones tienden a crear vínculos muy débiles
entre la pareja, y por consiguiente con mínimos o nulos
proyectos de vida.
Pero a la edad tan temprana en que se casan o se unen muchos
guatemaltecos, también hay que sumar dos ingredientes típicos de
nuestra cultura, el machismo y la infidelidad, que constituyen
las principales causas de separación entre las parejas y
que pueden convertir el inicio de una relación de pareja
en algo más que una aventura.
Gustavo Montenegro consultó estadísticas
y a expertos para plasmar un retrato del matrimonio guatemalteco. |