Luz en botellas
Visto con ojos creativos un envase vacío es un elemento de decoración
Por Julieta Sandoval
Foto Carlos Sebastián
Las simples botellas de vidrio o plástico
que puede ver o usar todos los días, sin importar cual sea
su contenido, dan origen a diseños modernos y especiales
que iluminan el rincón más apreciado de un hogar
o lugar de trabajo.
Esas botellas que nadie quiere y que parecen inservibles
fueron vistas de forma diferente por Pedro Díaz y Andrés
del Valle, creadores de lámparas con material reciclable.
Quienes pensaron en darles formas y usos diferentes. Empezaron
con este trabajo en 2005, sin dejar sus respectivas profesiones,
Díaz es director de arte de cine y televisión y Del
Valle, ingeniero industrial y catedrático universitario.
Reutilizar material
“Reutilización de materiales” es la palabra
clave de estos diseñadores, quienes buscan los componentes
de sus creaciones en los lugares menos pensados como el basurero. “Acá surgen
ideas especiales al ver los objetos que tiran las personas, muchos
pueden volverse a utilizar no para el fin que fueron elaborados,
como una rejilla de alcantarilla la usamos de base para una lámpara,
así como botellas fuera de lo común”, explica
Díaz.
Hay recipientes que deben proceder de la fábrica de forma
directa, sin haber guardado algún líquido adentro,
como las botellas plásticas o de alcohol, las cuales compran
en mayor número.
Los diseñadores venden su creatividad y no los materiales usados, ya que
cualquiera puede tenerlos, por ser comunes y de uso frecuente.
Las lámparas son elaboradas de forma manual, por eso aunque de un diseño
existan 10 copias (que es lo máximo que se hacen) ninguna es igual, “cada
una tiene algo especial”, dicen. Utilizan más de dos horas en cada
creación según el tamaño de la obra.
Las lámparas colgantes surgen al unir varias botellas, de acuerdo al diseño
pre establecido. Cada botella es tapada con un corcho de donde pende el alambre
que las ata. Los bombillos le dan el toque final, dependiendo del color de éstos
así será la iluminación que proyecten. “Las de vidrio
dan una tonalidad especial si la luz es verde, roja o blanca”, agregan
los artistas.
Una lámpara de plástico puede tener de 30 a 50 botellas; sin embargo,
ya hicieron una especial con 300. Las de vidrio agrupan entre 24 a 30, pero siempre
dependerá del tamaño de las botellas para aumentar o disminuir
su número.
Díaz y Del Valle comentan que sus diseños han tenido buena acogida
entre los guatemaltecos, pese a la actitud tradicionalista que aún predomina
en muchos. Las tendencias están cambiando, ahora buscan cosas modernas
e innovadoras. “Por eso proponemos diseños cómodos, relajados
y prácticos. Queremos que las personas se sientan así, no es pasividad
sino en tranquilidad”, aseguran. De ahí surge el nombre de la firma
con la que se conoce a las lámparas en las tiendas Relax Design, la cual
se extiende también a muebles.
Aunque Díaz y Del Valle son nuevos como diseñadores ya tuvieron
a su cargo la decoración de un negocio en Cuatro Grados Norte y sus creaciones
se venden en algunas tiendas. También tienen previsto hacer en los próximos
meses una exposición para dar a conocer una nueva línea de diseño,
la cual se llamará Al natural, porque utilizarán fotografías
de piel de animales para hacer las pantallas de las lámparas. |