Semanario de Prensa Libre • No. 85 • 19 de Febrero de 2006    


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D arte

Luz en botellas
Visto con ojos creativos un envase vacío es un elemento de decoración

Por Julieta Sandoval
Foto Carlos Sebastián

Las simples botellas de vidrio o plástico que puede ver o usar todos los días, sin importar cual sea su contenido, dan origen a diseños modernos y especiales que iluminan el rincón más apreciado de un hogar o lugar de trabajo.

Esas botellas que nadie quiere y que parecen inservibles fueron vistas de forma diferente por Pedro Díaz y Andrés del Valle, creadores de lámparas con material reciclable. Quienes pensaron en darles formas y usos diferentes. Empezaron con este trabajo en 2005, sin dejar sus respectivas profesiones, Díaz es director de arte de cine y televisión y Del Valle, ingeniero industrial y catedrático universitario.

Reutilizar material

“Reutilización de materiales” es la palabra clave de estos diseñadores, quienes buscan los componentes de sus creaciones en los lugares menos pensados como el basurero. “Acá surgen ideas especiales al ver los objetos que tiran las personas, muchos pueden volverse a utilizar no para el fin que fueron elaborados, como una rejilla de alcantarilla la usamos de base para una lámpara, así como botellas fuera de lo común”, explica Díaz.

Hay recipientes que deben proceder de la fábrica de forma directa, sin haber guardado algún líquido adentro, como las botellas plásticas o de alcohol, las cuales compran en mayor número.

Los diseñadores venden su creatividad y no los materiales usados, ya que cualquiera puede tenerlos, por ser comunes y de uso frecuente.

Las lámparas son elaboradas de forma manual, por eso aunque de un diseño existan 10 copias (que es lo máximo que se hacen) ninguna es igual, “cada una tiene algo especial”, dicen. Utilizan más de dos horas en cada creación según el tamaño de la obra.

Las lámparas colgantes surgen al unir varias botellas, de acuerdo al diseño pre establecido. Cada botella es tapada con un corcho de donde pende el alambre que las ata. Los bombillos le dan el toque final, dependiendo del color de éstos así será la iluminación que proyecten. “Las de vidrio dan una tonalidad especial si la luz es verde, roja o blanca”, agregan los artistas.

Una lámpara de plástico puede tener de 30 a 50 botellas; sin embargo, ya hicieron una especial con 300. Las de vidrio agrupan entre 24 a 30, pero siempre dependerá del tamaño de las botellas para aumentar o disminuir su número.

Díaz y Del Valle comentan que sus diseños han tenido buena acogida entre los guatemaltecos, pese a la actitud tradicionalista que aún predomina en muchos. Las tendencias están cambiando, ahora buscan cosas modernas e innovadoras. “Por eso proponemos diseños cómodos, relajados y prácticos. Queremos que las personas se sientan así, no es pasividad sino en tranquilidad”, aseguran. De ahí surge el nombre de la firma con la que se conoce a las lámparas en las tiendas Relax Design, la cual se extiende también a muebles.

Aunque Díaz y Del Valle son nuevos como diseñadores ya tuvieron a su cargo la decoración de un negocio en Cuatro Grados Norte y sus creaciones se venden en algunas tiendas. También tienen previsto hacer en los próximos meses una exposición para dar a conocer una nueva línea de diseño, la cual se llamará Al natural, porque utilizarán fotografías de piel de animales para hacer las pantallas de las lámparas.

 
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