Semanario de Prensa Libre • No. 107 • 23 de Julio de 2006

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Cartas

Fichas de finca

Con mucho interés he leído el reportaje sobre las monedas que se acuñaban en las fincas. Disiento del concepto del historiador que se refiere a este mecanismo como un ciclo completo de explotación en contra del trabajador. Yo no soy historiador, pero he vivido en el ambiente de la caficultura toda mi vida, con mi familia por varias generaciones. La realidad es que no existía un modo de pagar a los trabajadores, y de alguna manera se encontró la forma de suplir la necesidad de moneda fraccionaria.

La razón por la cual estas monedas se cambiaban en una tienda de la finca es porque en ninguna otra parte tenían validez legal, incluso el mismo Gobierno con mecanismos legales iba cerrando los espacios a la vez que empezaba a
proporcionar moneda fraccionaria. Los propietarios de las tiendas en cada finca recibían las monedas y las cambiaban con el propietario de la finca, quien les restituía el valor de todas las monedas por medio de efectivo en billetes o cheque, y con esos fondos ya viajaba a la capital a comprar sus productos para volver a revenderlos en su tienda. Un viaje a la capital se tardaba hasta 4 días en vehículo de doble transmisión y con el lodo hasta las orejas. El propietario de la tienda remuneraba su viaje y los riesgos de distinta forma. Esta operación en términos de economía libre es legítima, y para probarlo voy a contarles que hasta 1985 los pagos de planillas se realizaban en efectivo. Los constantes asaltos por parte de la guerrilla izquierdista, hicieron utilizar vehículos blindados y aeronaves para transportar los fondos.

Esta operación resultaba sumamente onerosa. Para solucionar el inconveniente y con la apertura de agencias bancarias en el interior del país, se comenzó a hacer los pagos de planillas por medio de. cheques emitidos con una computadora, y nuevamente resurgieron las tiendas en las fincas donde el propietario recibía los cheques a cambio de productos dando vuelto en. efectivo, para posteriormente depositarlos en la agencia bancaria de la población mas cercana. Este mecanismo se dio por necesidad, porque los trabajadores se iban en un pick up a cambiar su cheque al banco, y al regresar. con .su dinero en efectivo, eran asaltados. Finalmente, para sortear este nuevo inconveniente, se recurrió a nuevos convenios con los bancos, por medio de los cuales se puede depositar directamente los salarios a una cuenta de ahorros, y así cada trabajador individualmente maneja su dinero sin riesgo de ser asaltado, ni tener que pagar comisiones por cambio de efectivo. Como en todo mercado libre, siempre hay buenos, mejores y peores.

Estuardo Álvarez, MBA


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