A propósito
Desentrañar el pasado
A pesar de que han sido develaladas numerosas
huellas monumentales y diversas formas de expresión, aún
quedan muchas páginas por escribir acerca de los mayas.
Si bien es cierto que existen complejos arquitectónicos
cargados de testimonios artísticos y abundante información
en esculturas, pinturas y dibujos, también lo es que muchos
enigmas aún continúan sin aclararse, sobre todo
cuando los depredadores se han encargado de robar dichos vestigios,
a lo que se suma la inclemencia del tiempo y los elementos.
Algo así ha sucedido en Nakum (“Casa de piedra”)
pues buena parte de su historia está en el total misterio,
principalmente por la destrucción o saqueo de la mayoría
de sus estelas, que constituyen la principal fuente de datos.
Curiosamente, sus palacios se cuentan entre los mejor conservados
de la zona y han permitido desentrañar algunos misterios
o imaginar alguna escena de la época de mayor esplendor:
el palacio del rey, por ejemplo, exhibe una tradición
bastante arraigada entre los mayas: a la muerte de un gobernante,
se construía, sobre su palacio, el del nuevo rey. Nakum
es una clara muestra de tales edificaciones sucesivas cuya estructura
brinda información acerca de diversas épocas.
Justamente en la base de dicho
palacio está uno de los
tesoros mejor guardados de Nakum y de todo el mundo maya: una
monumental serpiente de dos cabezas, símbolo del señorío
mayas e icono frecuente de otras culturas mesoamericanas. Su
estado de conservación es bastante bueno y será sin
duda un preciado objeto de estudio.
Observarla, en un túnel
de exploración de 10 metros de profundidad, fue un verdadero
privilegio para Gemma Gil y Carlos Sebastián, dado que
dicha excavación será posteriormente rellenada,
ya que es la única forma de protegerla del deterioro ambiental
y de la ambición de los ladrones del patrimonio Antes,
por supuesto, el kaqchikel Isidro Canel elaborará una
réplica de la serpiente bicéfala. |