Ingenio, inventiva o creatividad
Esta cualidad puede asociarse con lo nuevo, lo diferente, lo original; es el
resultado de un proceso que nos conduce a algo que no existía antes, una
solución distinta a un problema, valiosa aunque sólo lo sea para
su autor.
Por Julieta Sandoval
Fotoarte Roxana
Rojas
Una mañana de 1941 cuando George de Mestral, un ingeniero suizo, salió a
cazar al campo, acompañado de su perro, al volver de su paseo le era difícil
desenganchar las flores de cardo alpino de sus pantalones y del pelo del canino.
Sorprendido por la tenacidad de aquellas flores, las observó en el microscopio
y descubrió que estaban rodeadas de una multitud de ganchillos que actuaban
a modo de resistentes garfios y de esa forma se adherían al pelo de los
animales y al tejido. Así surgió el velcro, ese sistema de cierre
sencillo y resistente.

Los mayores logros de la humanidad
se han
hecho por la creatividad.
Angélica
Satiro,
del Instituto de la Creatividad. |
Mestral supo ver más allá de lo común al relacionar la experiencia
del paseo por el campo con lo que sería un invento. Esa capacidad es la
creatividad que toda persona posee, aunque unos la desarrollan más, explica
Angélica Satiro, del Instituto Centroamericano para el Desarrollo de la
Creatividad y la Innovación (ICDCI).
Habitualmente la creatividad se asocia con la genialidad, con
grandes artistas, autores o inventos, pero ésta es sólo una expresión de la
misma y ocurre cuando esa novedad es grande y trascendente, teniendo un impacto
sobre muchos. En aspectos más modestos se da al inventar una historia a los niños,
adornar de forma diferente un lugar o trazar su proyecto de vida. “En una
palabra todos tenemos creatividad, pero unos la dejamos dormir y otros la ponen
a trabajar hasta el más alto nivel, como los genios”, dice Satiro.
La creatividad puede definirse como una capacidad para ver y generar productos
nuevos que no existían antes. Dar aportes originales y beneficiosos para
la humanidad, ese es el objetivo de ser creativo. Con muchas de estas acciones
se ha cambiado o transformado el curso de la historia o simplemente hacer diferente
su vida.
Cómo desarrollarla
Pese a que todos nacemos con esa capacidad, el primer paso es
reconocer que se tiene. Después deben identificarse aquellas cosas que bloquean la creatividad.
Hay que provocar la fluidez mirando de forma diferente las cosas,
tener otras perspectivas. Comparar experiencias, diferenciar,
analizar el objeto o la situación
y asociarlas son componentes para estimular el pensamiento. El error de las personas,
según la experta, es ser conformistas, aceptar todo sin ver más
allá.
Estimular la imaginación. Al comparar cosas el pensamiento tiene que manejar
muchas habilidades, así nunca se mirará algo como común.
Muchos objetos fueron inventados por quienes pensaron y vieron
diferencias, como el velcro, porque todo lo que no es natural,
es artificial y creado por el hombre.
Una manifestación de creatividad de los guatemaltecos son las artesanías,
pero hay mucha más capacidad que está guardada y un día
va a hacer erupción como un volcán, dice Angélica Satiro.
Los bloqueos
Hay muchos obstáculos a la creatividad, estos son aquellos factores que
nos impiden intentar cambios, tener ideas o hacer innovaciones, son frenos encontrados
en lo personal, social y cultural.
En lo personal están los sicológicos o emocionales, manifestados
en el temor a lo desconocido, miedo al ridículo, inseguridad, deseo de
triunfar fácil, prejuicios o baja autoestima (pensar que no se es creativo).
Este último aspecto es para la experta uno de los principales obstáculos
de la imaginación. Cuando la persona está más preocupada
por lo que piensa otro. Esa preocupación genera celos, envidia y resentimiento.
Una persona envidiosa pierde tiempo con su diálogo mental para inventar. “Gasta
la energía creativa. Ese tiempo que la persona tenía para crear
lo pierde en pensar en el otro”, comenta Satiro.
Alguien resentido no se suelta, está atrapado en su dolor, al volver a
lamentarse por el mal que le sucedió. La actitud es uno de los elementos
más importantes que la persona debe tener para ser creativo.
Además, en la vida personal y laboral la presión social se centra
en la rápida obtención de resultados, provocando el desuso de la
imaginación, abandono de sueños y ausencia de curiosidad. Una persona
nunca debe desistir de un proyecto de vida, no saber qué se quiere, volverse
monótono y sin retos. Satiro dice que para la innovación personal
no hay edad, puede hacer planes desde un joven que empieza a vivir hasta alguien
de 70 años.
Piense que su creatividad puede estar dormida o atrofiada, pero
está ahí.
Utilícela, desarróllela, atrévase. Como dice Alejandro Schnarch,
un economista chileno, quien hace puede equivocarse, pero quien no hace nada,
ya está equivocado.
Cerebro creativo
El origen de la creatividad dentro del cuerpo humano es el cerebro.
- El proceso creativo tiene su origen en el cerebro; órgano
fundamental del ser humano y el menos comprendido por los estudiosos
del tema por su alto nivel de complejidad y dificultad de accesar
a él en forma directa.
- El cerebro humano pesa alrededor de 1,300
o 2,200 gramos, está dividido
en dos hemisferios: derecho e izquierdo, unidos por el cuerpo
calloso cuya función es la de enlazar los dos hemisferios
a través de impulsos nerviosos.
- Según algunos estudios recientes
(Springer y Deutsch, 1985; Witeslon, 1991) se ha comprobado
que cada hemisferio cerebral es responsable de ciertas habilidades
y capacidades específicas,
aunque la distribución de éstas no es tajante,
ni perfecta. Actividades desarrolladas por los hemisferios
cerebrales.
- Izquierdo: habla, escritura, razonamiento
lógico, matemático
y analítico, análisis secuencial de hechos, conciencia
del tiempo.
- Derecho: aprecia la belleza, no verbal,
tiene una visión
integradora, emotiva, base de la creatividad y la intuición,
opera a través de imágenes, integra la
personalidad del individuo, no es consciente del tiempo.
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