El spanglish
La mezcla de palabras en inglés, durante una
conversación entre
hispanos puede parecer divertida, pero su difusión es un problema
serio.
Por
Francisco Mauricio Martínez
“Iba en mi troca cuando me rebasó una
van roja”. Esta es una expresión muy clara para cualquier
hispano que resida en los Estados Unidos. Sin embargo, a cualquier
otro que viva afuera de las fronteras de este país, probablemente
habrá que explicarle que esto quiere decir: “Iba en
mi camión pequeño (picop) cuando me rebasó una
camioneta roja”.
Esta es una de las tantas expresiones que en EEUU
y otros países
dan vida a un fenómeno idiomático que se conoce con
el nombre de espanglish. Esta “nueva lengua” es un
español compuesto que emplea palabras tomadas del inglés
como sustitutas de algunas que ya existen.
Se habla, principalmente, en las comunidades hispanohablantes
de algunos estados de EEUU como Florida, Georgia, Texas, California
o Nueva York. También es común en Puerto Rico y México,
aunque su uso se extiende, aún más, debido a la influencia
del cine, la televisión y la música.
Las windows, please
El spanglish ha invadido los medios de comunicación de ese país,
por eso, es común escuchar a los locutores de programas de noticias, presuntamente “en
español”, utilizar este tipo de lenguaje. Por ejemplo: “...la
aeronave había departido a las 11 horas del aeropuerto de Chicago...”,
traduciendo mal to depart (en inglés: partir, marcharse, salir) por departir
(hablar, conversar).
En la calle es normal escuchar: “Ayer
encontré a tu hermana en la
marqueta (por market: mercado o almacén de comestibles). También
es común oír a los habitantes de Gibraltar, decir: “Pepe,
cierra the window que entra mucho cold, please” o sea “Pepe, cierra
la ventana que entra mucho frío, por favor”.
A las personas que
no están acostumbradas a escuchar spanglish,
se les hace un poco gracioso hallar las palabras del inglés
incrustadas en oraciones de español, como por ejemplo: “Ayer
quiteé mi trabajo”, (del inglés quit: renunciar).
Sin embargo, es la tecnología, posiblemente, el área
que más ha sido bombardeada por el spanglish, especialmente
en la Internet, debido a que muchos de los términos no tienen
aún traducción exacta al español. Por eso
se escuchan vocablos como browser, frame, link, cookie, chat y
mail, de los cuales, algunos no tenían una traducción
equivalente al castellano, tal el caso de cookie, que se refiere
a pequeños programas que facilitan la conexión a
los sitios de la red. En otros casos, el término inglés
era simplemente más fácil o más corto como
sucede con chatroom en lugar de “sala de conversación”.
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Mezcla
Durante
los diálogos de los migrantes hispanos son frecuentes
frases como las siguientes:
- Cómprate otra manguera, esa
se liquea mucho. (De to leak: gotear).
- Ella trabaja lavando en la londri
en ese hotel. (De laundry: lavandería).
- Allá hay un parquin. (De Parking:
estacionamiento).
- En ese barrio me poncharon un neumático.
(De To punch: perforar).
- Ellos no merecían que los
ranquearan tan arriba. (De to rank: clasificar).
- Por qué no te quitas la suera.
(De sweater: suéter).
4 Necesito otra cuora para para ponerle a la lavadora. (De quarter: moneda
de 25 centavos).
- A Mercedes le compraron una baica,
para su berdey. (De bike: bicicleta y birthday: natalicio). |
Del mock de los 60s El término espanglish es relativamente nuevo, pues sus orígenes
se ubican entre los años de 1965 y 1970. La mayoría de autores
coinciden en que fue en la década de 1960 cuando en los barrios hispanos
de Miami, Nueva York y Los Ángeles se produjo la explosión del
mock, que es considerado como el antecedente del spanglish.
Enseguida, se extendió a varios estados de la unión americana,
y en 1972 el Dictionary of American Regional English recogió los primeros
ejemplos del espanglish. ¿Una degradación?
Este fenómeno no ha sido del agrado de los eruditos y amantes de la
lengua española que luchan por conservarla pura y original. Por eso
lo censuran y consideran que es una “degradación” para el
idioma. “Es una mezcla deforme y alterada”, opina Odón Betanzos
Palacios, presidente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.
Así también, consideran que el spanglish es un peligro para la
cultura hispánica y su progreso dentro de la corriente mayoritaria estadounidense.
Aquellos que lo toleran, e incluso, lo promueven como una mezcla inocua, no
se dan cuenta de que esta no es una relación basada en la igualdad.
El spanglish es una invasión al español por parte del inglés”,
opina Roberto González-Echeverría, profesor de literatura hispánica
y comparadas en la Universidad de Yale.
Pero mientras la polémica se mantiene, este
fenómeno crece y
crea confusión, aunque también nuevas formas expresivas. “Lo único
cierto es que nadie sabe a ciencia cierta qué es exactamente
el spanglish y seguiremos sin saberlo hasta que alguien nos lo aclare
desde un punto de vista científico”, indica Antonio
Garrido, director del Instituto Cervantes en Nueva York.
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