Semanario de Prensa Libre • No. 87 • 5 de Marzo de 2006    


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El spanglish
La mezcla de palabras en inglés, durante una conversación entre hispanos puede parecer divertida, pero su difusión es un problema serio.

Por Francisco Mauricio Martínez

“Iba en mi troca cuando me rebasó una van roja”. Esta es una expresión muy clara para cualquier hispano que resida en los Estados Unidos. Sin embargo, a cualquier otro que viva afuera de las fronteras de este país, probablemente habrá que explicarle que esto quiere decir: “Iba en mi camión pequeño (picop) cuando me rebasó una camioneta roja”.

Esta es una de las tantas expresiones que en EEUU y otros países dan vida a un fenómeno idiomático que se conoce con el nombre de espanglish. Esta “nueva lengua” es un español compuesto que emplea palabras tomadas del inglés como sustitutas de algunas que ya existen.

Se habla, principalmente, en las comunidades hispanohablantes de algunos estados de EEUU como Florida, Georgia, Texas, California o Nueva York. También es común en Puerto Rico y México, aunque su uso se extiende, aún más, debido a la influencia del cine, la televisión y la música.

Las windows, please

El spanglish ha invadido los medios de comunicación de ese país, por eso, es común escuchar a los locutores de programas de noticias, presuntamente “en español”, utilizar este tipo de lenguaje. Por ejemplo: “...la aeronave había departido a las 11 horas del aeropuerto de Chicago...”, traduciendo mal to depart (en inglés: partir, marcharse, salir) por departir (hablar, conversar).

En la calle es normal escuchar: “Ayer encontré a tu hermana en la marqueta (por market: mercado o almacén de comestibles). También es común oír a los habitantes de Gibraltar, decir: “Pepe, cierra the window que entra mucho cold, please” o sea “Pepe, cierra la ventana que entra mucho frío, por favor”.

A las personas que no están acostumbradas a escuchar spanglish, se les hace un poco gracioso hallar las palabras del inglés incrustadas en oraciones de español, como por ejemplo: “Ayer quiteé mi trabajo”, (del inglés quit: renunciar).

Sin embargo, es la tecnología, posiblemente, el área que más ha sido bombardeada por el spanglish, especialmente en la Internet, debido a que muchos de los términos no tienen aún traducción exacta al español. Por eso se escuchan vocablos como browser, frame, link, cookie, chat y mail, de los cuales, algunos no tenían una traducción equivalente al castellano, tal el caso de cookie, que se refiere a pequeños programas que facilitan la conexión a los sitios de la red. En otros casos, el término inglés era simplemente más fácil o más corto como sucede con chatroom en lugar de “sala de conversación”.

Mezcla
Durante los diálogos de los migrantes hispanos son frecuentes frases como las siguientes:

- Cómprate otra manguera, esa se liquea mucho. (De to leak: gotear).

- Ella trabaja lavando en la londri en ese hotel. (De laundry: lavandería).

- Allá hay un parquin. (De Parking: estacionamiento).

- En ese barrio me poncharon un neumático. (De To punch: perforar).

- Ellos no merecían que los ranquearan tan arriba. (De to rank: clasificar).

- Por qué no te quitas la suera. (De sweater: suéter).
4 Necesito otra cuora para para ponerle a la lavadora. (De quarter: moneda de 25 centavos).

- A Mercedes le compraron una baica, para su berdey. (De bike: bicicleta y birthday: natalicio).

Del mock de los 60s

El término espanglish es relativamente nuevo, pues sus orígenes se ubican entre los años de 1965 y 1970. La mayoría de autores coinciden en que fue en la década de 1960 cuando en los barrios hispanos de Miami, Nueva York y Los Ángeles se produjo la explosión del mock, que es considerado como el antecedente del spanglish.

Enseguida, se extendió a varios estados de la unión americana, y en 1972 el Dictionary of American Regional English recogió los primeros ejemplos del espanglish.

¿Una degradación?

Este fenómeno no ha sido del agrado de los eruditos y amantes de la lengua española que luchan por conservarla pura y original. Por eso lo censuran y consideran que es una “degradación” para el idioma. “Es una mezcla deforme y alterada”, opina Odón Betanzos Palacios, presidente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.

Así también, consideran que el spanglish es un peligro para la cultura hispánica y su progreso dentro de la corriente mayoritaria estadounidense. Aquellos que lo toleran, e incluso, lo promueven como una mezcla inocua, no se dan cuenta de que esta no es una relación basada en la igualdad. El spanglish es una invasión al español por parte del inglés”, opina Roberto González-Echeverría, profesor de literatura hispánica y comparadas en la Universidad de Yale.

Pero mientras la polémica se mantiene, este fenómeno crece y crea confusión, aunque también nuevas formas expresivas. “Lo único cierto es que nadie sabe a ciencia cierta qué es exactamente el spanglish y seguiremos sin saberlo hasta que alguien nos lo aclare desde un punto de vista científico”, indica Antonio Garrido, director del Instituto Cervantes en Nueva York.

 
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