Semanario de Prensa Libre • No. 96 • 7 de Mayo de 2006    


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D mundo

Dueños del mercado
Son las dos empresas más grandes del mundo, según la lista Forbes. Tienen admiradores, acusadores y por supuesto, muchos clientes.

Por Gustavo Adolfo Montenegro

Wal-mart

Era hasta hace poco la compañía más grande del mundo, según la lista de la revista Forbes. Hoy es la número 2, que no es poca cosa: Tiene más de 6 mil 500 tiendas en 16 países y 1.7 millones de empleados. Se calcula que cada semana pasan por sus pasillos unos 138 millones de personas, que le generan unos US$312 mil millones en ventas anuales, que es el principal indicador empleado en dicha lista. En 2005, Wal-mart llegó a Guatemala, donde adquirieron acciones de Retail Holding Company, de la que ahora son accionistas mayoritarios como Wal-mart Centroamérica. Sin embargo, el año pasado fue también de expansión hacia países como Japón y Brasil, en donde también se hicieron con cadenas de tiendas al menudeo. Sólo en ese año sumaron 545 tiendas más, con alrededor de 50 mil nuevos asociados (empleados) ¿Cuál ha sido el secreto para este crecimiento?

Fachada de la compañía más grande del mundo, Exxon-Mobil, cuya central está en Irving. Texas.

Tres son los principios de la denominada Cultura Wal-mart: “Respeto por el individuo, exceder las expectativas de los clientes y buscar la excelencia”. Podrían sonar a frases muy sobadas y conocidas, pero que llevó años desarrollar.

Sam Walton tenía una pequeña cadena de tiendas de artículos variados en Arkansas y Kansas, pero empezó a sufrir la competencia de algunos almacenes de descuento, así que Walton viajó por todo Estados Unidos para estudiar este concepto de ventas. Se convenció de que allí estaba el futuro y junto a su esposa Helen, invirtió el 95 por ciento de su dinero en la primera tienda Wal-mart, en Rogers, Arkansas. Para 1967 eran 24 tiendas y para 1970, 38. Fue en este año que empezó a cotizar acciones en la bolsa de valores. Para 1979 tenía 276 tiendas y ventas por US$1 mil 248 millones. Hoy, la cadena tiene unas 5 mil tiendas alrededor del mundo y ventas por 256 mil millones. “El secreto del éxito es dar a tus clientes lo que ellos quieren. Si piensas desde el punto de vista del cliente puedes lograr mercancía de buena calidad, el más bajo precio, horario conveniente y una experiencia de servicio creciente”, escribió Walton en su autobiografía.

Por supuesto que no todo podría ser miel sobre hojuelas. La compañía ha sido acusada en varias ocasiones de no invertir lo suficiente en programas de salud para sus empleados, por la eliminación de algunos impuestos estatales agregados a la venta o de fijar horarios antojadizos a empleados de la tercera edad o de medio tiempo, según lo denuncia Wal-mart Watch, una organización que se dedica a denunciar algunos impactos negativos de la cadena en las economías de las comunidades.

También se señala que la abrumadora competencia de estas supertiendas supone la eliminación de pequeños negocios establecidos, que no pueden competir en precios o en variedad o que Wal-mart impone rígidas condiciones a sus proveedores.
Sin embargo, tal modelo de crecimiento tiene sus admiradores, como Jack Welch, exdirector de la compañía General Electric quien dice de las antiguas tiendas locales: “En algunas de ellas, los clientes eran saludados por su nombre de pila cuando cruzaban el umbral. Pero fueron esos mismos clientes los que decidieron comprar en Walmart cuando apareció en la población. Al parecer, los bajos precios tenían más importancia para la calidad de vida”.

Exxon-Mobil

La compañía que mayores ganancias obtuvo en 2005 vende, entre otros, un producto de primera necesidad que los consumidores adquieren, por lo regular, al precio que esté y no tienen mucha opción de maniobra: la gasolina.

Otros grandes
Según el indicador que se tome como base, la lista Forbes de empresas más grandes varía.

Si es con base a las ventas, la 3 y 4 de la lista son también dos compañías petroquímicas: Royal Dutch/Shell, con 306 mil millones y 249 mil millones, respectivamente. En 5 lugar, la fábrica de automóviles General Motors, con 192 mil millones.

Si es por ganancias, Exxon-Mobil sigue arriba con 36 mil millones; pero su seguidor es Shell con 25 mil millones. En el puesto tres están los banqueros Citygroup con 24 mil millones. Wal-Mart Stores, en este rubro está en el lugar 14, con 11 mil millones en ganancias netas.

En cuanto al valor de mercado, es decir, el precio en que probablemente serían vendidas, Exxon valdría 362 mil millones, General Electric 348 mil millones y Microsoft 248 mil millones. Walmart estaría, según este criterio, en el puesto 10 con un valor de 188 mil millones.

En 1998 dos compañías petroquímicas se fusionaron: Exxon y Mobil. Ambas tienen sus raíces históricas a fines del siglo 19, cuando la creciente industrialización requería de combustible queroseno, grasas y lubricantes. La Standard Oil de Nueva York (Socony) y la Standard Oil de Nueva Jersey surgieron como parte de un conglomerado de empresas del magnate John Rockefeller.

El creciente negocio de los automóviles obligó a la producción de más y mejores aceites. Fue así como en 1920 surgió el Mobiloil, registrado por Socony en 1920.

Ambas compañías continuaron expandiéndose, adquiriendo refinerías y también nuevos distribuidores.

Sin embargo, después de la guerra, empezaron a producir algo más que combustibles y diluyentes derivados directos del petróleo. Incursionaron en la producción de olefinas, aromatizantes y plásticos. Fue así como en 1960 surge la Mobil Chemical Company.

Jersey Standard cambió su nombre a Exxon Corporation en 1972, una marca que se extendió por los Estados Unidos, con fábricas en 24 países.

El crecimiento en las ganancias ha ido en aumento, conforme se espera aumentar la producción de petróleo y sus derivados. Los principios de esta compañía exaltan la búsqueda de beneficios para los accionistas y los empleados, la ciudadanía corporativa y las buenas relaciones con los consumidores, así como la protección a la ecología.

Por supuesto, que todo tiene su contraparte y quizá el ejemplo más evidente sea el desastre de 1989 del tanquero Exxon-Valdez, que derramó unas 37 mil toneladas de crudo en el mar, con el consiguiente daño a la flora, fauna y comunidades próximas. A pesar de los millones de dólares invertidos en la limpieza del derrame, muchas de las secuelas aún persisten, aunque ciertamente aumentaron las medidas de seguridad para los buques petroleros.

En todo caso, las ventas totales del 2005 les llevaron al tope de la lista Forbes, con US$328 mil millones, cifra que algunos atribuyen a los altos precios alcanzados por el petróleo y sus derivados. No obstante, la meta del nuevo Director General, Rex Tillerson es aumentar la disponibilidad de petróleo y sus derivados con mira al año 2030, cuando la demanda calculada habrá crecido un 50 por ciento, respecto a la actual.

 
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